jueves 23 de mayo de 2024

Criminalística

La oreja, la gran desconocida en la identificación personal

Hoy se conocen los métodos de identificación como la huella dactilar por ejemplo, pero Néstor Vidal explica la importancia de esta parte del cuerpo en las investigaciones.

domingo 07 de abril de 2024
La oreja, la gran desconocida en la identificación personal
La huella de oreja se produce bajo los mismos principios que la propia huella dactilar. Foto: ilustrativa
La huella de oreja se produce bajo los mismos principios que la propia huella dactilar. Foto: ilustrativa

La criminología ha avanzado mucho en los últimos 150 años, mucho más que en el resto de la Historia de la humanidad, desde que en 1876 Cesare Lombroso publicase “L’uomo delinquente” los avances han surgido de manera exponencial.

En este nuevo articulo compartiré con los lectores un tema que casi pasa inadvertido o desconocido para la gran mayoría de las personas ajenas al mundo de la ciencia forense que es la identificación de personas a través de la “OREJA”.

También los métodos de identificación actuales han avanzado considerablemente, desde que Alphonse Bertillon identificase al primer criminal utilizando su sistema de medidas antropométricas.  Siempre me he preguntado cómo se identificaba a los delincuentes antes de la invención de la cámara fotográfica y lo difícil que era su catalogación y búsqueda antes de existir los modernos medios de identificación.

Hoy en día son de sobra conocidos los métodos de identificación más usuales como la huella dactilar, huella palmar o plantar y los no tan usuales y llegados al abrigo de las nuevas tecnologías como son el reconocimiento de voz, las características del iris o el más completo que es el ADN.

Aun asi, son pocos los criminólogos o científicos forenses que han aportado algo a esta joven  ciencia,  recordando al médico español Federico Oloriz Aguilera, creador del sistema de formulación de huellas dactilares utilizado en muchos países y del profesor Vicente Garrido cuya aportación a la psicología criminal, la violencia contra menores y la violencia contra la mujer han sido excepcionales pero, es precisamente en el apartado de los estudios sobre identificación donde en los últimos tiempos se ha producido el estudio en profundidad de uno de los elementos que aunque conocido desde la antigüedad, no se había producido hasta la fecha y además ha sido realizado por un criminólogo español, fundador de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses, Aitor Curiel. En este caso me refiero al OTOGRAMA, también denominado la HUELLA DE OREJA. Tales son los conocimientos del anteriormente citado, que ha sido llamado por el F.B.I. de los Estados Unidos para impartir clases en su academia de la identificación humana sobre este tema.

La multitud de formas y características de la oreja ha sido suficiente para considerar que difícilmente podrán encontrarse dos orejas iguales y está comprobado técnica y científicamente que es un elemento que no cambia con el tiempo. Ya en el año 1880, el Dr. Imhofer de Praga, en su artículo «El significado de la aurícula para propósitos de identificación» insiste en que las orejas pueden ser muy importantes para establecer la identidad de la persona.

La primera vez en que se describe la huella oreja como parte de un proceso de identificación se realizó en el año 1910 y, la primera identificación de un delincuente por huella de oreja se realizó en Suiza en el año 1965 por Frizh Hischi, un agente de la policía de ese país y sólo en Holanda existen más de 300 casos judiciales de identificación por unidad oreja.

Como antecedente de lo antes expuesto en este articulo compartiré con los lectores una sentencia en un caso de España donde fue basada en la huella de oreja, fue dictada por la Audiencia Provincial de Palencia y, desde entonces se han realizado más de 70 identificaciones positivas.

Otro caso en que se identifica un otograma, se produce en la ciudad de Santander durante el año 2000, cuando se produjeron varios robos en esa capital y se encontró una huella oreja en la puerta de entrada a una de las viviendas violentadas.

Los elementos identificativos de la oreja son los siguientes:

– Meato auditivo externo – Raíz del hélix – Hélix– Antehélix – Lóbulo – Trago– Antitrago– Concha– Fosa navicular.

La huella de oreja se produce bajo los mismos principios que la propia huella dactilar y consiste en la reproducción en una superficie de las partes más prominentes del pabellón auricular como son el hélix, antehélix, el trago y el antitrago.

Para extraer la huella se utilizarán los reactivos de revelado habituales para huella dactilar. Es habitual encontrar este tipo de huellas en el exterior de las puertas de los domicilios, ya que el delincuente suele dejarla al apoyar la oreja sobre la puerta para comprobar que no hay nadie en su interior.

Para la obtención de la muestra indubitada se utiliza un cristal o metacrilato presionando este control sobre la oreja del detenido.

Entre otras muchas aportaciones en este campo, el último aporte de Aitor Curiel a la criminología ha sido la creación de un sistema de clasificación de indicios por colores para la realización de Informes e Inspecciones Oculares Técnico Policiales, dependiendo de su naturaleza.

– Rojo: Para los indicios de naturaleza biológica. Manchas de sangre, pelo, esperma, fluidos orgánicos y restos óseos.

– Azul: Para los indicios balísticos, proyectiles, vainas, armas de fuego y armas blancas.

– Naranja: Para los indicios de naturaleza química, toxicológica, drogas, explosivos, acelerantes, abrasivos y materiales radioactivos o clasificados como peligrosos.

– Blanco Para los indicios lofoscopicos (huellas dactilares, palmares, otogramas) y trazas instrumentales.

– Verde: Para indicios medioambientales, tafonomía del entorno.

– Violeta: Para los indicios de naturaleza psicológica que reflejen rasgos del comportamiento y circunstancias extraordinarias

– Policromático: Para la señalización de documentos tanto en soporte tradicional de papel como soporte digital.

Al mismo tiempo que se crea este sistema de clasificación de indicios por colores el Doctor Curiel realiza una clasificación determinando la fragilidad de los indicios encontrados en tres niveles.

– Nivel de fragilidad 1 señalado con la letra “F” para cualquier indicio de naturaleza biológica, medioambiental o toxicológico y trazas instrumentales con riesgo de destrucción alteración o contaminación a partir de un día.

– Nivel de fragilidad 2 señalado con dos letras “FF” para cualquier indicio de naturaleza biológica, medioambiental o toxicológico y trazas instrumentales con riesgo de destrucción alteración o contaminación inferior a un día.

– Nivel de fragilidad 3 señalado con las letras “FFF” para cualquier indicio de naturaleza biológica, medioambiental o toxicológico y trazas instrumentales con riesgo de destrucción alteración o contaminación inmediatos.

Finalmente, el Dr. Aitor Curiel ha sido nombrado Decano de la Facultad de la Criminología de la Universidad Isabel I – España.

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