sábado 4 de diciembre de 2021

Cambio climático

En junio, Argentina agotó sus recursos naturales previstos para 2021

El perito Néstor Vidal explica cómo la deforestación, agricultura intensiva, sobrepesca y combustibles fósiles afectan al ambiente.

domingo 24 de octubre de 2021
En junio, Argentina agotó sus recursos naturales previstos para 2021
Foto: archivo.
Foto: archivo.

 Por Néstor Vidal *

El dato surge de una iniciativa mundial impulsada por Global Footprint Network (GFN). Hace dos décadas atrás, la Argentina acababa sus recursos el primero de octubre. Desde entonces, la fecha no dejó de acercarse más a enero. Deforestación, agricultura intensiva, sobrepesca y combustibles fósiles figuran entre las actividades más nocivas.

Argentina terminó con todos los recursos naturales disponibles para el 2021 y desde el sábado 26 de junio se encuentra en “default ambiental”. Así lo indica el cálculo elaborado por la Huella Ecológica, un proyecto de alcance mundial realizado por Global Footprint Network (GFN) y promovida en el país por Fundación Vida Silvestre con el fin de generar conciencia sobre el exceso de velocidad con el que estamos “consumiendo” el planeta.

Tal como alertan los especialistas, “nunca en la historia llegamos a esta fecha de deuda ecológica tan temprano”. Entre las actividades extractivas que más impactan a la degradación de ecosistemas y bienes ambientales en nuestro país, el estudio destaca a la deforestación, la agricultura intensiva, la pesca furtiva y los combustibles fósiles. En el 2000, la Argentina agotó todos los recursos para ese año el primero de octubre. Desde entonces la fecha no dejó de acercarse más al mes enero.

“El Día del Exceso de la Tierra” que establece la GFN compara todas las demandas de consumo del mundo con los recursos naturales disponibles, calculando la capacidad de respuesta que tienen los ecosistemas para reponer esos recursos. La Argentina se encuentra dentro de los países que aún cuentan con reserva de biocapacidad (es decir, reservas en términos ecológicos) para producir recursos y proveer servicios ambientales, detrás de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Sin embargo, hemos caído en default un mes antes de la media mundial.

La deforestación, la agricultura intensiva, la pesca furtiva y los combustibles fósiles figuran entre las actividades más nocivas para la naturaleza.

Este año, a nivel global, la fecha límite está prevista para el 22 de agosto, algunos días después de lo que se registró en 2019, consecuencia de la reducción de emisiones que el confinamiento social y la paralización de las actividades productivas tuvieron y aún tienen durante la pandemia del coronavirus. Pese a esa irrisoria mejora, la visión a futuro del informe de GFN es pesimista: a este ritmo de consumo, la cantidad de recursos y servicios del ecosistema requeridos para abastecer las necesidades humanas globales equivalen a 1.7 planetas Tierra.

“Si todo el mundo fuera Estados Unidos necesitaríamos cinco planetas Tierra para poder abastecernos. Uno piensa que Argentina es distinta, pero la realidad es que tenemos una situación compleja debido al sobreuso de recursos naturales para exportar commodities. El 26 de junio 2021 terminamos de consumir todos los recursos que nos podía dar el país en un año, o sea que estamos en default”, explica Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

El activista grafica la situación de nuestro país con un ejemplo cotidiano: “Estamos pagando el mínimo de la tarjeta de crédito y los intereses son el cambio climático; la inequidad social como por ejemplo que los wichis no tengan agua; la sobrepesca; la necesidad de más fertilizantes porque los suelos están cada vez más degradados. En algún momento el banco te va a ejecutar la deuda. Sin querer ser apocalíptico u oportunista, ya estamos viendo los resultados porque las pandemias tienen que ver con el mal cuidado que hacemos del planeta”

GFN fue fundada en 2003 por un grupo de expertos independiente con sede originalmente en los Estados Unidos, Bélgica y Suiza.

Fundación Vida Silvestre me aportó algunos datos que explican esta aceleración del consumo: el ritmo promedio de desmonte, desde la sanción de la Ley de Bosques Nativos en 2007, ha sido de 300 mil hectáreas por año. Provincias como Córdoba hoy cuentan con menos del 2 por ciento de su bosque original. Además, entre un 20 y 30% de los recursos pesqueros se descarta sin vida al mar y todavía nuestra matriz energética se basa en el uso de combustibles fósiles, emitiendo gases de efecto invernadero y otros contaminantes que causan cambio climático y calentamiento global.

“El desafío es cambiar nuestra forma de producir y consumir; no solo las grandes potencias, los gobiernos o las empresas, porque esta situación nos interpela a todos. El mundo productivo tiene que cambiar a un modelo distinto. Cada vez que tuvimos una crisis, el modelo echó mano a los recursos naturales, pero hoy ya no hay más de donde sacarlos ya que agotamos antes de tiempo esos recursos naturales”. 

 

 

*ANALISTA DEL CENTRO DE INVESTIGACIÓN FORENSE, CIENCIA Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

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