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Sin quórum

Concejales opositores dejaron sin quórum la sesión extraordinaria para tratar tres vetos del ejecutivo

La polémica declaración de la concejala Samantha Echenique del PRO, quien anunció que cambiaría su voto en favor del veto a la ordenanza aprobada por unanimidad, que crea una residencia para adultos mayores, desencadenó la retirada de la oposición y dejó la sesión sin quórum.
01/06/2026 11:15 Hs.
La ordenanza para establecer nuevos límites de velocidad para circular en calles y avenidas no logró ratificarse y fue vetada.
La ordenanza para establecer nuevos límites de velocidad para circular en calles y avenidas no logró ratificarse y fue vetada.

El Concejo Municipal no pudo concretar la sesión extraordinaria convocada para tratar la ratificación de tres ordenanzas vetadas por el intendente. La falta de quórum frustró el debate sobre las resoluciones del ejecutivo que alcanzaron a la normativa sobre límites de velocidad vehicular, la creación de una residencia municipal para personas mayores y el ingreso a planta permanente de personal contratado en el municipio.

En relación al veto sobre los nuevos límites de velocidad, la votación arrojó cuatro votos positivos y dos negativos para ratificar la ordenanza, resultado insuficiente para sostenerla. La concejala Roxana Ferreyra, de Bariloche nos Une, señaló que aunque no había votado el proyecto original, se negaba a acompañar el veto por considerarlo un ataque a la división de poderes por parte del ejecutivo.

Cabe mencionar, que la sesión no contó con la totalidad de los ediles presentes. Tanto la autora del primer proyecto tratado, Laura Totonelli, como Tomás Hercigonja del PUL, no fueron parte de la sesión.

El debate más tenso se desató en torno al veto a la ordenanza que crea el Centro Municipal de Residencia para Personas Mayores, aprobada originalmente por unanimidad. El concejal Leandro Costa Brutten defendió el proyecto argumentando que en menos de un mes el Concejo había logrado conseguir un terreno para su funcionamiento, y que incluso particulares se habían presentado para donar inmuebles y ponerlo a disposición del fin.

"Este veto duele porque está yendo contra las personas más vulneradas. No hay un fundamento que se pueda analizar de la medida del intendente. Al principio nos dijeron que era imposible conseguir un terreno para construir la ordenanza. Pero resulta que en menos de un mes, este Concejo logró conseguirlo”, afirmó Costa Brutten.

Y agregó: “Es más, se presentaron personas donando su inmueble para que la residencia pueda funcionar ahí. Quienes llevaron adelante este proyecto quieren que lo que ellos padecieron, no lo transiten otras generaciones. Es un tema de humanidad, no hay segundas intenciones”.

Luego, sucedió algo inesperado en el recinto. La concejala María Coronado, del bloque oficialista PUL, tomó distancia de su propio bloque y anunció que sostendría su voto positivo a la ordenanza, lo que generó aplausos en la sala.

"Yo no voy a hablar del intendente, voy a hablar como concejala, adulta mayor, voy a hablar con el corazón y  voy a sostener mi voto a la ordenanza. Estoy sola en esto, nadie de mi bloque me convocó para hablar de esto y mi voto seguirá siendo positivo

Sin embargo, fue la intervención de Samantha Echenique, del PRO, la que desencadenó la polémica. La concejala anunció que, pese a haber votado a favor de la ordenanza en su momento, esta vez acompañaría el veto del ejecutivo por entender que el proyecto debía estar coordinado con el intendente para garantizar el financiamiento.

Voy a decir lo que nadie quiere escuchar y seguro que me van a pegar por esto. Este proyecto debe ir de la mano con el ejecutivo. Tienen que estar acordado los fondos para cumplir con el personal que trabajará allí en ese establecimiento. De lo contrario, no se puede impulsar. Yo voté a favor, pero ahora voy a votar a favor del veto", expresó la edil.

Sus dichos motivaron una dura respuesta de Costa Brutten, quien la acusó de desconocer las atribuciones del Concejo en materia presupuestaria y de banalizar la violencia de género al sostener que sus colegas le estaban "pegando" por su postura. Se solicitó al presidente del cuerpo, Gerardo Del Río, que sancionara a Echenique por sus afirmaciones, pedido que Del Río no atendió.

Facundo Villalba de Primero Río Negro también fue crítico con Echenique, ”Esto le hace muy mal al concejo. ¿Cómo se puede modificar la votación de una ordenanza que se ratificó por unanimidad y ahora no junta 8 votos? Voy a sostener mi voto y decir que este cuerpo está dando una imagen lamentable”.

A las 10:51, los concejales de la oposición, con excepción de Echenique, abandonaron el recinto dejando la sesión sin quórum. Junto a Del Río permanecieron sentados Juan Pablo Ferrari, de Juntos Somos Río Negro, la propia Echenique y Coronado, sin posibilidad de continuar sesionando.

La tercera ordenanza en cuestión, referida al pase a planta permanente de personal contratado, no llegó a tratarse. Afiliados al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales aguardaban en la sala con banderas y pecheras gremiales cuando se produjo el quiebre. (ANB)