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¿Qué pasó con la Piedra de la Dignidad?

La roca que señalizaba el lugar donde Alfredo Cháves golpeó a Astiz, su torturador durante la dictadura militar, fue retirada de la vereda frente al Monolito.
10/07/2025 12:14 Hs.
El 1 de septiembre se cumplen 30 años de la piña de Chaves a Astíz. Foto: Marcelo Martínez.
El 1 de septiembre se cumplen 30 años de la piña de Chaves a Astíz. Foto: Marcelo Martínez.

Hace algunos días, vecinos de la zona centro comenzaron a notar una extraña y preocupante ausencia: la Piedra de la Dignidad ya no estaba sobre la vereda del kilómetro uno de Av. Bustillo. La roca intervenida con pintura blanca fue colocada hace algunos años para recordar el lugar en el que hace 30 años Alfredo Chaves reconoció a su torturador durante la dictadura militar, Alfredo Astíz, y le propinó una golpiza en la vía pública.

La roca es repintada todos los 24 de marzo y 1 de septiembre. Foto: Gentileza.

Pero esta vez no se trató de un episodio de vandalismo o de un accidente de las máquinas viales que suelen intervenir en los trabajos de refuncionalización de la rotonda. En el marco de la Resolución N°199- PMC-2025, que declara a la “Piedra de la Memoria” sitio de interés municipal y comunitario, retiraron la roca y la trasladaron a un taller en donde algunos artistas locales comenzaron la puesta en valor. Cabe recordar que todos los 24 de marzo, aniversario del golpe de Estado del 76, la roca es repintada junto con los pañuelos de la plaza del Centro Cívico.

La piedra fue retirada meses después de que se aprobara la declaración de interés municipal. Foto: Marcelo Martínez.

En diálogo con ANB, Alfredo Chaves destacó la importancia que implica la acción colectiva por defender la vigencia de hitos y monumentos que enaltecen la memoria.

Sobre los plazos para culminar la puesta en valor, dijo: “La idea es llegar con la intervención y colocarla nuevamente en ese lugar antes del 1 de septiembre, en el que se cumplen 30 años de la piña”.

El escultor Federico Marchesi, junto con Andrés Zerneri y Daniel de Gaetano serán los encargados de tallar un pañuelo de Madres de Plaza de Mayo en el centro y agregarle un soporte con escaleras y piedras de colores a la Piedra de la Memoria.

Chaves agregó que la coyuntura política del país impone un autoritarismo y un desconocimiento de los derechos en general, que tiene en la mira todo lo conseguido y reivindicado por la lucha de Madres de Plaza de Mayo.
Nuestro país está atravesando un proceso de fomento del negacionismo. Intentan volver a poner en tela de juicio una cantidad de cuestiones con respecto a DDHH que ya estaban consensuadas. Este gobierno y sus seguidores ponen en cuestión la verdad, la memoria y la justicia. Seguimos en una lucha permanente para que se haga justicia por los autores y promovedores del golpe de Estado. Por eso, siempre es necesario reivindicar estos actos en pos de la democracia, como el que fui protagonista y tantos otros hitos por la lucha contra los represores”, dijo Alfredo Chaves a este medio.

La iniciativa parlamentaria del bloque Incluyendo Bariloche, que se convirtió en declaración municipal, establece una argumentación en base a resguardar el sitio que forma parte de la historia política de Bariloche y que logró una relevancia internacional considerable, ya que fue el primer caso en el que se confrontó en la vía pública a un represor.

La Piedra no es solo un testimonio de un hecho puntual, sino un emblema de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, principios fundamentales que nuestra sociedad ha sostenido para honrar a las víctimas y evitar que los horrores del pasado se repitan.
Sin embargo, en los últimos tiempos, este símbolo ha sido objeto de ataques y actos de vandalismo, en el marco de un preocupante avance de discursos negacionistas y revisionistas que buscan minimizar o justificar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado terrorista”, explica la resolución.

 

La "piña" de la dignidad

El 1° de septiembre de 1995. Alfredo Chaves, de 36 años, que se desempeñaba como guardaparque, identificó a su torturador Alfredo Astíz, quien esperaba su traslado al cerro Catedral en ese punto de la ciudad. Se cruzaron un par de palabras con “el ángel de la muerte” y se trenzaron a golpes. Fue la primera vez que golpearon a un represor.

En 1978, Alfredo había sido secuestrado y trasladado al centro clandestino de tortura y exterminio El Vesubio (Buenos Aires), donde permaneció durante ocho meses detenido-desaparecido.

Hoy Astiz está preso y condenado dos veces a prisión perpetua por los crímenes de Lesa Humanidad que cometió en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

¿Qué pasó con la Piedra de la Dignidad?