martes 21 de mayo de 2024

Cambio climático

¿Qué está pasando en la Antártida?

Néstor Vidal repasa las consecuencias del calentamiento global en este territorio.

domingo 22 de enero de 2023
¿Qué está pasando en la Antártida?
foto: ilustrativa.
foto: ilustrativa.
Por Néstor Vidal*

El glaciar Thwaites es una inmensa masa de la extensión de Bielorrusia que permanece separada del océano Antártico por una barrera de hielo. El calentamiento de la atmósfera y del mar está acelerando la fusión y la disgregación de la barrera, de modo que, si el glaciar se deslizara entero al océano, el nivel de los mares subiría más de medio metro. Recientes investigaciones en el lugar han descubierto un mecanismo que estaría acelerando el proceso, con un plazo que los expertos calculan en diez años o menos.

El 26 de diciembre del año 2019, Erin Pettit cruzaba no sin dificultad, una planicie helada de un blanco cegador arrastrando en un trineo de plástico un radar para hielo del tamaño de una maleta grande. La nieve quebradiza crujía a cada paso, prueba de que se acababa de derretir y congelar de nuevo tras unos días cálidos de verano. Inspeccionaba así una parte de la Antártida que hasta poco antes no había hollado el ser humano. Una larga hilera de banderines rojos y verdes que ondeaban al viento atados a cañas de bambú señalaba el camino seguro, sin traicioneras grietas ocultas bajo el manto de nieve. La barrera de hielo de Thwaites parecía intacta en la superficie, pero de haber sido así, ella no estaría allí.

Pettit estaba estudiando los defectos del hielo, equiparables a las fisuras invisibles en la pared de una enorme presa, que determinarían el momento en que se desmoronaría la barrera. Cuando llegue ese instante, el resto del casquete de hielo de la Antártida occidental que se halla tras ella podría acabar en el océano, lo cual elevaría el nivel del mar en todo el planeta e inundaría poblaciones costeras.

Vista desde la distancia, la barrera parecía lisa, pero a medida que caminaba, esta glacióloga de la Universidad Estatal de Oregón constató que la hilera de banderines subía y bajaba respecto al horizonte. Ello era un indicador inequívoco de que andaba por una superficie ondulada, algo importante, pues significaba que la masa de hielo subyacente era un terreno desigual, cosa que nadie esperaba. En las imágenes captadas por satélite, el centro de la barrera de hielo parece estable, pero Pettit aclara que no es así: «Podría venirse abajo de cuatro o cinco formas».

La barrera de hielo de Thwaites nace donde el inmenso glaciar del mismo nombre se encuentra con la costa occidental de la Antártida. La barrera es una placa flotante de cientos de metros de grosor que se interna medio centenar de kilómetros en el océano Antártico, con una extensión de entre 800 y 1000 kilómetros cuadrados. Durante los últimos (20) veinte años, en paralelo al calentamiento planetario, el estudio mediante satélites y fotogrametría aérea ha revelado su deterioro en esta inmensa placa flotante de hielo la que se está debilitando con gran rapidez.

El espectro del cambio climático brusco ha suscitado investigaciones científicas serias durante más de un decenio, pero sólo recientemente ha captado el interés de economistas y responsables políticos. Junto a esa mayor atención, se experimenta una confusión creciente sobre qué desencadena tales cambios y cuál será el resultado final. Los observadores superficiales podrían suponer que las variaciones rápidas empequeñecerían cualquier efecto del calentamiento global inducido por la actividad humana, que sobreviene sólo gradualmente. Pero nuevos indicios apuntan a que el calentamiento global debería preocupar más que nunca: podría abocarnos más deprisa a una variación súbita del clima.

No sólo en las películas las sequías súbitas abrasan los campos y caen de golpe las temperaturas del invierno (6) seis grados. Tan sorprendentes saltos climáticos se han dado antes; a veces es solo una cuestión de años.

Agradecimiento:  al Dr. Richard B. Alley quien es profesor de geociencias en la Universidad Estatal de Pensilvania. Quien lleva más de (40) cuarenta años estudiando los casquetes glaciares y ha asesorado al Gobierno Estadounidense en distintas cuestiones relacionadas con el clima y el Medio Ambiente.

 

*“Centro de Investigación Forense y Nuevas Tecnologías”

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