Cutral Co
Le impusieron una tobillera electrónica a una mujer acusada de atacar a otra con un cuchillo en Cutral Co
Una mujer acusada de atacar con un arma blanca a otra en Cutral Co deberá utilizar una tobillera electrónica durante los próximos dos meses. La decisión fue tomada por una jueza de garantías, luego de que la imputada incumpliera las medidas de protección que le habían impuesto y comenzara a hostigar a la víctima a través de las redes sociales.
La resolución se conoció durante una audiencia de modificación de medidas cautelares. Allí, el fiscal del caso, Federico Cuneo, solicitó que se agravaran las restricciones que debía cumplir la acusada, identificada por sus iniciales T.J., ante el riesgo de que continuara con las conductas de intimidación hacia la mujer agredida.
Según explicó el representante del Ministerio Público Fiscal, la imputada violó las pautas de conducta establecidas apenas 24 horas después de que se le formularan cargos. En ese breve lapso, habría iniciado un seguimiento y acoso digital contra la víctima mediante distintas redes sociales.
Frente a esta situación, Cuneo pidió que se dejara sin efecto la medida cautelar anterior y se dispusiera la colocación de un dispositivo dual, conocido como tobillera electrónica. El objetivo es controlar el cumplimiento de las restricciones y evitar nuevos acercamientos o acciones que puedan afectar a la mujer.
La jueza de garantías Vanesa Macedo Font hizo lugar al planteo de la fiscalía y ordenó que la acusada utilice el dispositivo durante dos meses. De esta manera, se reforzó el mecanismo de protección para la víctima mientras avanza la investigación penal.
El ataque en una plaza de Cutral Co
El hecho que dio origen a la causa ocurrió el domingo 25 de octubre, alrededor de las 21, en la plaza "El Verde", ubicada en el barrio 25 de Mayo de Cutral Co. De acuerdo con la reconstrucción realizada por el Ministerio Público Fiscal, T.J. llegó al lugar a bordo de un automóvil Volkswagen Bora blanco.
Luego descendió del vehículo y atacó a otra mujer con un arma blanca. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió heridas en el cuello y la nuca. Las lesiones requirieron asistencia médica y puntos de sutura.
A partir de la denuncia y las actuaciones realizadas durante la investigación, la Policía logró detener a la sospechosa el lunes siguiente. Un día después, el martes, el fiscal Cuneo le formuló cargos por el delito de lesiones leves en calidad de autora.
En aquella primera audiencia, la fiscalía había solicitado que se le impusieran medidas cautelares para evitar que volviera a acercarse a la víctima o intentara intimidarla. En concreto, se dispuso la prohibición de acercamiento y de realizar cualquier acto de intimidación o violencia durante un plazo de dos meses.
Sin embargo, las restricciones no se cumplieron. Apenas un día después de la formulación de cargos, la imputada habría comenzado a contactar y hostigar digitalmente a la mujer agredida, una conducta que fue informada por la fiscalía y motivó un nuevo pedido ante la Justicia.
Una medida más estricta para proteger a la víctima
Ante el incumplimiento de las pautas establecidas, el Ministerio Público Fiscal consideró necesario reforzar las medidas de protección. El planteo del fiscal apuntó a reducir el riesgo de nuevas situaciones de hostigamiento y garantizar que la víctima pudiera mantenerse resguardada.
Por ese motivo, solicitó la implementación de un dispositivo dual, un sistema de monitoreo electrónico que permite controlar el cumplimiento de las restricciones judiciales y advertir posibles situaciones de acercamiento indebido.
La jueza Vanesa Macedo Font avaló el requerimiento y estableció que la mujer deberá llevar la tobillera electrónica durante dos meses.
La decisión se tomó a pocos días de la agresión denunciada y luego de que la imputada incumpliera las primeras condiciones fijadas por la Justicia. Mientras continúa el proceso penal, el monitoreo electrónico será una herramienta adicional para controlar sus movimientos y reforzar la protección de la víctima.