Una escuela de Zapala construyó un auto eléctrico con una carrocería hecha de tapitas recicladas | ANBariloche
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Una escuela de Zapala construyó un auto eléctrico con una carrocería hecha de tapitas recicladas

Nueve estudiantes de la EPET 11 trabajaron durante meses en un nuevo prototipo que competirá en el Desafío ECO YPF, junto a otras 170 escuelas técnicas del país.

La creatividad, el trabajo en equipo y el compromiso con el cuidado del ambiente se combinaron en un proyecto que tiene como protagonistas a estudiantes de Zapala. La EPET 11 presentó un nuevo auto eléctrico construido desde cero, con una particularidad que lo distingue: su carrocería fue fabricada íntegramente con plástico reciclado de tapitas de botellas.

El vehículo llevará el número 140 y representará a la institución neuquina en una nueva edición del Desafío ECO YPF, una competencia nacional que reúne a escuelas técnicas de todo el país para diseñar, construir y poner en pista autos eléctricos. La delegación viajará el próximo jueves a Junín, Mendoza, donde se desarrollarán las pruebas durante el fin de semana del 6 y 7 de noviembre.

Ezequiel Badilla, uno de los profesores que acompaña al equipo, contó en LU5 que el proyecto comenzó entre marzo y abril y que durante estos meses trabajaron en la construcción de un chasis completamente nuevo y una carrocería diseñada especialmente para esta edición. "Este año presentamos un auto nuevo, que se trabajó desde cero. Hicimos un chasis nuevo y todo lo que es la carrocería también es nueva. Ahora estamos con los últimos retoques para poder salir a probarlo antes de viajar", explicó en diálogo con la radio.

Una carrocería hecha con tapitas recicladas

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la decisión de incorporar materiales reciclados en la construcción del vehículo. La propuesta surgió de los docentes, que plantearon a los estudiantes el desafío de trabajar con plástico recuperado y buscar una alternativa para aprovechar esos residuos.

A partir de esa idea, los nueve alumnos que integran el equipo organizaron una campaña para recolectar tapitas de botellas. Luego realizaron un proceso de molienda y transformación del material para fabricar placas que finalmente utilizaron en la carrocería.

"Los chicos se pusieron al hombro una campaña para juntar tapitas. Hicimos un proceso de molerlas y poder hacer placas para construir la carrocería. Hoy tenemos una carrocería 100% reciclada con tapitas de botella", detalló Badilla.

Alumnos y profesores que participaron en el proyecto.

 

El trabajo comenzó mucho antes de que el auto estuviera terminado. Los estudiantes llevaron sus propios diseños al taller, dibujaron alternativas para el chasis y participaron en el desarrollo de las formas de la carrocería, con especial atención a las curvas y a los detalles de terminación.

El profesor destacó que, aunque son tres los docentes que acompañan el proyecto, la iniciativa y buena parte de las decisiones surgen de los propios alumnos. "Nosotros somos los tres profes acompañantes, pero acá los protagonistas son los chicos. Ellos llegaban al taller con una idea que habían visto o algo que se les había ocurrido y empezábamos a trabajar sobre eso", contó.

La presentación del prototipo se realizó en la escuela y generó mucha expectativa entre los integrantes de la comunidad educativa. Para el equipo, además de mostrar el resultado de varios meses de trabajo, fue la oportunidad de compartir una experiencia que involucra conocimientos técnicos, creatividad y conciencia ambiental.

Auto ecológico.

 

Un equipo nuevo y el desafío de mejorar el rendimiento

La participación de este año también representa un desafío particular porque se conformó un nuevo grupo de trabajo, tanto de docentes como de estudiantes. Por eso, el equipo todavía está conociendo el comportamiento del vehículo y realizando las pruebas necesarias para llegar a la competencia con la mayor cantidad de ajustes posibles.

Hasta el momento, hicieron ensayos en las instalaciones de la escuela y algunas vueltas en las calles cercanas. Esas primeras pruebas permitieron detectar inconvenientes y realizar modificaciones, especialmente en la dirección.

Badilla explicó que todavía no tienen una evaluación definitiva del rendimiento del auto, ya que se trata de un prototipo nuevo y de un equipo que también está comenzando a trabajar en conjunto. "Como es un auto nuevo y somos todos nuevos, vamos a ir a Junín a dar lo mejor para Zapala. Después veremos todo lo que haya que cambiar para el año que viene y cómo podemos mejorar el rendimiento", señaló.

En estos últimos días, las tareas se concentraron en los retoques finales, la revisión de los frenos y los ajustes mecánicos. La intención es aprovechar el lunes y el martes para realizar nuevas pruebas antes de emprender el viaje.

Diseño final del auto ecológico. 

 

La expectativa crece a medida que se acerca la competencia. Los estudiantes y profesores continúan trabajando en el taller incluso después del horario habitual de clases, con el objetivo de llegar con el vehículo en las mejores condiciones.

Estudiantes de tercero y cuarto año: una apuesta a la continuidad

Otra de las novedades de esta edición tiene que ver con la elección de los integrantes del equipo. En años anteriores, la escuela solía convocar principalmente a estudiantes de sexto año, que al finalizar el ciclo lectivo dejaban la institución y se llevaban consigo la experiencia acumulada durante el proyecto.

Para cambiar esa dinámica, los tres profesores decidieron incorporar alumnos de tercero y cuarto año. De esta manera, tendrán la posibilidad de participar durante dos años, adquirir experiencia y transmitir sus conocimientos a quienes se sumen en futuras ediciones.

Presentación del auto realizado por los alumnos de la EPET 11.

 

"Este año planteamos cambiar la modalidad de trabajo. Por lo general, llevábamos chicos de sexto año y después se egresaban, entonces ya no nos quedaban en la escuela. Ahora tomamos alumnos de tercero y cuarto para que puedan trabajar dos años y después ir renovando gente", explicó Badilla.

La decisión apunta a sostener el proyecto en el tiempo y evitar que cada nueva participación implique comenzar prácticamente desde cero. Además, permite que los estudiantes más jóvenes se familiaricen con el diseño, la mecánica y el funcionamiento de los vehículos eléctricos desde los primeros años de su formación técnica.

Dos pilotos oficiales y una mujer al volante

El equipo de Zapala también tiene definidos sus pilotos para la competencia. La delegación contará con dos pilotos oficiales, una mujer y un varón, además de un suplente que estará disponible para las pruebas en caso de que sea necesario.

La participación femenina tiene un lugar específico dentro del reglamento de la competencia: hay dos pruebas que obligatoriamente deben ser realizadas por la piloto mujer, mientras que las restantes estarán a cargo de los otros participantes.

De todos modos, en la escuela todos los integrantes del grupo tienen la posibilidad de probar el vehículo y aportar sus observaciones. Esa dinámica forma parte del proceso de construcción y puesta a punto.

"Los chicos acá lo prueban todos. Cada uno va aportando y dice qué le parece que podemos modificar. Cuando presentamos el auto, lo probaron y marcaron algunas cosas de la dirección que había que corregir. Hicimos los cambios y después volvimos a probarlo", relató el docente.

Alumnos que participaron del proyecto.

 

Cómo apoyar al auto 140 de Zapala

Además del desempeño en la pista, el Desafío ECO YPF contempla una instancia de participación a través de las redes sociales. Las escuelas presentan sus proyectos y publican videos de sus vehículos, que pueden recibir interacciones del público.

En este caso, quienes quieran acompañar a la EPET 11 pueden buscar la publicación correspondiente al auto número 140 en la página oficial de Facebook "Desafío ECO YPF" y dejar su "me gusta". Esas interacciones también suman puntos para la clasificación general, por lo que el acompañamiento de la comunidad puede convertirse en una ayuda importante para los estudiantes zapalinos.

Este año se espera la participación de alrededor de 170 autos de escuelas técnicas de distintos puntos del país. Por eso, cada instancia de la competencia representa una oportunidad para mostrar el trabajo realizado y medir los resultados frente a otros proyectos.

Para Badilla, el objetivo inmediato es llegar a Mendoza, disfrutar de la experiencia y representar de la mejor manera a la ciudad. Pero también destacó la importancia de visibilizar lo que los estudiantes pueden desarrollar dentro de una escuela técnica.

"Para nosotros es difundir el trabajo de los chicos y lo que hoy está generando la escuela técnica a nivel provincial y nacional, con todo lo que ellos van aportando", expresó.

Con un vehículo construido desde cero, una carrocería elaborada con tapitas recicladas y un equipo de estudiantes que recién comienza a recorrer este camino, la EPET 11 de Zapala se prepara para llevar su proyecto a la pista. El auto 140 buscará representar a Neuquén en una competencia que combina innovación, formación técnica y trabajo colectivo.

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