Ni una menos
Bariloche marchó contra la violencia de género y reclamó por la emergencia provincial
Como cada año, la Multisectorial de Mujeres y Disidencias convocó a la marcha por el Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, en un contexto marcado por la preocupación ante el desmantelamiento de políticas públicas de género y la sobrecarga de los equipos locales que trabajan en la prevención y atención de violencias.
La concentración comenzó a las 17 horas en el Hospital Zonal de calle Moreno al 600, donde alrededor de 180 personas movilizaron hacia el Centro Cívico. La convocatoria, organizada por la agrupación Ni Unx Menos Furilofche, reunió a organizaciones feministas, sindicatos, familiares de víctimas de femicidios y numerosos vecinos y vecinas de la ciudad que se sumaron al reclamo.
Las banderas violetas del movimiento feminista tiñeron la marcha, que se desarrolló en un clima de contención mutua y reclamo colectivo.
Uno de los ejes centrales que impulsa la Multisectorial es la difusión del proyecto presentado ante la Legislatura rionegrina para declarar la emergencia en materia de violencia de género en la provincia. La iniciativa busca una respuesta concreta ante la crisis que atraviesan los espacios de atención y acompañamiento a mujeres y diversidades en situación de violencia.
Horas antes de la marcha, las organizaciones habían convocado a una conferencia de prensa en las escalinatas de la Sala de Prensa en la Plaza de los pañuelos y Kultrunes del Centro Cívico. Allí denunciaron que los dispositivos de atención, prevención y acompañamiento frente a las violencias por motivos de género atraviesan recortes presupuestarios, debilitamiento institucional y retrocesos en políticas fundamentales que impactan directamente en la vida y la integridad de mujeres y diversidades.
En la provincia de Río Negro, las organizaciones advierten sobre la insuficiencia de recursos, las dificultades para garantizar guardias especializadas, demoras en las intervenciones judiciales y la falta de respuestas integrales ante situaciones de alto riesgo. En Bariloche, estas dificultades se agravan por las desigualdades estructurales de la ciudad: la precarización laboral, el déficit habitacional, la escasez de dispositivos de resguardo y el sobreesfuerzo que enfrentan equipos profesionales y comunitarios para sostener la demanda creciente.
Las organizaciones denunciaron específicamente la ausencia de políticas sostenidas con presupuesto real, la falta de respuesta estatal oportuna y eficaz en situaciones críticas, la sobrecarga y fragilidad de los dispositivos locales que dependen en gran medida del trabajo de redes comunitarias, y la persistencia de violencias institucionales que revictimizan a quienes buscan ayuda.
La jornada del 25N en Bariloche volvió a poner sobre la mesa la necesidad de que el Estado asuma su responsabilidad con acciones concretas, articuladas y sostenidas. (ANB)