Temporada
Medidas de fuerza de controladores aéreos generan complicaciones en Bariloche
El plan de lucha del gremio de controladores aéreos (ATEPSA), que incluye paros programados hasta el 30 de agosto, ya comenzó a impactar en el aeropuerto internacional de Bariloche. La medida de fuerza, que se realiza en diferentes franjas horarias, impide la salida de aviones y la carga de planes de vuelo, aunque no afecta aterrizajes ni operaciones de emergencia.
En una ciudad que recibe a miles de visitantes en plena temporada invernal, las complicaciones se hicieron sentir con vuelos demorados y reprogramaciones. El movimiento turístico, que representa una de las principales fuentes de ingresos para Bariloche, depende en gran medida de la conectividad aérea, por lo que cada restricción genera preocupación tanto en los visitantes como en el sector hotelero y gastronómico.
El cronograma de paros incluye nuevas interrupciones en los próximos días, lo que anticipa que las dificultades continuarán. Según lo establecido, las medidas se aplicarán el domingo 24 de agosto de 13 a 16 y de 19 a 22 horas; el martes 26 de 7 a 10 y de 14 a 17 horas; el jueves 28 de 13 a 16 horas; y el sábado 30 de agosto de 13 a 16 y de 19 a 22 horas.
Desde la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) expresaron su “profundo rechazo” a las medidas, al considerar que afectan un servicio esencial garantizado por ley. La entidad aseguró que participó en 17 audiencias de conciliación sin lograr un acuerdo y acusó al gremio de sostener una postura “intransigente”.
Además, advirtieron que las acciones no impactan únicamente en los despegues, sino que repercuten en toda la programación aérea, provocando demoras en los arribos y cancelaciones posteriores. Para el organismo, las medidas generan “una tensión innecesaria en el sistema aeronáutico” y exponen a pasajeros y tripulaciones a “condiciones no deseadas”.
Mientras tanto, el sector turístico local observa con preocupación el impacto de la protesta en un momento clave donde existe una fuerte dependencia de la conectividad aérea para sostener la actividad. (ANB)