Lactancia
Donar leche materna, una decisión que cambia vidas
La donación de leche materna se convirtió en uno de los actos más nobles que tienen por objetivo, alimentar a recién nacidos, en su mayoría prematuros, cuyas madres no pueden amamantarlos de manera inmediata. La leche humana puede mejorar la salud de los bebés y prevenir enfermedades, y ahí, la importancia de este acto solidario.
En 2018, Río Negro creó su Banco de Leche Materna, que funciona en el hospital Francisco López Lima de General Roca, aunque mamás de toda la provincia, pueden aportar sus donaciones para garantizar la alimentación de bebés que se encuentren en distintos hospitales provinciales. En Bariloche existe un Centro de Lactancia que trabaja todo el año con donaciones realizadas en el hospital zonal o de recolección domiciliaria.
Ana Lais De Napoli, nutricionista referente del Banco de Leche de la zona andina y jefa del Centro de Lactancia del nosocomio local, explicó a ANB que si bien se intenta nacionalizar los bancos, por el momento, son provinciales. “Esto quiere decir que si alguna provincia no cuenta con uno propio, no tiene la posibilidad de recibir leche humana pasteurizada”, detalló.
En Río Negro, el banco se encuentra en General Roca, pero hay otros doce centros de salud que son parte de la red provincial, desde donde se colecta leche materna y se envía a pasteurizar. “El banco se sostienen de una red de mamás donantes y de los centros recolectores”.
En 2024, incluso, se sumó el Sanatorio San Carlos, y fue la primera institución privada de salud, en hacerlo. “Esto es muy importante porque refuerza el trabajo y hacemos tareas en conjunto”, señaló la especialista.
La leche recolectada se envía congelada a Roca, donde la pasteurizan para brindarle mayor seguridad microbiológica, y que sea de fácil asimilación para el recién nacido. Según explicó De Napoli, luego solicitan las donaciones al banco para cada caso particular, “ya que es un recurso finito”. Por esto, se toman en cuenta distintas variantes como el peso del bebé, la edad gestacional, el tamaño, entre otros factores.
“Sucede muchas veces que un bebé de meses es más tolerante a la leche de fórmula que un recién nacido y un bebé prematuro. Por eso, se priorizan casos y situaciones, especialmente cuando la disponibilidad del material es poca”, explicó.
La leche materna pasteurizada siempre se destina a bebés que se encuentran en el nosocomio, y cuyas madres no pueden amamantarlos por alguna condición de salud o complicación, pero bajo ningún punto de vista, se puede comercializar.
En los siete años de su creación, hubo momentos de auge para el banco. “Durante la pandemia, tiempo en que la mayoría de las madres lactantes estaba en casa con sus hijos, se entregaron muchas donaciones domiciliarias”, recordó y añadió que “en el último tiempo tenemos mucho menos, 2 o 3 personas que suelen donar”.
Pueden ser donantes todas las madres que se encuentren amamantando, en buen estado de salud y tengan excedente de leche. Acorde a lo detallado por De Napoli, previamente se realizan análisis de serología para descartar cualquier enfermedad que pueda ser transmitida a través de la leche. Solicitan, además, que no sean personas fumadoras ni que beban alcohol, para garantizar la calidad del material.
En el Centro de Lactancia del hospital zonal, las madres, cuyos bebés se encuentran internados, se extraen leche para que puedan ser alimentados. Allí, quienes lo deseen y tengan excedentes, pueden donarlo, pero también existe la posibilidad de realizar donaciones domiciliarias.
A través de un contacto por WhatsApp a los números 2944626405 o 2944816166, se pueden comunicar para indicar su deseo de donar leche humana. Desde allí, suministran toda la información previa y para el proceso de extracción.
Una campaña para sumar más donantes
La donación de leche humana puede cambiar la vida y la salud de bebés que, por distintas cuestiones, no pueden ser alimentados por sus madres. Si bien hubo momentos de muchos aportes, actualmente, el número de donantes activas disminuyó, lo que vuelve urgente la necesidad de sumar nuevas madres solidarias.
Para fortalecer esta red de apoyo, Casa Latir junto a la Fundación San José Obrero articularon una propuesta para devolver, con un buen gesto, la decisión de donar leche humana. Así, a partir de ahora, obsequiarán una bebida caliente gratuita como gesto de agradecimiento a quienes se suman a esta cadena de generosidad.
“Una taza de chocolate o café puede ser el mejor abrazo después de un acto de amor tan grande”, afirma la Dra. Ana Andersen, médica pediatra y promotora de esta iniciativa en conjunto con la Ana Lais De Napoli.
De Napoli agregó que “cuando recolectamos las donaciones de las mamás donantes, les entregaremos un vale para que puedan disfrutar de una bebida caliente en la cafetería”, que fue recientemente inaugurada y está ubicada en Vice Almirante O’Connor y John O’Connor. (ANB)