2025-05-29

Acompañamiento

Julia no se va: suspendieron la orden de desalojo contra la familia Chávez

“Todavía no ganamos la guerra, recién empatamos una batalla”, manifestó el hijo de la mujer de 74 años, contra la cual había una orden de desalojo para este jueves. En su terreno, decenas de personas dieron su muestra de apoyo.

Desde muy temprano, con la niebla y la humedad, la cuadra de Onelli al 1700 comenzó a colmarse de gente, del barrio y de otros barrios, que llegaron a mostrar su apoyo a Julia Chávez, una vecina de 74 años que estuvo por ser desalojada del lugar donde nació y vivió toda su vida. 

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“No se va, Julia no se va”, coreaban los vecinos que, con mate en mano, le hicieron frente a la mañana fría y se mantuvieron en el lugar hasta que Julia y su hijo Pablo, llegaron de la Fiscalía, donde mantuvieron un encuentro con el defensor público que la asiste.

Hace más de 30 años, Julia firmó documentos en una escribanía, sin saber a ciencia cierta qué firmaba. Lo hizo pensando que se trataba de trámites para una habilitación comercial, pero en realidad, estaba cediendo su terreno a un matrimonio que, ahora, pide el desalojo. 

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Familiares y amigos defendieron a Julia Chávez. Foto: Marcelo Martínez.

La familia denunció públicamente la situación en un desesperado intento de paralizar la medida y evitar que la mujer tenga que irse de su vivienda. Además, aseguraron que no tuvieron instancia en la  que ser escuchados por la Justicia y atribuyeron la decisión del juez a intervenciones de gente con poder en la ciudad. 

La historia del problema comenzó con la muerte de una de las hijas de Julia, en el año 1992. En ese momento fue cuando recibió la ayuda de personas que se acercaron y le ofrecieron acompañamiento en trámites. Luego, le propusieron alquilar una parte del terreno para ayudarla económicamente y allí fue cuando Julia firmó documentos con los cuales, el terreno pasó a estar bajo el nombre de la pareja señalada. La familia se enteró mucho después, cuando comenzaron a realizar los trámites de la sucesión. 

Decenas de vecinos se congregaron desde muy temprano en el lugar. Foto: Marcelo Martínez.

La orden de desalojo que les llegó la semana pasada, puso a la familia en alerta, ya que les daban un plazo para desocupar el lugar. “Con la crisis habitacional que hay, mi madre cobra la jubilación mínima de 280 mil pesos, ¿dónde va a ir?”, se preguntó Pablo ayer (28/05) en diálogo con ANB. 

Debido a que la medida estaba prevista para hoy, la familia apeló a la comunidad, a los vecinos que conocen a Julia de toda la vida, para que los acompañen, pero la respuesta los sorprendió más de lo esperado.

“No lo puedo creer. Estamos tan agradecidos”, señaló una de las hijas de Julia, llorando de la emoción de ver el apoyo del pueblo.

La gente que llegó, lo hizo desde distintos puntos de la ciudad. Muchos conocidos, amigos, familiares, pero también hubo quienes se enteraron del hecho y quisieron apoyar. “No la conozco, pero es gente humilde y hay que acompañar, así que vine”, contó un señor parado en el cordón de la vereda. 

Una de las hijas de Julia, visiblemente conmovida por el apoyo de la gente. Foto: Marcelo Martínez.

Ayer por la noche, el defensor público citó a Julia Chávez esta mañana para ver cómo seguía la situación judicial, por lo que hoy, la concentración comenzó sin ella. Desde las 8 horas, ya había gente que se acercó al terreno y cada vez fueron más.

Finalmente, cerca de las 10 horas, Julia llegó acompañada de su hijo y fue recibida entre aplausos, cánticos y abrazos cargados de emoción. 

“Hoy nos notifican de la Defensoría Pública que se suspende la medida de desalojo hasta nuevo aviso”, señaló Pablo, pero remarcó que es “solamente un paso en la batalla que tenemos que dar”.

Julia fue recibida con aplausos y abrazos cuando llegó a su terreno. Foto:Marcelo Martínez.

El hombre explicó, además, que aceptaron la denuncia penal “para poder pelear los derechos de mi mamá”. Este era uno de los reclamos de la familia, que siente que la Justicia no corroboró ni investigó cómo sucedieron las cosas ni quién vivió toda su vida en ese terreno, en Onelli 1752. 

De todas maneras, la suspensión del desalojo es “provisoria”, y Pablo Chávez remarcó que no tienen fechas ni plazos establecidos. “La representación (legal) de los estafadores, de Petroff, nos dice que quieren un acuerdo para ver cuándo nos podemos ir pacíficamente nosotros”, relató a lo que los vecinos respondieron gritando “nunca”. 

“No nos vamos de acá”, aseguró Pablo y sostuvo que defenderán la historia de su madre. “Esto sigue, nosotros no ganamos una guerra, acabamos de empatar una batalla, pero hay que seguir peleando”, finalizó. (ANB)

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