Panorama
Comercios en crisis: un escenario que preocupa en Bariloche
Es fin de mes y las calles no están concurridas, pero lejos de ser una situación del momento del calendario, el escenario se repite, prácticamente, cada semana. Las ventas bajaron y el rubro comercial de Bariloche pasó de atravesar una merma a estar en crisis.
“Hace más de quince tengo el local, atravesé crisis, gobiernos, cenizas, pandemia, pero nunca estuvimos tan mal”, dice Malvina, una de las comerciantes de las primeras cuadras de calle Onelli.
La situación no fue la mejor durante la temporada de verano, pero luego vino la “baja”, con un fuerte impacto para todos. “Onelli es la calle de los barilochenses, pero Bariloche es una cadena. Si no hay turismo, no hay trabajo, si no hay trabajo, los vecinos no salen a gastar”, manifestó.
Las ventas se desplomaron en los últimos meses. Foto: Marcelo Martínez.
Hay rubros más golpeados que otros, pero el de indumentaria y accesorios es uno de los que más lo sienten. “La gente prioriza comer”, expresó Mariana, empleada de Ghibell, un histórico comercio dedicado a las telas y la mercería. Allí también se notó el impacto y ahora la gente compra “de a puchitos”.
Una mueblería sin nadie más que el vendedor. Los muebles en la vereda, invitan a pasar, pero el vendedor resume: “está complicado, muy complicado. Hay días que entran tres personas y no se vende nada”.
“Tenemos clientes que vienen del campo, de los alrededores, y quizás antes venían una vez al mes, pero ahora vienen cada 5 o 6 meses con suerte o una vez al año”, contó Camila, una joven que trabaja en tienda Vicky, un comercio con medio siglo de historia en Bariloche.
Desde la Cámara de Comercio local, la preocupación es importante. “Turismo no hay. La ocupación, que debería rondar el 60% en esta época, no llega ni a la mitad y a su vez, el poder adquisitivo de la población decayó muchísimo”, manifestó Elián Caramichos, presidente de la entidad.
"Todos los rubros están golpeados", manifestó el presidente de la Cámara de Comercio. Foto: Marcelo Martínez.
Si bien hay quienes afirman que mayo siempre fue un mes complicado, la baja en las ventas es un factor común. “No tenemos estadísticas de comercios cerrados por el momento, pero sí después de mucho tiempo, se empieza a ver localesvacíos cuando caminas por el centro. No anda gente en la calle”, remarcó Caramichos.
Si bien la gente prioriza gastar en comida cuando se puede, el rubro alimenticio también siente la crisis. “La temporada es baja para todos. Cuando no hay plata, la gente consume menos”, manifestó Carolina, encargada de la panadería Ñireco.
Además de la baja en el consumo diario en la panadería, relató que se nota la merma en el trabajo con establecimientos hoteleros o gastronómicos. “La producción es mucho menor, se redujeron mucho los pedidos”.
Un estudio realizado por una consultora privada, señala que, a nivel nacional, luego de 15 meses de caídas interanuales consecutivas, el consumo quebró la tendencia y mostró una leve suba del 0,1% en abril.
“Hoy por hoy, en la ciudad, creo que todos los rubros están bastante golpeados. Corralones, servicios, comercialización de productos”, enumeró Caramichos y agregó que si bien “las estadísticas macro indican que el mes pasado por primera vez dejó de caer el consumo, el número en alza es ridículo”. Sobre esto, además, manifestó que “una cosa es el discurso y otra con lo que hay que lidiar”.
La gente prioriza gastar en comida, aunque también se resintió el rubro. Foto: Marcelo Martínez.
Las políticas que se implementaron en el último tiempo tampoco ayudaron notablemente al sector. “Antes teníamos Cuota Simple, lo cual ayudaba porque podíamos competir con Chile, por ejemplo y la gente se compraba una valija en 6 cuotas, pero recibimos un aviso de ARCA que le dio de baja las cuotas a muchos comercios”, contó Malvina.
El impacto de la crisis económica se comenzó a sentir durante 2024. “La gente dejó de gastar en cosas que no sean comida. El Día de la Madre siempre fue un indicador para el sector, porque no se escatima en un regalo para mamá, pero el año pasado fue un fracaso", manifestó Malvina.
Si bien para la Cámara de Comercio, las compras en Chile no son el principal factor de amenaza, pero los pequeños comerciantes piensan lo contrario. “La ropa es mejor, sale más barata, hay más variedad. Todos los que pueden, terminan yendo a Chile”, expresó Teresa, en un comercio que hace 25 años vende indumentaria femenina y masculina en Onelli.
Esto genera un golpe más para el rubro local, que ve los viajes masivos a comprar todo lo que se pueda traer del vecino país, como una amenaza a la que no pueden hacerle frente.
A la falta de acceso a las cuotas y los costos más altos por las grandes distancias a los centros de distribución, se le suma un factor no menor para quienes no son dueños de los locales comerciales y es el aumento de los alquileres, sin un techo ni marco legal que los regule.
Las estadísticas muestra un leve repunte del consumo, pero el impacto sigue siendo negativo para el sector comercial. Foto: Marcelo Martínez.
“La eliminación de la ley de alquileres también fue un problema porque de golpe nos aumentan lo que los dueños quieren y, en mi caso, no tengo empleados, pero si no, se pone muy cuesta arriba llegar a fin de mes”, manifestó Malvina.
Ahora, las esperanzas están puestas en la temporada invernal. “Sin dudas va a remontar en temporada, es un aliciente”, consideró Caramichos aunque agregó: “esperamos con ansias el invierno, aunque no creo que sea tan buena la temporada”. (ANB)