Un informe técnico de INTA detalla el impacto del incendio en El Bolsón
Cuando inició el incendio en El Bolsón y arrasó con más de 200 viviendas en pocas horas, el gobierno provincial solicitó declarar estado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario. En este contexto el INTA puso en marcha la elaboración de un informe técnico, para dar cuenta del impacto que generado por los incendiospara ser presentado ante la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria.
Este trabajo, elaborado por distintos profesionales de diversas áreas, es una evaluación inicial del panorama que dejó el fuego. “Todavía está el incendio activo, por eso se destaca que es un primer informe”, aclaró a ANB, Manuela Fernández, una de las profesionales que participó de la elaboración del documento.
Fernández relató que a través de imágenes satelitales, mapas y datos como FWI (índice meteorológico de incendios ) brindados por SPLIF Rio Negro y la CONAE pudieron establecer que el incendio afectó en forma gloavl unas 3300 hectáreas. En forma directa el fuego quemó alrededor de 2066 hectáreas que corresponden a bosques nativos, principalmente de coihues o cipreses, 166 de plantaciones forestales y 250 hectáreas, de n chacras agropecuarias con sus cultivos.
El análisis realizado por los profesionales también analizó la altura de la vegetación afectada en el área quemada, lo que arrojó como resultado que el fuego afectó árboles de más de 30 metros de altura, principalmente a la ribera del río.
Fernández remarcó que además de las pérdidas económicas y/o visibles que generó el incendio, a esto hay que sumarle las consecuencias en el ambiente, que van desde una pérdida de calidad del suelo hasta la pérdida de animales.
En el informe, enumeran como otros problemas, el desequilibrio de las cadenas alimenticias, la destrucción de hongos, bacterias y protozoarios, alteración de los ciclos del agua y la fertilidad del suelo, generación de diferentes GEI (gases de efecto invernadero), afectando al cambio climático global y pérdida de recursos naturales, biodiversidad y productividad agrícola y forestal en general.
En cuanto a cómo se ven afectados los suelos con el fuego, Fernández detalló que además de perder biodiversidad, también se puede ver comprometida la fertilidad de la tierra, y de esta forma, “la provisión de los servicios ecosistémicos que nos brinda la naturaleza de forma gratuita”.
En este sentido, también mencionó la pérdida de cobertura vegetal del suelo, que de esta manera queda “expuesto a la erosión, que puede ser producida por los vientos o la lluvia y a la radiación directa”.
Sobre esto, la investigadora agregó que también se ve afectado el balance hídrico del suelo, debido a que la pérdida de la vegetación, deriva en un impedimento del suelo para retener el agua o a la generación de una capa que impide que el agua penetre en el mismo.
“Dependiendo de la intensidad del fuego, la destrucción del suelo y la cobertura vegetal puede ser total, pasando el suelo de ser un ecosistema vivo y funcional a ser un sistema inerte y aislado de su entorno. Esta pérdida de vida y funcionalidad tiene un impacto directo y negativo sobre ecosistemas naturales y de producción, en tanto que el suelo es el recurso natural sobre el que estos ecosistemas se desarrollan”, detallaron en el informe.
Además del recuento de infraestructura perdida o dañada por el fuego, números que son preliminares, ya que quedan sectores por relevar, Fernández explicó que tuvieron en cuenta también el impacto indirecto generado por este incendio.
“Hay cuestiones vinculadas con lo ambiental, el nivel y características del paisaje, la economía ligada al turismo, entre otros aspectos”, detalló. Como parte de esto, destacan que la afectación del entorno natural, también implica un impacto a largo plazo, en un lugar elegido como destino turístico por sus paisajes, ahora, dañados por el incendio.
En cuanto al nivel productivo, si bien estiman que fueron afectados al menos 150 establecimientos productivos, también lograron establecer que el 80% de las familias tenían producción para consumo propio, mientras que “un 15% de esas familias tenían invernaderos comerciales más grandes, donde producían para vender”.
La producción no solo comprendía a variedad de verduras, si no que fueron afectados productores apícolas, cosechas de fruta fina, de lúpulo, entre otras.
Del análisis se desprende, también, el impacto y la pérdida económica que generó el fuego, al arrasar con más de 200 viviendas. “El análisis preliminar estimado indica que solo en viviendas las pérdidas serían millonarias del orden de unos $ 16.000.000.000 de pesos”, señalaron.
El equipo técnico que elaboró el informe aclara que se trata de un análisis preliminar y no descartan continuar con el relevamiento, una vez que se haya logrado extinguir el incendio.
Este jueves, a tres semanas del fatídico día en que comenzó el fuego, desde el gobierno provincial informaron que declaraban circunscripto al incendio, es decir que lograron frenar su avance. (ANB)