Activate en casa: movimiento y actividad física para romper la rutina durante el aislamiento
En el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio por el COVID-19, la actividad física y el movimiento corporal son fundamentales para mantener una rutina saludable y disminuir el riesgo de enfermedades.
El periodo de aislamiento puede resultar estresante para el cuerpo, por lo que mantenerse activo físicamente dentro de casa ayudará a fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio, la flexibilidad y la resistencia de los huesos, como así también a mantener el peso, disminuir la hipertensión arterial, el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, accidentes cerebro vasculares y diabetes tipo 2.
El Ministerio de Salud de Río Negro recomienda una serie de ejercicios y actividades para todas las edades con el objetivo de compartirlos en familia durante el periodo de aislamiento, y así sumar cada vez más movimiento:
-Bailar ayuda a mejorar la movilidad del cuerpo y reduce el estrés.
-Jugar con los niños los ayuda a sentirse bien física y emocionalmente. Se pueden realizar circuitos simples de destreza motriz y juegos donde participe toda la familia.
-Seguir rutinas de ejercicio por televisión o redes sociales.
-La actividad física regular mejora las condiciones de bienestar general del cuerpo y la mente. Estar activos ayuda a aumentar nuestras defensas, reducir el estrés y nos permite pensar mejor.
-Las tareas del hogar también ayudan a mantenerse activo.
-Realizar rutinas simples utilizando sillas, botellitas de agua como peso y un bastón de madera.
-Cada una hora que pase sentado es importante activar el cuerpo, ponerse de pie y realizar algunos pasos o ejercicios de elongación y relajación muscular.
Los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión, trasplantados, inmunodeprimidos, es importante que sumen 30 minutos de actividad física moderada por día. Pueden ser continuos o fraccionados: 10 minutos a la mañana, 10 minutos a la tarde, 10 minutos a la noche o 15 minutos a la mañana y 15 minutos a la tarde. Siempre trabajando a una intensidad de leve a moderada.
Es importante no exigirse demasiado y mantener una intensidad moderada que permita hablar sin que falte el aire; y los movimientos tendrán que ser adecuados a las limitaciones o experiencia previa de cada uno.
Es recomendable tomar ocho vasos de agua segura por día para estar hidratado y mantener una alimentación variada que incluya más frutas y verduras; respetar los hábitos de descanso evitando dormir por lapsos prolongados y lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente, como así también ventilar los ambientes varias veces al día.