Tristeza
El cine Arrayanes cerró ayer oficialmente sus puertas en Bariloche
El cine Arrayanes finalmente cerró ayer sus puertas oficialmente, pero todavía no está definida la venta del espacio por lo que es incierto el futuro del edificio que se encuentra en pleno centro de la ciudad. Si bien hubo diversas gestiones para continuar con la actividad allí, las condiciones económicas obligaron a los dueños de la sala a poner fin.
Así lo confirmó en diálogo con "En estos días" –por radio KM FM- Cristian González Palazo, uno de los integrantes de la familia propietaria de la sala, al indicar que luego de "más de seis años de pérdida y de intentar mantener el compromiso histórico con la cultura" debieron tomar la decisión de cerrar las puertas para siempre pese a las "tristeza" que les ocasiona.
"Cuando golpeamos puertas, el tema ya dejó de ser una aventura sino una comedia dramática porque nadie nos entendía por qué mantener un negocio que ya dejó de ser rentable hace rato", expresó González Palazo.
Si bien resaltó el apoyo y respaldo brindado desde el Municipio por el intendente Marcelo Cascón, advirtió que no fue suficiente y que las entradas estaban prácticamente subsidiadas teniendo en cuenta los gastos de las películas más el mantenimiento de la sala y el personal que allí trabajaba.
"Las distribuidoras que alquilan las películas no se aggiornaron aún que a los viejos y tradicionales dueños de salas no nos sirve el negocio que proponen, porque el 60 por ciento de arranque es para el dueño de la película, eso sumado a los impuestos, sueldos del personal con quien siempre cumplimos porque consideramos que son parte de la familia", indicó.
"Realmente, no dimos más, así que mañana la sala formalmente sale de lo que es la distribución de las películas", señaló y resaltó que están tratando de negociar con la persona que adquiera el edificio para que la sala "mantenga algo de lo existente o tenga una salida de espectáculos ya sea asociada al teatro o que en un futuro se pueda pasar allí una película".
De todas formas, reconoció que "nadie quiere tenerlo como cine, ni sumarse a la aventura esta porque la verdad terminás dado vuelta". Consultado respecto de los factores que habrían afectado este negocio, González Palazo, advirtió que son varios entre ellos la propuesta hecha por las cadenas como Village o Hoyts, la posibilidad de bajar películas de internet y el cambio cultural que hizo la gente respecto de la salida al cine.
Por último, señaló que no hubo ningún tipo de contacto con la gente de Cultura de Provincia y que una ayuda como la que se otorgó para el cine local de Allen –de donde es el ministro- cercana a los 20 mil pesos hubiera sida la suma suficiente para mantener también en pié la sala en Bariloche.
"Ese mismo monto es lo que tuvimos de pérdida, yo golpee puertas desde las que se te ocurra de Nación, Provincia y a nivel local pero no hubo respuestas, me da mucha tristeza, pero terminamos cerrando las puertas, aunque no nos gusta para nada", finalizó. (ANB)
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