Un maletero sufrió una incapacidad, la ART no reconoció la lesión y la justicia determinó su indemnización | ANBariloche
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Sentencia

Un maletero sufrió una incapacidad, la ART no reconoció la lesión y la justicia determinó su indemnización

El trabajador realizaba de manera cotidiana la carga y descarga de valijas desde y hacia los aviones, cuyo peso oscilaba entre 15 y 35 kg.
20/08/2024 00:00 Hs.
La aseguradora deberá pagar la indemnización del trabajador por incapacidad. Foto: ilustrativa
La aseguradora deberá pagar la indemnización del trabajador por incapacidad. Foto: ilustrativa

 

Un maletero del aeropuerto de nuestra ciudad sufrió una incapacidad producto de la sobrecarga laboral, la cual no fue reconocida por la ART y la justicia determinó que debe ser indemnizado.

El trabajador realizaba de manera cotidiana la carga y descarga de valijas desde y hacia los aviones, cuyo peso oscilaba entre 15 y 35 kg. A ese esfuerzo se sumaba también la carga de elementos accesorios. Según la época del año, fuera temporada turística o no, levantaba en promedio tres mil valijas por día.

Según informaron ante la falta de atención por parte de la aseguradora, recurrió a la vía judicial. De esta manera, la Cámara Laboral Primera condenó a "Provincia Aseguradora de Riesgos del Trabajo" a abonar la indemnización correspondiente con sus intereses.

El tribunal consideró que el rechazo de la ART fue "totalmente infundado, ya que, precisamente, las tareas que realizaba el trabajador habitualmente como maletero se encontraban expuestas al agente de riesgo que generó el cuadro médico descrito por los profesionales que intervinieron, dolencias definidas como 'posiciones forzadas y gestos repetitivos en el trabajo'".

Al presentar la demanda, el maletero mencionó que ingresó a la empresa en el año 2015. Su labor se desempeñaba en el aeropuerto con una jornada laboral de lunes a lunes, con francos y horarios rotativos sujetos a la disposición de su empleadora.

Debido a sus tareas, realizadas en posiciones anti-ergonómicas y de gran esfuerzo físico —por hacerlas muchas veces de pie o agachado y sin elementos de protección y seguridad—, comenzó a sentir hormigueos en ambos codos.

Esta situación se agravó cuando, un día, al levantar una maleta para cargarla en una cinta, sintió un fuerte tirón en su codo derecho, el cual rápidamente se extendió al resto de su brazo. Al dar aviso a su empleador, denunció el incidente a la ART, ordenándosele la atención en un sanatorio de esa localidad.

Al finalizar el tratamiento indicado, se le extendió el alta médica definitiva, sin reconocimiento de secuelas incapacitantes y con sugerencia de reingreso a sus tareas habituales.

En este sentido, el trabajador señaló que retornó a su puesto debido al carácter alimentario del salario, a pesar de que todavía tenía fuertes dolores en todo su miembro superior derecho. Al persistir las molestias, optó por canalizar la atención a través de su obra social y remitió un telegrama denunciando la enfermedad profesional ante la ART.