sábado 21 de mayo de 2022

Llegó el momento para Macri

La segunda parte de la gestión del presidente comenzó con un importante respaldo luego de las elecciones.

domingo 05 de noviembre de 2017
Foto: Infobae.

El presidente de la Nación, comenzó su segunda parte de la gestión con un anuncio que busca incentivar el diálogo intersectorial, en donde todos, según sus propias palabras, tienen que ceder un poco para ganar más.

Pasado los comicios del 22 de octubre, el gobierno nacional convocó en el Centro Cultural Kirchner (otras de las paradojas del destino) a más de 170 personas que representaban al Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Gobernadores provinciales, miembros del sector empresarial y sindical. Todos los actores políticos, o su gran mayoría mejor dicho, estaban presentes para escuchar lo que Mauricio Macri llamó como “Consensos Básicos”.

Cambiemos está poniendo sobre la mesa varias ideas que resumió en tres ejes: responsabilidad fiscal y lucha contra la inflación, creación del empleo y fortalecimiento de la República. Pero más allá de estos pilares, lo que el gobierno está haciendo en tratando de generar las condiciones básicas para volver a conversar en una misma mesa sin prejuicio y pensando de una vez por todas en el largo plazo. Vaya que tiene un desafío.

El peor error que puede cometer este gobierno en este momento es, pecar de soberbio, y creer que debido al importantísimo respaldo que recibió en las últimas elecciones, podrá hacer las cosas por sí sólo. Macri es consciente que en términos políticos, los que eventualmente podrían ser sus oposiciones, tienen tanto ruido interno (en parte producido por la propia estrategia electoral de Cambiemos) que no cuenta con ellos en este momento. Por eso cada vez se hace más evidente, que dependerá de él qué tipo de oposición quiere tener no sólo su gobierno, sino el país.

En esa misma línea, no le alcanza a los gobernadores triunfantes creerse que por haber ganado en sus respectivas provincias, tienen la legitimidad de conducir a la oposición. Una oposición que se suponía que sería peronista pero que ahora no es tan clara. O al menos utilizando el mismo nombre y la misma lógica de construcción política. Ni Juan Manzur ni Sergio Uñac, los dos gobernadores victoriosos, pueden creer que lideraran ese espacio. Al menos por ahora.

Es un cambio de paradigma como alguna vez mencionamos lo que está ocurriendo en Argentina. Primero comenzó con el triunfo de Maria Eugenia Vidal en la provincia de Buenos. En el mismo momento con la gestión de Macri que todo el mundo tendía a subestimar. Ahora se suman acontecimientos jurídicos que afectan directamente la esfera de poder de la ex Presidenta Cristina Fernández de Krichner. Por más que ella “no ponga las manos en el fuego por nadie”, ese desplante se paga tarde o temprano. Es muy prematuro asegurar que ella tendrá el mismo camino que parte de su gabinete, pero no deja de ser menos fuerte por lo que representaron en su gobierno y como figuras políticas, ver a Julio de Vido y a Amado Bodou tras las rejas.

Este cambio de paradigma también se caracteriza por un intento presidencial de llamar a todos los actores con poder de decisión política a una misma mesa para pensar qué tipo de Argentina queremos y sobre todo qué tipo de país podemos desarrollar. Porque por más buenas intenciones que tengamos, las posibilidades reales condicionan nuestros deseos.

Será clave en este re armado el posicionamiento y comportamiento de los gobernadores para colaborar en la estructura de gobernabilidad que pretende el Presidente de la Nación. La primera reacción la tuvo la Diputada Nacional por Río Negro, María E. Soria, que abandonó al bloque K en Diputados para votar a favor de la remoción de fueros del ahora ex compañero de banca de Vido. Toda una señal horas después que su hermano haya lanzado su candidatura a gobernador por la provincia para 2019.

Sin duda alguna lo más importante de todo lo acontecido en este último tiempo es la iniciativa del Presidente por abrir las puertas, en este caso del CCK, para poder pensar entre todos a nuestro país. Sin embargo el discurso que interpretó perderá legitimidad si lo que anunció no trae consecuencias positivas a los ciudadanos.Todo lo que dijo suena muy lindo para algunos, pero necesita el acompañamiento ahora de los legisladores nacionales.

En cualquier decisión que se toma, siempre hay gente que sale perjudica y beneficiada al mismo tiempo. A Cambiemos el crédito denominado kirchnerismo se le agotó. Ahora empieza una etapa en la cual se lo medirá por lo que hizo, y no por lo no puede hacer por culpa de otros. A todos nos llega el momento de la verdad.

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