Paro "a la japonesa"
ATE anunció un paro en más de 27 aeropuertos del país para el viernes 6
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó una nueva retención de tareas para el próximo viernes 6 de noviembre, que afectará las operaciones de 27 aeropuertos del país. Entre ellos se encuentra el de Bariloche, por lo que los vuelos comerciales que operan en esa terminal podrían registrar demoras y cancelaciones durante la jornada.
Además de Bariloche, la medida alcanzará a los aeropuertos de Neuquén, Comodoro Rivadavia, Trelew, Río Gallegos, El Calafate y Ushuaia. En Ezeiza y Aeroparque, en tanto, el gremio realizará un “paro a la japonesa”, que consiste en una fiscalización exhaustiva de aeronaves y pistas. Durante la protesta, únicamente se asegurará la operatoria de vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y traslados de órganos.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, responsabilizó al Gobierno de Javier Milei por el impacto de la huelga. Denunció la rotura de ambulancias y la escasez de insumos de emergencia y extintores, y sostuvo que el desfinanciamiento del sistema aerocomercial pone en riesgo a trabajadores, tripulaciones y pasajeros. “Sin presupuesto no hay vuelos seguros”, afirmó.
Aguiar aclaró que la medida no está dirigida contra los usuarios, sino que busca exigir al Estado condiciones mínimas de operatividad. “Cada vuelo suspendido o demorado será responsabilidad del Gobierno”, sostuvo. Además, apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y el de Desregulación, Federico Sturzenegger, de quienes dijo que “nunca subieron a un avión de línea”.
El sindicato respaldó sus planteos con una denuncia formal presentada ante la Secretaría de Trabajo, que conduce Julio Cordero. En ese documento sostiene que, de los más de 220.000 millones de pesos que se recaudan anualmente por la tasa aérea, menos del 10 por ciento regresa al sistema para fortalecer la operatividad o mejorar los salarios de los agentes.
Según la presentación del gremio, esta falta de inversión viola de manera sistemática los estándares fijados por la Organización de Aviación Civil Internacional y expone a los trabajadores a la carencia de elementos de protección personal para operar en las pistas.