Audiencia
Aceleró, embistió a Emilio Juárez y huyó del lugar, así fue el hecho por el que imputaron a Facundo Marín
Facundo Marín conducía un Ford Fiesta durante las primeras horas del sábado 27. Estuvo en un taller mecánico junto a otras personas hasta muy tarde, bebiendo alcohol y luego, salió del lugar con dos acompañantes en su vehículo. Dejó a uno de ellos y el otro, un menor de edad, se quedó dormido, pero despertó cuando sintió un ruido, pensando que habían pasado a alta velocidad por un lomo de burro, aunque se trataba del atropellamiento de Emilio Juárez.
Marin, de 26 años, fue imputado esta mañana por homicidio simple con dolo eventual. La fiscal Betiana Cendón explicó puntualmente que, pese a tratarse de un siniestro vial, no se corresponde con un homicidio culposo porque las primeras pruebas recolectadas permiten corroborar que el joven vio a la víctima, divisó que cruzaba la calle y allí aceleró. Además, la dejó tendida en la vía pública, sin prestar socorro.
A las cámaras de seguridad que permitieron iniciar la investigación se sumó un testimonio clave: el adolescente menor de edad que transitaba dormido en el asiento del acompañante junto a Marín. Fue él mismo el que relató cómo ocurrió todo y esto se condijo con las imágenes recolectadas.
Facundo Marín, de 26 años, atropelló a Emilio Juárez y huyó. Foto: Marcelo Martínez.
Esta mañana, en la audiencia de formulación de cargos, el fiscal Marcos Sosa Lukman relató cómo ocurrieron los hechos que terminaron con Emilio Juárez muerto por las graves heridas sufridas.
El hecho ocurrió entre la 1.40 y las 2 horas del sábado 27. Juárez, junto a su pareja, tomaron un Uber en un bar ubicado en Diagonal Capraro y Sáenz Peña, pero en el camino, el hombre decidió quedarse en su vivienda. Por eso, se bajó en calle Ruiz Moreno, donde debía caminar algunos metros para llegar al lugar donde vivía.
En ese momento, Marín conducía el Ford Fiesta y, de acuerdo a lo que se pudo observar en las cámaras aportadas por un vecino, vio a Juárez, bajó la velocidad por un instante para luego acelerar, atropellarlo, arrollarlo con el vehículo y volver a acelerar para huir.
La Fiscalía solicitó prisión preventiva para el joven. Foto: Marcelo Martínez.
Juárez quedó tendido en la calle y minutos después, un hombre que transitaba en su vehículo por la zona lo vio, se acercó y llamó a la Policía. La víctima tenía una fractura expuesta y estaba inconsciente, pero al tomarle el pulso, notó que estaba con vida. Otra persona que llegó al lugar también llamó al 911 para pedir auxilio y, finalmente, llegó una ambulancia que lo trasladó al hospital.
La investigación comenzó enseguida, pero a las 10 horas del sábado, confirmaron la muerte de Juárez y esto aceleró los pasos para dar con el autor del hecho.
En una de las cámaras de seguridad de la zona, se observó el paso de tres vehículos. Primero, una Chevrolet Trucker que era el Uber que tomaron la víctima y su pareja; luego, un Renault Clío y, finalmente, el Ford Fiesta con el que atropellaron al hombre de 44 años.
Algo destacado por los fiscales fue que una de las cámaras aportadas por los vecinos tenía sonido. Allí se pudo escuchar cómo se aceleró el vehículo, cómo impactó contra el hombre y cómo volvió a acelerar para huir.
El testimonio del menor de edad permitió reconstruir el resto. El adolescente, acompañado por su padre y su tía, declaró lo que ocurrió después. Djio que Marin estaba visiblemente nervioso y asustado, pero que no le dijo nada. En Brown y Beschtedt paró la marcha y descendió del vehículo para ver si tenía daños. Allí, además, sacó la patente y la guardó.
El sábado por la mañana, Marin se presentó en la casa de este menor de edad y le dijo que había atropellado a alguien y esa persona había muerto. “No podés decir nada”, le habría manifestado. Además, lo llevó con él para concretar el resto de su plan. En un garage ubicado en calle Brown, a la vuelta de su casa, estaba oculto el auto. Llamó a una grúa y lo cargaron para trasladarlo hasta la zona conocida como la Divisoria de Aguas entre los lagos Gutiérrez y Mascardi, donde escondió el auto en un predio en el que vive su hermana.
El juez estableció un plazo de cuatro meses para la investigación. Foto: Marcelo Martínez.
El menor de edad, totalmente atemorizado, guardó silencio unas horas y, finalmente, el domingo, se presentó en Fiscalía para declarar. Una hora después, detuvieron a Marin en su vivienda y secuestraron el vehículo.
“Lo que aporta el menor es que siente la aceleración, siente el golpe y la huida”, remarcó Sosa Lukman y puso especial importancia en la declaración del adolescente. Luego, relató, se realizó una requisa vehicular que permitió comprobar daños en el sector derecho del rodado.
Además, los fiscales aportaron otro dato: Marin estaba inhabilitado para conducir, ya que el 15 de marzo de 2024 detectaron que conducía con más de 2 gramos de alcohol en sangre y por esto, tenía prohibido manejar hasta el 15 de junio de 2027.
La Fiscalía solicitó que permanezca con prisión preventiva, teniendo en cuenta que puede entorpecer la investigación y, además, darse a la fuga. “No responde a las pautas del Estado, se fuga, amedrenta a los testigos, maneja inhabilitado, sacó la patente, ocultó el auto y mostró un desprecio por la vida humana”, sostuvieron.
Blanca Alderete, abogada defensora del joven, no se opuso a la formulación de cargos ni a la medida cautelar solicitada por los fiscales. Facundo Marín, por su parte, no brindó declaración.
“Al momento del hecho, usted pudo prever las consecuencias y no tuvo reparo en continuar con la acción”, consideró el juez César Lanfranchi, quien tuvo por formulados los cargos y ordenó que cumpla prisión preventiva mientras dure la investigación para la cual estableció un plazo de cuatro meses. (ANB)