2026-04-30

Fallo

Compró un auto y a los tres días terminó en el taller: condenan a la concesionaria

Una joven adquirió un auto usado con garantía de que estaba en buen estado, pero a los pocos días comenzó con graves fallas mecánicas. 

Una joven barilochense destinó años de ahorros para comprar su primer auto en una concesionaria, pero a los pocos días de sacarlo a la calle, el vehículo comenzó con fallas mecánicas gravísimas. Tras un largo camino de reclamos, un fallo condenó a la concesionaria a que indemnice a la clienta y le entregue un nuevo automóvil.

La joven compró un Volkswagen Gol usado, pero con garantía de estar en buen estado general, aunque esto no fue así. A los pocos días de tenerlo en su poder, el vehículo comenzó a levantar temperatura y en el tablero se encendió la luz que advierte por posibles problemas de motor. 

La reparación llevó más de un mes. Cuando el vehículo fue entregado nuevamente, se aseguró que el problema estaba solucionado. Sin embargo, la situación volvió a repetirse en pocos días. El auto comenzó a largar humo blanco y a consumir aceite y agua en exceso, señales que indican un problema interno más profundo. 

A partir de ese momento, el auto dejó de usarse y quedó guardado. Ante la falta de una respuesta efectiva, la compradora buscó una revisión independiente. La reparación necesaria implicaba un costo muy elevado, cercano a la mitad del valor del vehículo. 

La empresa sostuvo que los nuevos daños respondían a un golpe posterior a la entrega. Esa explicación no logró sostenerse en el proceso. La pericia técnica determinó que el motor ya presentaba un desgaste previo a la compra y que el problema de consumo de aceite existía desde antes, aunque no había sido abordado en la reparación inicial.

El informe concluyó que el arreglo realizado solo resolvió parcialmente una falla vinculada al sistema de refrigeración, pero dejó intacto un defecto relevante del motor. El vehículo no cumplía con las condiciones necesarias para su uso.

El juez civil interviniente encuadró el caso dentro de las normas de protección al consumidor y consideró que la garantía no se cumplió  de manera adecuada. Una reparación que no devuelve el funcionamiento normal no satisface la obligación del proveedor.

La sentencia ordenó a la concesionaria a entregar un auto de características similares, retirar el vehículo defectuoso y pagar una indemnización por los daños sufridos, incluyendo la imposibilidad de uso durante todo ese tiempo. Además, se aplicó una multa civil por la falta de respuesta frente a los reclamos. El fallo de primera instancia no está firme porque puede ser apelado.

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