2025-10-14

Identidad

“Tu apellido será el mismo que el de tus hermanos”: cuando la Justicia escucha a las infancias

En una sentencia de filiación, una jueza de familia de Bariloche eligió dirigirse directamente a la niña protagonista del caso. Le explicó que su documento reflejará el vínculo con su padre biológico, pero que conservará el apellido que comparte con sus hermanos.

A veces, la Justicia puede hablar con ternura. En una reciente sentencia de filiación dictada en Bariloche, una jueza decidió cerrar su resolución con un mensaje directo a la niña que protagoniza la historia. 

Le escribió unas líneas simples y cálidas, donde le explicó que su nuevo documento dirá que es hija del hombre que ella mencionó, pero que conservará su apellido, el mismo que comparten sus hermanos. También le agradeció por haber conversado con ella durante la entrevista y le deseó que siga disfrutando de las cosas que le gustan.

El caso judicial tuvo como eje el reconocimiento de la paternidad biológica de un hombre que, durante años, se mantuvo ausente. La madre fue quien presentó la demanda, luego de relatar que existió un vínculo afectivo con él, aunque nunca asumió formalmente su rol ni sus responsabilidades. Con el tiempo, el contacto fue esporádico y terminó por desaparecer. En el expediente consta, además, una denuncia por amenazas que derivó en una medida de protección.

Durante el proceso, la jueza ordenó una prueba genética y citó al presunto progenitor, pero el hombre no se presentó ni dio explicación alguna. Esa ausencia (según lo previsto por el Código Civil y Comercial) fue suficiente para tener acreditada la filiación.

Sin embargo, el punto más importante del fallo no fue solo la prueba biológica, sino la escucha. La niña, acompañada por la Unidad Procesal de Familia, participó de una entrevista donde expresó con claridad su voluntad de no llevar el apellido del hombre. Contó que su identidad está construida, que se siente parte de un grupo familiar con su madre y sus hermanos, y que su apellido representa ese lazo.

La jueza valoró esa expresión y resolvió que la niña mantenga únicamente el apellido materno, destacando que el nombre también es una forma de pertenencia y de amor. La Defensoría de Menores, la Fiscalía y el Registro Civil acompañaron la decisión, al considerar que preservar la identidad tal como la niña la siente es un acto de reparación y respeto.

Además, el fallo fijó una cuota alimentaria provisoria equivalente al 100% de la Canasta de Crianza, que el progenitor deberá depositar entre los días 1 y 3 de cada mes mientras dure el trámite judicial.

Pero más allá de los aspectos técnicos, lo que trasciende de la sentencia es la humanidad con la que fue escrita. Una línea final, dirigida directamente a la niña, resume la esencia de la decisión: el reconocimiento no solo de un vínculo biológico, sino de una historia, una identidad y una voz que la Justicia supo escuchar. (ANB)

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