Fallo
Un árbol de la vereda cayó sobre su auto: el municipio deberá indemnizarlo
Un árbol que se encontraba en la vereda, cayó sobre el vehículo de un vecino y demandó al municipio de Bariloche por los daños ocasionados. El fallo consideró que la comuna incurrió en una falta de servicio por no garantizar el mantenimiento del arbolado público.
El fallo condenó a indemnizar a la propietaria, aunque también asignó un grado de responsabilidad a la víctima por no haber dado intervención a las autoridades pese al riesgo evidente.
Según el juez, el coihue se encontraba en la vereda y según la normativa local, el arbolado urbano es considerado un servicio público, lo que obliga al Estado a controlar su estado sanitario y actuar de manera preventiva cuando representa un peligro para personas o bienes.
Debido a que el municipio omitió estas tareas preventivas, se consideró prueba para imputar la responsabilidad estatal.“Las nevadas intensas no pueden ser consideradas imprevisibles en una ciudad cordillerana como Bariloche”, se subrayó en la resolución, al descartar que un fenómeno climático habitual interrumpiera el nexo causal.
Durante el proceso, los vecinos de la víctima confirmaron que el rodado se encontraba estacionado dentro del terreno y que la rama del coihue cayó desde la vereda. También señalaron que existían reclamos previos de los frentistas para que el árbol fuera podado o retirado por el riesgo que representaba.
Sin embargo, la sentencia también advirtió que la mujer debía haber informado al municipio del peligro y que, en una zona boscosa y de difícil acceso como la del Cerro Otto, el deber de prevención es compartido. Por esa razón, fijó un 25% de responsabilidad para la víctima.
El fallo remarcó que la responsabilidad estatal en estos casos se enmarca en la “falta de servicio”. El municipio, al ser custodio del arbolado urbano, no puede eximirse de su deber de control bajo el argumento de la magnitud de las nevadas o de la carga de trabajo que ello implica.
La sentencia ordenó a la Municipalidad de Bariloche cubrir la mayor parte de los daños ocasionados, entre ellos la reparación del vehículo y la privación de uso durante más de dos meses, lapso en el que la familia no pudo disponer de su único medio de transporte.