2025-09-16

Reclamo

Vecinos de Ñirihuau reclamarán por la reparación del puente viejo

Los pobladores del paraje realizarán una concentración este jueves para presionar a los municipios de Bariloche y Dina Huapi por el inicio de las obras prometidas.

Parece que la paciencia de los vecinos de Ñirihuau llegó a su límite. Este jueves 18 a las 17 horas, la comunidad del paraje ubicado entre Bariloche y Dina Huapi realizará una concentración para reclamar el comienzo inmediato de las obras de reparación del puente viejo, clausurado desde abril.

La protesta incluirá una junta de firmas que se sumará a los petitorios ya elevados a las autoridades de ambos municipios, en un intento desesperado por visibilizar una problemática que consideran histórica.

"Las personas de Ñirihuau solo estamos presentes cuando hay elecciones, después nos olvidan", denunció Mónica Bernardino, portera de la escuela local hace 28 años, en diálogo con ANB. La mujer aseguró que el abandono de la estructura vial sobre el río es una constante y que ninguno de los dos municipios realiza un monitoreo adecuado del estado de los cimientos.

Según los pobladores, la solución brindada por las autoridades fue insuficiente e incluso riesgosa. Tras clausurar el paso vehicular y retirar la madera del puente para dejar solo su esqueleto, colocaron piedras en ambos extremos para impedir el paso de automóviles y habilitaron una pasarela peatonal que carece de barandas de seguridad.

"Hicieron una pasarela para que pase la gente a pie, pero ese lugar no tiene baranda, por lo que quedó más peligroso de lo que estaba", explicó Bernardino, quien también recordó que históricamente era la propia comunidad la encargada del mantenimiento del puente ante la ausencia de los gobiernos locales.

De acuerdo con lo expuesto por los referentes de los municipios, la intervención implica el recambio del 30% de la estructura, que terminó de debilitarse a fines de mayo, tras el paso imprudente de un camión de carga pesada.

Ante el anuncio de la movilización, Hugo Cobarrubia, intendente de Dina Huapi, intentó calmar los ánimos asegurando que a fin de mes comenzarán a colocar los durmientes. El jefe comunal justificó la demora en las condiciones climáticas adversas y en la complejidad técnica de la obra, que requiere el cambio de seis o siete vigas de 10 metros de largo.

"Los vecinos no están aislados. Yo dije que los trabajos comenzarían en septiembre. Es un trabajo complicado y riesgoso", declaró Cobarrubia, quien además indicó que los operarios de ambos municipios ya prepararon las piezas de madera que se colocarán sobre la estructura antigua.

Desde la clausura del puente, los vecinos del lugar deben utilizar los caminos alternativos que significan un desvío de entre 6 y 7 kilómetros.

En este contexto, los vecinos no piden que sea reparado con el reemplazo de algunas tablas sino que apuntan a la construcción de un puente de hormigón o metal que resista el paso de vehículos de carga pesada.

 

 

 

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