2025-06-29

Tristeza

Adiós a Sergio Vázquez, un luchador de la vida

El hombre dejó un legado de esfuerzo y superación en todos los que tuvieron la oportunidad de conocerlo.

La triste noticia del fallecimiento de Sergio Vázquez deja un enorme vacío, pero también, un gran legado en todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerlo y ser testigos de la fuerza arrolladora con la que enfrentaba la vida cada día.

Sergio nació en Maquinchao. A los 18 años, sufrió un grave problema de salud que fue un quiebre en su vida. Le diagnosticaron un tumor cerebral y en ese momento la alternativa era perder la vista o morir. Pero sus ganas de vivir eran más fuertes y jamás bajó los brazos y siempre luchó por avanzar. Y esta fue, seguramente, la característica que lo acompañó toda su vida. 

Después de esto, concurrió a un instituto especializado para personas no videntes en Buenos Aires. Allí estudió, sumó conocimientos en oficios y en 1973, ya en Bariloche, ingresó a trabajar la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) aprovechando sus habilidades para trabajos técnicos. De allí se jubiló en 2018, tras largos años de trabajo y dedicación. 

Fue el primer andinista ciego en hacer cumbre en el volcán Lanín. Foto: gentileza.

Sergio tuvo pasiones muy definidas. Su familia, que formó junto a Mirta, con quienes fueron padres de Natacha y Matías, el trabajo y luego, el deporte, que descubrió ya siendo adulto, pero que disfrutó como pocos.

Este luchador no se privó de nada. Nadó, corrió, anduvo en bicicleta, subió montañas. Un verdadero ejemplo de superación. Su nombre quedará en la historia de increíbles competencias como Ironman 70.3, el clásico Cruce Columbia (el Cruce de Los Andes), en la carrera 4 Refugios, la Unión Siete Lagos de mountain bike y en las pruebas atléticas tradicionales de Buenos Aires. 

En noviembre de 2019, otro hito marcó su vida. O Sergio marcó la historia, pero fue noticia por ser el primer andinista ciego en hacer cumbre en el volcán Lanín, a una altitud de 3776 metros sobre el nivel del mar.

Pero además, y mucho más importante, su nombre quedará en el corazón de todos los que compartieron con él, de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo y saber la excelente persona que fue, siempre. 

¡Hasta siempre, Sergio!

Te puede interesar