Violencia de género
"Si no respondo, llamá a la Policía", el escalofriante mensaje de la víctima de femicidio
Carolina Abigail Calfular se había mudado con Julio César Gutiérrez apenas hacía cuatro días. En ese breve período, la joven fue víctima de distintas muestras de violencia de género, con golpes, amenazas y manipulación. Antes de que el hombre la agrediera hasta matarla, había mandado mensajes a su hermano, pidiendo ayuda. "Si no respondo, llamá a la Policía", pidió, en clara muestra del temor que tuvo por su vida.
Julio César Gutiérrez, de 31 años y oriundo de Santa Fe, fue imputado hoy por homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por tratarse de un femicidio, ante la mirada cargada de dolor de los hermanos y el padre de la víctima, una joven de solo 25 años que fue golpeada hasta la muerte en El Bolsón.
La fiscal Betiana Cendón relató cómo ocurrieron los hechos, de acuerdo a los datos que pudieron recabar y las pruebas con las que cuentan. Según manifestó, ayer (13/02), entre las 9,30 y las 9,50 horas, Gutiérrez agredió de distintas maneras a la joven víctima.
Gutiérrez tiene 31 años y es oriundo de Santa Fe. Foto: Marcelo Martínez.
Si bien no era la primera vez que ocurría en la pareja, Gutiérrez la agredió en la vía pública, a metros de donde vivían. Fue uno de los vecinos el que llamó al 911 para pedir ayuda, por escuchar los gritos de la joven, que fue arrastrada hasta el interior de la casa en la que convivían desde el pasado 9 de febrero.
Una vez dentro de la vivienda, "le aplicó golpes de puño en su rostro, la tiró al suelo, le dio varios golpes con un caño", relató la fiscal jefe. Estos golpes, que provococaron la destrucción total del lado izquierdo de su cara, de la nariz, de la boca y sus ojos. Tras ello, Gutiérrez oprimió el cuello de la víctima, asfixiándola. La suma de las agresiones, causaron la muerte inmediata de la joven.
Esta mañana se conocieron los resultados de la autopsia que fue practicada a la víctima, y permitió constatar que ambas agresiones, los golpes y la asfixia, sucedieron de forma prácticamente simultánea, acorde a lo informado por la fiscal esta tarde.
Según informaron distintos testigos, la joven sufría violencia de género desde hace tiempo, situación que se había agravado cuando comenzó la convivencia, solo cuatro días antes del femicidio.
La fiscal Betiana Cendón relató cómo ocurrieron los hechos. Foto: Marcelo Martínez.
En distintas oportunidades, Carolina se había comunicado con sus hermanos pidiéndoles ayuda y uno de los últimos mensajes que intercambiaron, les advirtió "Si no respondo, llamá a la Policía".
Además del llamado del 911 a la Comisaría 12 de El Bolsón, el hermano de la víctima también realizó un llamado desde Coronel Belilse a la Policía, de donde era oriunda ella y vive su familia, para pedir ayuda para la joven.
Esto llevó a que efectivos policiales se acercaran a la vivienda ubicada en calle Inacayal de El Bolsón, donde fueron recibidos por el hombre. Al consultarte por su pareja, Gutiérrez manifestó que se habían separado y ella había ido a la Iglesia. Los uniformados detectaron que estaba mintiendo, por lo que le solicitaron su DNI.
Cuando el acusado salió del domicilio, con dos celulares en mano y su documento, notaron que la ropa tenía manchas de sangre, además de ver manchas hemáticas en la vivienda.
El juez Juan Pablo Laurence formuló cargos contra Gutiérrez. Foto: Marcelo Martínez.
Esto motivó a que los efectivos policiales ingresaran al lugar, pero Gutiérrez les advirtió "la chica está muerta". Al entrar a la casa, encontraron el cuerpo de Carolina ya sin vida, brutalemente golpeada. Según relataron los uniformados, en ese momento, el femicida además expresó: "me tendría que haber ido antes".
Gutiérrez fue detenido luego del hecho y este viernes se formularon en su contra. El abogado defensor, Marcos Miguel, no se opuso ni a la imputación ni al pedido de prisión preventiva que hizo luego la Fiscalía.
El juez Juan Pablo Laurence tuvo por formulados los cargos y otorgó un plazo de cuatro meses para la investigación, así como la prisión preventiva para el acusado.
Una vez finalizada la audiencia de imputación, los hermanos y el padre de la víctima se mostraron visiblemente acongojados. "Es un momento muy difícil, perder a una hija no es fácil. Soy fuerte pero en algún momento me va a caer la ficha", sostuvo el padre. (ANB)