Salud
Día del Corazón: la prevención como clave
Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la prevención y los chequeos a la hora de cuidar la salud, para así también, reducir la mortalidad por problemas cardiovasculares.
La fecha fue impulsada por Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se conmemora desde el año 2000. Según datos a nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y causan 17,9 millones de muertes al año en el mundo.
En Argentina, específicamente, las enfermedades cardiovasculares se presentan como la principal causa de muerte, con más de 100.000 decesos cada año. Los especialistas indican que las enfermedades cardiovasculares causan una de cada cuatro muertes en nuestro país.
ANB dialogó con el cardiólogo Daniel Abriata sobre qué aspectos tener en cuenta para reforzar la salud cardiovascular y el profesional destacó la importancia de tener hábitos de vida saludables, además de la realización de los chequeos médicos necesarios.
Ante la consulta sobre quién debería acudir a una consulta cardiológica, Abriata explicó que “es el médico clínico quien deriva al paciente a un cardiólogo si así lo considera necesario”, ya que puede haber factores de riesgo u otros vinculados a antecedentes de determinadas patologías en la familia, que pueden necesitar de un chequeo.
Abriata destacó que en los últimos años hubo un cambio de paradigma muy importante para la salud de la población. “Pasamos de una cardiología que atendía patologías cardiovasculares avanzadas y graves, a una cardiología de prevención”, explicó.
Sobre esto, detalló que actualmente se trabaja en prevenir enfermedades cardiovasculares desde el inicio de algunos síntomas como el colesterol o la presión altos. “Se trabaja para bajar estos niveles y prevenir posibles inconvenientes a futuro”, manifestó.
De todas maneras, además de la prevención médica, Abriata se refirió a lo que podemos hacer todos por nuestra salud y sobre esto, destacó los “ocho pilares de la vida sana”:
- Alimentación saludable
- Actividad o ejercicio físico
- Evitar el tabaco
- Buen descanso y dormir las horas necesarias
- Mantener el peso en niveles saludables
- Controlar los niveles de colesterol
- Controlar el nivel de azúcar en la sangre
- Controlar la presión arterial
En Bariloche, el factor climático tiene una especial incidencia en el estilo de vida que llevamos. Comidas más calóricas o con mayor presencia de hidratos de carbono y un mayor índice de sedentarismo debido a la imposibilidad de salir al aire libre durante buena parte del año, pueden derivar en distintos problemas de salud.
“Como recomendación, considero que en todos los hogares debería haber una balanza, un tensiómetro y una bicicleta fija”, señaló Abriata. Sobre esto, detalló que la balanza “nos permita una cuantificación diaria de nuestro peso y ante un ascenso constante, darnos cuenta antes de que el número sea alto”.
En cuanto al tensiómetro, sostuvo que sería ideal que todos los integrantes de la familia tengan conocimientos sobre su presión y los factores que la pueden hacer variar. Por último, la bicicleta fija la consideró como un esencial justamente por las condiciones climáticas que muchas veces impiden las caminatas diarias o salidas a practicar algún deporte.
“De esta forma, no habría excusas para que todos los integrantes de la familia tengan asegurado el ejercicio aeróbico diario, completando unos 200 minutos semanales”, manifestó.
El médico resaltó, de todas maneras, la importancia de ser gradual a la hora de empezar con la práctica de ejercicio físico, especialmente aquellos que implican fuerza. “La medicina cambió la perspectiva con el ejercicio de musculación. Antes, llegados los 40 o 50 años, no se recomendaba, pero luego se comprobaron los avances en la prevención cardiovascular y cómo ayuda a preservar las condiciones muscoesqueléticas”.
De todas maneras, remarcó que “es necesario hacerlo progresivamente, porque el ejercicio ayuda a la protección cardiovascular, pero si no se gana entrenamiento paulatinamente, hacer ejercicio en forma desacostumbrada o desmedida, puede tener consecuencias adversas”.
Además de tener en cuenta estos factores, para cuidar la salud cardiovascular, es necesario realizar chequeos médicos frecuentes. De esta manera, no solo se puede evitar el desarrollo de enfermedades graves, sino garantizar una mejor calidad de vida.
Sobre Daniel Abriata
El reconocido médico cardiólogo nació en Bariloche, donde realizó sus estudios primarios y secundarios y luego, estudió Medicina en la Universidad Nacional de Rosario. Una vez recibido se especializó en Buenos Aires.
Al consultarle por el motivo que lo llevó a elegir esta carrera, indicó que “mi papá era físico y encontraba eso como muy abstracto. A mí me gustaba mucho la biología, por eso me terminé inclinando por medicina”.
Si bien trabajó en la Fundación Favaloro, donde tuvo el privilegio de conocer a René Favaloro, contó que recibió el ofrecimiento de volver a Bariloche a conformar un equipo de cardiología con el Dr. Matías Calandrelli. Actualmente, desempeña su actividad laboral en HPR.
“Veinte años después, puedo decir que a pesar de ser una ciudad chica todavía, Bariloche tiene un nivel excelente en lo que a profesionales médicos se refiere y a los servicios cardiológicos”, manifestó y remarcó que tanto en las instituciones públicas como privadas, se ofrece una atención para destacar. (ANB)