Testimonio
Betiana Colhuan sobre el rewe: “Cuando me desvinculé de ese territorio, peligró mi vida”
Luego de que el juez Hugo Greca aceptara incorporar a la machi Betiana Colhuan como “amicus curae” para que brinde información sobre el pueblo mapuche, la joven tuvo 20 minutos para explicar la cosmovisión y la cultura de su pueblo este mismo viernes.
Hasta ayer, Betiana Colhuan era una de las 8 personas imputadas por el delito de usurpación de un predio ubicado a unos 40 kilómetros de Bariloche, perteneciente a Parques Nacionales. En la primera audiencia, fue sobreseída teniendo en cuenta que al iniciar la ocupación, era menor de edad.
Cerca de las 16,30 horas, luego de las declaraciones de distintos testigos, la joven se presentó en mapuzungún primero, para después explicar cómo llegó a ser la machi de la comunidad que se asentó en Villa Mascardi en 2017.
“Cumplo el rol de machi, de guía espiritual de mi comunidad y de mi pueblo mapuche. Soy la que lleva adelante la salud física y espiritual de mi pueblo. Atiendo a pacientes mapuches, doy medicina, y trato distintas enfermedades”, explicó la joven.
En su relato, Colhuan detalló que desde hacía muchos años no se erigía una machi en esta región, “de este lado de la cordillera, mal llamado Argentina”. Sobre esto, contó también que “los machis oficiales fueron encarcelados y murieron. Es parte de una historia que nos atraviesa” y agregó luego que “mis abuelos resistieron como pudieron. Algunos resistieron más, otros menos, otros perdieron su cosmovisión y su idioma”.
La joven además detalló que fue elegida como machi, “desde antes de nacer”, en una ceremonia que tuvo lugar en el lago Mascardi años atrás, que realizaron en conjunto con la comunidad Wiritray.
“Con esa base me formé como machi. Así me formé, estudié más de 6 años para este rol con conocimientos mapuches”, señaló ante el juez Hugo Greca y añadió que “tengo un vínculo con el territorio, en específico al territorio del Relmu Lafken, más conocido como Mascardi”.
Sobre esto, también habló sobre el asentamiento de la comunidad allí y dijo que no fue algo que sucediera hace pocos años, sino que ella creció teniendo un vínculo con ese territorio. “No somos dueños. No pretendemos serlo. No buscamos tener un título para venderla o ganar plata. Buscamos ser parte del territorio, resguardarlo, ser armoniosos con ese espacio”, aclaró.
Además, explicó que cada comunidad tiene su rewe (lugar sagrado), y este específicamente, “tiene la característica de ser un rewe de machi, un lugar de medicina, donde se vincula la medicina y la salud de mis pacientes”, indicó.
“Uno no elige ser machi. Con este rol nací. Me descubrió otra machi que llegó al lugar antes de que yo naciera. Desde el vientre de mi madre, tuve este rol designado. Nació conmigo este espíritu, es algo que no puedo negar”, remarcó.
Luego, con la voz quebrada por el llanto, señaló que “cuando me sacaron de ese espacio ceremonial, tuve dos operaciones donde peligró mi vida, por el vínculo con ese espacio. Es ese espacio que me da la fuerza de vida” y que, “si bien ahora no estamos ahí, el vínculo va a seguir estando”.
“No estábamos hace seis años, estábamos desde hace mucho tiempo antes”, sostuvo nuevamente y agregó que “si dejo este rol, voy a morir. Pierdo mi vida, es mi existencia, es la existencia de mi gente. Somos un pueblo con una cultura” y finalizó diciendo que “como mapuche quiero que nuestro derecho también sea respetado”.
Al pasar los 20 minutos de su declaración, el juez le dio aviso de que se había terminado el tiempo establecido y Colhuan señaló que “me hubiese gustado poder declarar y contar lo que pasó ese día”, en relación con el desalojo, pero “sé que usted no me va a dejar”.
Como “amicus curiae”, quedó aclarado que la joven solo podría dar una declaración sobre la cosmovisión mapuche y cuestiones vinculadas a la cultura de este pueblo, sin poder referirse a lo ocurrido durante el asentamiento ni el desalojo.
La declaración de la machi fue el cierre de esta segunda jornada del juicio, en el que se encuentran imputados Luciana Jaramillo, María Nahuel, Jésica Bonnefoi, Romina Rosas, Mayra Aylén Tapia, Joana Micaela Colhuan y Gonzalo Coña. Está previsto continuar el lunes con los alegatos y la sentencia del juez. (ANB)