#DIADELPERIODISTA
"El periodismo tiene que ser una profesión pensada como un servicio para la gente"
Cada 7 de junio se conmemora el Día del Periodista en honor a la fundación de la Gazeta de Buenos Ayres en 1810, el primer periódico en la etapa independentista de Argentina, a cargo de Mariano Moreno. Desde ANB dialogamos con referentes de los medios de prensa de Bariloche y Susana Parra es una de ellas.
Nació y se crió en Bariloche. Comenzó a escribir cuando era muy chica, “tenía unos 16 o 17 años”, recuerda desde la oficina de su canal de televisión, Limay TV. Su camino en el mundo de la prensa comenzó así, con colaboraciones sobre distintos temas para un diario local. Luego incursionó en radio y en la venta de publicidad. “Hacía algunas corresponsalías en Jacobacci y El Bolsón. Viajaba una vez por semana a cada pueblo y contaba las novedades”, dice.
Susana tuvo referentes de los que aprendió lo que luego volcó en producciones propias como “Yuyo” Taboada, de quien aprendió los gajes del oficio televisivo, “de la televisión correcta y respetuosa”, remarca. Una de las producciones más recordadas de la periodista local seguramente es Habitando el Sur, el programa que mostró realidades de pobladores rurales que hasta el momento, eran casi desconocidas.
Empezó primero como un programa radial. “Teníamos un programa con Gerardo Blanco e íbamos una vez por semana al campo para traer historias”, rememora. Finalmente, la idea tomó forma para la televisión y en 1989 comenzó el famoso ciclo que estuvo al aire hasta 2001.
“Me acuerdo de todo. Si me concentro, me acuerdo hasta de los olores de cada lugar, cada detalle de los pobladores”, dice con algo de nostalgia y añade que “tenía como objetivo jerarquizar a la gente de campo, a la gente pobre, que vivía alejada muchos en la Línea Sur u otros lugares”.
En este sentido, recuerda particularmente una anécdota: “En uno de los programas habíamos hablado con ‘doña Juana’ que vivía a la orilla del río Chico en una casita de adobe. Tiempo después volvimos y pasé a saludarla y ella me contó que después del programa era ‘la señora de la tele’ y que cuando venía al hospital en Bariloche, donde antes la miraban con recelo por el olor a humo que tenía, ahora era reconocida”. Ese, para Susana, era el objetivo de Habitando el Sur, “darle visibilidad a la gente”.
El programa fue creado en épocas en que el teléfono fijo era un servicio que pocos tenían y las comunicaciones eran totalmente distintas. Los parajes a los que llegaban con la cámara eran recónditos y casi al azar. “Llegábamos sin conocer a nadie y sin previo aviso. Era todo un trabajo desde el principio: establecer un vínculo, ganar confianza, lograr que la persona quiera hablar ante una cámara”, relata.
Finalmente, “en 2001 nos afectó mucho la crisis y tuvimos que dejarlo, pero me quedé con los recuerdos y anécdotas más hermosas”, señala.
Aún hoy, casi 20 años después del mítico programa que tuvo 505 episodios, con el que muchos conocían historias, paisajes del campo y pobladores que guardaban relatos como tesoros, con una nitidez y una memoria dignas de envidiar, Susana cuenta que recibe mensajes de gente pidiendo por determinado programa en el que salía algún familiar ya fallecido y que querían volver a ver.
Al consultarla sobre su opinión sobre el periodismo, Susana remarca que para ella, “es una profesión pensada como un servicio. Uno tiene que pensar que la gente que nos mira o lee, busca informarse, entretenerse y formar una opinión sobre determinado tema”, sostiene.
En este sentido, la periodista local considera que “tiene que ser una profesión pensada y prolija. Ahora con la inmediatez, se perdió mucho de eso, pero hacemos algo para la gente, por eso, tenemos que hacerlo bien”.
“Miro el presente con la sensación de esa inmediatez, de tener que hacer todo rápido y siento muchas veces una falta de respeto a la lengua española. Creo que expresarse bien también es una forma de respetar a la audiencia”, enfatiza mientras mira por la ventana.
ANB: ¿Cuál es el rol del periodismo en general y puntualmente en este contexto de pandemia?
S.P.: Tiene un rol muy importante porque brinda la posibilidad de establecer un equilibrio entre la información y la gente, pero tenemos que elegir qué datos brindamos, ser cuidadosos, con responsabilidad. Es un proceso constante que hay que acompañar, el rol de la prensa debe ser tomado con cuidado y pensando en la gente que nos mira. Informar pero también dar esperanza. Ahora incluso, hay muy buenas noticias para dar. Si solo contamos las muertes por COVID-19, no estamos mostrando que también hay esperanza.
Desde el canal que abrió hace 10 años y con el que asegura “nada sería posible si no estuviera la mano de Dios ayudándonos” realiza un noticiero local. “Trabajamos, seleccionamos contenido, cuidamos lo que sale al aire”, señala.
“Creo que no podría haber sido otra cosa. No tengo problemas con trabajar de lo que sea, pero no podría haber elegido otra profesión. El periodismo es un trabajo poco rentable y sacrificado, pero lo volvería a elegir”, finaliza con convicción. (ANB)