Viola, Bodega Malma: “Argentina es el líder y referente indiscutido en Malbec”
Por Cecilia Russo.
El Día Mundial del Malbec se celebra el 17 de abril para conmemorar la fecha en que Domingo Faustino Sarmiento hizo explícita su misión de transformar la industria del vino del país. En 1853, el entonces Presidente de la Nación encargó al agrónomo Michel Aimé Pouget incorporar variedades de cepas desde el sudoeste de Francia – región originaria del Malbec – como medio para mejorar la industria vitivinícola nacional.
167 años después, la transformación de la vitivinicultura argentina se sienta en las bases del sabor del Malbec, convirtiéndolo en el emblema de nuestro país a nivel mundial.
En esta ocasión especial, ANB habló con el socio de Bodega Malma, Julio Viola (hijo), responsable de los viñedos y elaboración de uno de los vinos más destacados de la Región.
ANB: ¿Qué es lo que distingue al Malbec argentino?
J.V: El Malbec es una variedad que en Argentina logró su máxima expresión porque encontró en nuestro país las condiciones óptimas de terruño para desarrollarse. Es una variedad que necesita bastante sol, agua limitada y gran amplitud térmica, y esa es la esencia de la Argentina vitivinícola. Se sitúa mayoritariamente en los valles de las zonas áridas y se riega con agua del deshielo de los Andes; y a través de la altitud, va encontrando en distintas latitudes aquellos microclimas ideales para este cultivo.
El Malbec en Argentina logra una gran intensidad de color gracias a su riqueza fenólica, principalmente antocianos, con sus típicos tonos violáceos que lo hacen muy atractivo desde lo visual. El Malbec argentino se encuentra entre los vinos más ricos en componentes antioxidantes.
"El Malbec argentino se encuentra entre los vinos más ricos en componentes antioxidantes", Julio Viola.
La otra gran característica del Malbec argentino es ese final tan amable. Es una variedad rica en taninos la cual nos puede dar vinos de gran estructura, pero eso no significa astringencia o amargor, sino que en el Malbec se expresan dando un gran volumen en boca muy suave. Son vinos intensos y estructurados pero muy amables y eso es algo único en nuestro Malbec.
ANB: ¿Cómo está visto el Malbec argentino en el mundo?
J.V: Sin dudas el Malbec argentino ha ganado mucho protagonismo en los últimos 20 años y se ha posicionado como toda una categoría. Argentina es el líder y referente indiscutido en esta variedad.
Una bodega que sabe de vinos y Malbec
Malma significa, en dialecto mapundungun: “orgullo. Orgullo por el camino recorrido, por trabajar la tierra, orgullo de los orígenes”, comunican. La bodega es propiedad de la familia Viola, pionera y desarrolladora del polo vitivinícola de San Patricio del Chañar (Neuquén)
Desde allí, Julio destaca que “el Malbec para Malma es la variedad más importante ya que el 50% de nuestra superficie es Malbec”.
ANB: ¿Cuáles son los Malbec de Malma y cuál es la impronta de cada uno?
J.V: Comenzamos con “Chacra la Papay” Malbec: La Chacra la Papay es donde Malma cultiva sus vides, en la zona del alto valle de Río Negro y Neuquén a las fincas las llamamos chacras. Es el más joven y fresco de nuestros Malbec. Buscamos pureza de fruta y lograr un vino que sea realmente rico y fácil de tomar sin resignar intensidad por supuesto.
Luego viene la línea Reserva de Familia donde trabajamos más en la intensidad y la complejidad. Color profundo, aromas muy intensos de flores y frutos negros y un final en boca persistente que lo hace un vino muy serio.
Finalmente, la línea universo se destaca por su equilibrio y elegancia. Un vino de gran categoría en el que la estructura se ve modelada por la acidez natural justa. Es un vino que además de acompañar de manera inmejorable a las carnes rojas es un excelente compañero para comidas delicadas y elaboradas.
ANB: Hace poco más de un año, la bodega tuvo un recambio empresarial y comercial ¿Cuál es el balance de todo este período? ¿Qué cosas cambiaron y cuáles se mantuvieron?
J.V: El principal cambio en todo el proceso que comenzó hace un año es el del componente accionario y de allí en adelante cambia todo porque la cultura de una empresa comienza a definirse por quienes la llevan adelante. Nosotros en marzo de 2019 nos separamos de nuestros ex socios siguiendo cada uno su camino. Dejamos atrás Bodega del Fin del Mundo, un proyecto de más de 20 años que fundamos nosotros y que desde el 2009 compartíamos con nuestros ex socios, para quedarnos con el 100% de Malma, cuyos viñedos también plantamos nosotros en 2001 para otro inversor y que en 2012 habíamos recuperado junto a nuestros ex socios.
Fue en marzo de 2019 que decidimos separar nuestros caminos y nosotros de Eda manera volver a las raíces, a la empresa familiar, al contacto directo con todos nuestros colaboradores y sobre todo a una filosofía de vida y de trabajo más simple, natural, sustentable.
El balance es muy positivo, hoy nos encontramos trabajando en familia y haciendo los vinos que queremos hacer.
ANB: ¿Cómo ves el crecimiento del sector vitivinícola en la región?
J.V: Cuando hablamos de crecimiento es importante que podamos entender que hay distintas formas de crecer, puede ser en volumen como hectáreas plantadas o litros a elaborar. Desde ese punto de vista no veo gran crecimiento por el momento. Pero sí hay otras formas de crecer donde la Patagonia muestra su potencial. Vemos en Chubut que aparecen nuevos emprendimientos en microclimas únicos y muy específicos que dan vinos interesantes. Esto sin dudas es muy positivo para nuestra región porque aporta nuevos jugadores que se salen del esquema tradicional y obviamente esto hace que la oferta de nuestra región gane en complejidad.
Y el otro punto de crecimiento que veo muy potable es el del prestigio. Ya hemos traído a algunos de los asesores más importantes del mundo a trabajar con nuestras bodegas. Michel Rolland, el enólogo más afamado del mundo vino a trabajar con nosotros hace más de 15 años, Paul Hobbs, Alberto Antonini, Roberto de la Mota. El mismísimo Hans Vinding que llegó hace muchos años como asesor y se enamoró de la Patagonia se quedó no solo a producir sino a vivir y hoy produce uno de los Mejores vinos de Argentina, y nada menos que Malbec.
Bodega Malma en San Patricio del Chañar (Neuquén)
Hoy Hans además de hacer el vino Noemia, nos asesora en Malma y es un placer porque compartimos mucho la visión de lo que queremos lograr.
Creo que todas las provincias patagónicas tenemos mucho más para crecer en ese sentido. Y Neuquén está en el momento Justo, con viñedos de 20 años alcanzando un punto de madurez óptimo para dar el salto.
¡A brindar!
Con la excusa de celebrar la cepa emblemática de la Argentina, la uva más plantada y la protagonista de la mayor cantidad de los vinos producidos localmente -y también vendidos -, es una buena idea llenar la copa de buen vino.
ANB: Un consejo a aquellos que buscan acercarse al mundo del vino…
J.V: Desde el punto de vista del consumidor el consejo es que no tengan miedo, hay que animarse y probar distintas cosas. El mundo del vino es infinito, tenemos variedades, estilos, métodos de elaboración, países, regiones, Sub regiones. Información sobre el vino hay a montones. Hay sommeliers patagónicos muy interesantes para seguir en redes, tenemos también a nivel nacional a personas muy interesantes para seguir y si uno quiere salir al mundo también puede seguir a algunos gurús internacionales que nos ayudan a descubrir este mundo. Hoy tenés una duda y con internet tenemos a la biblioteca más grande del mundo a un click.
Familia Viola en Bodega Malma.
Desde el punto de vista del trade, hay muchas fórmulas y todas funcionan: están aquellos que quieren vender solo vinos de nicho, cosas que no se encuentran en cualquier lado, otros que buscan marcas que traccionan las dos son opciones válidas y cualquiera sea el estilo si uno quiere ser exitoso debe generar confianza con su cliente y ser respetuoso con los vinos que ofrece cuidándolos para que lleguen en óptimo estado a su cliente.
Y para los que quieren hacer vino mi recomendación es que hagan vinos que los representen, de los cuales se sientan orgullosos porque si uno siente que hizo todo su esfuerzo para hacer un gran vino podrá comunicar no solamente las características de su vino sino la historia detrás que es igual de importante. (ANB)