Pasó un año y nada se sabe del velero Maratonga
Un año pasó desde que tres barilochenses decidieron partir en una aventura marítima a bordo del velero Maratonga. Desde entonces, se desconoce lo que pudo haberles pasado.
El 26 de julio, trece días después de su partida, los tripulantes perdieron contacto con sus familiares y allí comenzó una búsqueda desesperada con las pocas herramientas que hay a la hora de buscar a alguien en el medio del mar.
El ingeniero naval Raúl Enriquez, su hijo Pablo y el escribano Raúl Echeverría comenzaron una larga travesía el pasado 13 de julio en Costa Rica, a bordo del barco Maratonga. La intención era cruzar el océano Atlántico y arribar a las islas Azores en unos 40 días.
La esposa de Enríquez, Nélida Mihailov se acercó a los medios de comunicación luego de que pasaran tres meses sin saber de ellos. La mujer aseguró en su momento que los hombres habían llevado reservas de comida y agua para subsistir tres meses, pero pasado ese tiempo, la desesperación aumentó al no tener novedades de ellos.
El año pasado Cancillería emitió un pedido de búsqueda internacional, pero sólo España lo mantuvo durante un tiempo y luego también lo dio de baja debido a las nulas pistas que había sobre el velero.
Amigos, conocidos y familiares de los barilochenses crearon la cuenta de Facebook "Maratonga missing desaparecido", espacio en el que difunden información sobre el barco de vela.
Ayer, al cumplirse un año de que el velero zarpara, Mihailov publicó en la red social: “dónde estarán, nadie lo sabe, nadie lo puede contestar. Es duro, pero es la única realidad que tenemos. Esperamos que están bien estén donde estén”.
Según indicaron, la embarcación tiene 52 pies, casco de acero, dos antenas ketch, una bandera costarricense y un GPS Messenger Spot, que dejó de funcionar el 26 de julio 2015.
Meses atrás, en diálogo con ANB, Miháilov indicó que la posibilidad que barajaban era que algún carguero los haya llevado por delante y esto es lo que más temor le causa. “Había un barco que navegaba por la zona donde perdieron comunicación, justo en esa fecha. Les escribimos pero nunca nos respondieron”, sostuvo en ese momento.
Uno de los tripulantes, Raúl Echevarría, es un escribano barilochense que estuvo involucrado en una causa judicial por más de 60 estafas. Se mantuvo un tiempo prófugo de la Justicia y fue capturado en Marbella en 2009. (ANB)