Pedirán a comercios vender juguetes pro diversidad, no violentos ni sexistas
"Orientando la elección de los juegos, también estamos educando", se menciona en el Proyecto de Ordenanza que promueve la compra de juguetes desvinculados de la sociedad de consumo, no violentos ni sexistas. La iniciativa, denominada "Recomendaciones a padres, madres y educadores en compra de juegos y juguetes", insta a la Secretaría de Desarrollo de Recursos Humanos del Municipio a que confeccione un listado de sugerencias y que sea publicado en el formato "cartillas", para brindar información sobre la difusión de juegos y juguetes que respeten "la diversidad y la igualdad en el desarrollo de niños y niñas".
En un mismo sentido, de aprobarse el proyecto, obligaría a los comercios de Bariloche a exhibir este tipo de productos.
Para la confección de la iniciativa de la concejal del Frente Social del Pueblo, Carmen Giménez, -quien trabajó con la colaboración de Analía Woloszczuk- se utiliza como antecedente la Convención Internacional sobre los derechos del niño, y plantea que "jugar es de suma importancia en el desarrollo de las niñas y niños. Se trata de una valiosa forma de divertirse, relacionarse ya aprender, desarrollando actitudes y habilidades necesarias para la vida".
En una misma línea, argumenta que "con los juegos se representan roles, se favorece la imaginación, y el pensamiento creativo. Los adultos deben plantearse el rol educativo de los juguetes, y cuáles son los más adecuados para cada niño o niña. Lo que ven o piden tiene mucho que ver con las publicidades y anuncios, y no siempre es lo mejor, ni lo que más se ajusta a su edad ni a sus verdaderos gustos y preferencias. En muchas ocasiones, tienen multitud de rasgos sexistas, por lo que limitan su elección o el aprendizaje de ciertas actitudes y habilidades que pueden coincidir o no con su personalidad. Sus gustos y preferencias están mediatizados y ligados a la sociedad de consumo", plantea el interesante proyecto.
En una misma línea, expone que ante esas situaciones, y esa realidad, "los grupos familiares y educadores/as, tienen que intervenir para ayudar a los niños y niñas en esa elección tan importante".
Para lograr los objetivos expuestos, el proyecto, propone: "Tener en cuenta que los juguetes sean seguros, acorde a la edad, y libres de prejuicios sexistas. Recordar que jugando se aprende, no existen juguetes de niños y niñas. Elijamos aquellos que transmitan esa idea. Tampoco hay colores de niños y niñas, sólo etiquetas que limitan la creatividad".
"Es valioso tener en cuenta los que reflejen la personalidad y formas de ser en desarrollo de los niños. Buscar juguetes que contemplen a niños y niñas, compartiendo espacios tanto públicos, como domésticos. Así aprenderán un mundo más libre e igualitario. Regalar juguetes que promuevan todas las posibilidades y capacidades personales, posibilitando la integración, paciencia, tolerancia, perseverancia, así como aquellos que impulsen el desarrollo psico-motriz para llevar adelante desafíos corporales, individuales y grupales. Que potencien la igualdad en la participación y el desarrollo de sentimientos y afectos en niños y niñas".
Y prosigue: "Evitar juguetes que fomenten el trato violento entre ellos. Privilegiar los que estimulen la resolución de conflictos en forma positiva, constructiva y creativa. Buscar libros, juegos y similares, que promuevan el diálogo en los grupos familiares, escuelas y organizaciones que debatan los valores e imágenes que las publicidades transmiten".
En tanto, propone "evaluar su impacto en el medioambiente, su procedencia y su relación con la igualdad y convivencia social". Se indica además, que deben "divertir, educar, y desarrollar la imaginación". (ANB)