La balcanización de Irak
Dicen que la Guerra es la manera que tiene Dios de enseñarle Geografía a los estadounidenses, porque recién cuando ese país invade o bombardea, sus ciudadanos se enteran dónde queda el país atacado. Si eso fuera cierto, el secretario de Estado John Kerry -que esta semana llegó a Bagdad-, debería saber lo que la embajada de Estados Unidos en Irak es la más grande del mundo, y que pese a que en 2011 el presidente Barack Obama anunció con bombos y platillos el retiro del último soldado estadounidense, en las 104 hectáreas de la megalegación diplomática permanecen 55.000 efectivos, además de un número no determinado de tropas de la OTAN. Con esos datos, ¿es creíble que Washington se haya enterado recién ahora de la ofensiva de la milicia sunita -que apareció de la nada-, que tomó la estratégica ciudad de Mosul sin disparar un tiro pese a que allí habían acantonados 30.000 efectivos del ejército progubernamental equipados con las armas más modernas del arsenal norteamericano? ¿Es creíble que la embajada norteamericana no se haya enterado de la existencia de estos milicianos armados y financiados por Arabia Saudita y el emirato de Qatar, recién cuando están a punto de tomar Bagdad, la capital de Irak?
Según el periodista Tierry Meyssan, el ISIS es un ejército privado de mercenarios provenientes del mundo entero, dirigido por oficiales estadounidenses, franceses y sauditas, que ha iniciado en Irak la guerra del petróleo. La milicia ha cortado el abastecimiento de hidrocarburo a Siria y ha hecho posible que el gobierno local del Kurdistán pueda robarse el petróleo de Kirkuk. La venta del crudo de Kirkuk se concretará a través de Aramco, compañía que disfrazará el robo haciéndolo pasar por un aumento de la producción saudita. Riad no hará más que poner la etiqueta saudita a los barriles de petróleo iraquí robado por el grupo que tiene en jaque al Gobierno iraquí.
El ISIS -que pretende instaurar un califato islámico sunita- ha pedido al jugador de la selección de fútbol Lionel Messi que se una a la llamada yihadista, tras su victoria frente al combinado de Irán en el Mundial de Brasil, según informa el diario The Washington Post.
En un mensaje publicado en una cuenta de Twitter vinculada con el grupo, el ISIS felicita a Messi por el gol que dio la victoria a su selección frente a Irán. Irán, un estado teocrático chiíta, está profundamente en desacuerdo con el ISIS, cuyos combatientes defienden una versión puritana de sunismo", ha explicado el periodista Ishaan Tharoor, que ha recordado que el Gobierno iraní ha "reforzado" su respaldo al Ejecutivo que lidera Al Maliki frente al avance del ISIS.
¿Recién ahora, Barack Obama se ha dado cuenta que este grupo yihadista Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS)-que lucha por instaurar un califato sunita entre el Mediterráneo y el Golfo Pérsico que englobe no sólo Siria o Irak, sino también Líbano, Israel y Jordania-, comete atrocidades y puede poner en peligro la estabilidad de otros países de la región?
En febrero, y antes de ser cesado, el director de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos, el general Michael Flynn, advirtió ante el Congreso del intento de la toma de Irak y Siria por los yihadistas. Lo cierto es que el ISIS es un viejo conocido del gobierno norteamericano: durante la invasión estadounidense de 2003, el ISIS fue fundado con el nombre de "Tauhid gua Yihad" (Unidad y guerra santa), aunque otros simplemente lo conocían como Al Qaeda en Irak, por su cercanía a la red de Osama Bin Laden.
Una década más tarde, en abril de 2013 resurgió con un nombre y siglas diferentes. Sin embargo, la formación de una entidad islamista que abarcara tanto Irak como Siria es parte de un programa de inteligencia de Estados Unidos que responde a los objetivos geopolíticos de Washington. También coincidió con el avance de las fuerzas del gobierno sirio contra la insurgencia patrocinada por Estados Unidos en Siria y los fracasos del Ejército Libre Sirio (ELS) y sus diversas brigadas irregulares.
A la población, el ISIS la extorsiona con el "impuesto de la yihad", que es lo que ha financiado ahora la ofensiva en Irak.
Es lo que Kerry tiene para decirle al primer ministro Nuri al Maliki, pese a que Estados Unidos quiere que dé un paso al costado para intentar proteger la cada vez más precaria estabilidad del país ante la profunda división sectaria alimentada por el imparable progreso del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS).
Si bien Al Maliki -de origen chiíta- es una suerte de títere norteamericano, su partido, Estado de Derecho, obtuvo 92 de los 328 escaños del Parlamento en elecciones de 2006 que fueron supervisadas por Estados Unidos.
Según parece, Washington ya tiene un remplazante para Al-Maliki: se trata, nada menos que de Ahmad Chalabi, un banquero y matemático que preside el Congreso Nacional Iraquí (CNI), una coalición opositora creada en 1992 por Estados Unidos. Licenciado en matemáticas en la Universidad de Chicago y en el prestigioso Massachussetts Institute of Technology (MIT) donde trabó amistad con varios de los actuales halcones del Pentágono, el aristocrático Chalabi contribuyó a instalar la mentira de las armas de destrucción masiva que posibilitaron la invasión de George W. Bush.
Lo curioso es que Chalabi es un personaje despreciado por el Departamento de Estado y la CIA, a quienes estafó en el manejo de 100 millones de dólares de fondos encubiertos que la CIA invirtió en el CNI y sus aliados kurdos. "Chalabi es un delincuente bancario", afirma el ex embajador James E.Akins. "Es un estafador. Sólo está interesado en conseguir dinero y sospecho que todo ha ido a parar a sus cuentas y las de sus amigos".
Chalabi es una especie de Laurence de Arabia de los neoconservadores estadounidenses. "La misión de Chalabi después de la invasión consistió en desnacionalizar el petróleo y subdividir el territorio iraquí entre las petroleras norteamericanas"; afirma James E. Akins, ex embajador estadounidense en Arabia Saudita. Conseguir que el parlamento iraquí desnacionalice nuevamente la industria de hidrocarburos será otro objetivo de Chalabi, el nuevo delfín de Obama, ya que Maliki no se ha atrevido a llevar el proyecto al Parlamento.
Según el profesor Michael Chosudnovsky de la ONG canadiense Globalresearch, "la desestabilización de Irak y su fragmentación ha sido planeada hace mucho tiempo y es parte de la "hoja militar de ruta" anglo-estadounidense-israelí en el Medio Oriente".
La irrupción de una guerra civil es la mejor manera de dividir un país en varios territorios. Funcionó en los Balcanes donde también se utilizaron las tensiones étnicas para destruir Yugoslavia y dividirla en siete entidades separadas.
En el caso de Irak, la Balcanización consistiría en fragmentar el país en un Estado Islámico en Irak y el proyecto de creación del califato sunita de Al-Sham coincide con un proyecto de vieja data de Estados Unidos para repartir Irak y Siria en tres territorios separados: un califato islámico sunita, una República Árabe chiíta y una República de Kurdistán.
Según Mahdi Darius Nazemroaya, la división de Irak en tres estados separados es parte de un proceso más amplio de volver a dibujar el mapa del Medio Oriente. El mapa anterior lo preparó el teniente-coronel Ralph Peters. Se publicó en el Armed Forces Journal en junio de 2006.
Bajo el pretexto de una guerra civil entre sunitas y chiítas se está llevando a cabo una operación encubierta que es parte de una agenda de inteligencia, un proceso de ingeniería que consiste en la transformación de Irak en tres surtidores de petróleo de tres empresas distintas.