2014-06-22

Bagdad puede desaparecer

Detrás del arrollador avance de una misteriosa milicia islamista hay un plan pergeñado por los halcones estadounidenses para fracturar al país gobernado, en su momento, por Saddam Hussein, en tres miniestados.

Si hay que adjudicarle un mérito a George Bush (padre) fue no haber avanzado hasta Bagdad en 1991, durante la Primera Guerra del Golfo. No fue un gesto de magnanimidad: el ex jefe de la CIA en épocas de Ronald Reagan sabía que descabezar a su viejo aliado, Saddam Hussein, fragmentaría a Irak en una sucesión interminable de guerras tribales y religiosas. El mismo cuidado no tuvo George Bush hijo, que con la excusa de las armas químicas fue en busca del petróleo iraquí y no dudó en deshacersede Saddam.

Después de más de 30 años de guerra que ocasionaron miles de muertos entre la población civil, sanciones económicas y destrucción de casi toda la infraestructura, no pasaron más de tres años desde que el presidente Barack Obama proclamó en 2011 el retiro de tropas estadounidenses de Irak, aunque en las 104 hectáreas que ocupa la embajada de Estados Unidos en Bagdad todavía permanece un contingente de 55.000 soldados norteamericanos y un número desconocido de efectivos de la OTAN, hasta que ahora un pequeño ejército de curtidos combatientes islámicos y ex miembros del partido Baas que lleva el nombre de Estado Islámico de Irak y el Levante, ha barrido toda oposición y se encuentran a menos de 50 kilómetros de Bagdad, amenazando con apoderarse de la capital, derrocar al gobierno del presidente chiíta Nouri al-Maliki y desencadenar otra ola de violencia sectaria. Aunque Estados Unidos habla de "guerra civil", el perplejo presidente Obama no ha decidido su curso de acción. Mientras tanto, los cada vez más angustiados residentes de Bagdad se apresuran a acumular alimentos y agua embotellada, convencidos de que pueden ser víctimas de otra guerra en pocas horas.

El conflicto se describe informalmente como "guerra sectaria" entre grupos sunitas y chiítas sin abordar "quién está detrás de las diversas facciones". En realidad, lo que está en juego es una operación militar y de inteligencia cuidadosamente preparada por Estados Unidos. En su momento, Al Qaeda fue vastamente utilizada por Estados Unidos y la OTAN en numerosos conflictos para justificar la llamada "guerra contra el terror", en Siria, donde los rebeldes de Al Nusrah e ISIS son los soldados de infantería de la alianza militar occidental, que supervisa y controla el reclutamiento y el entrenamiento de las fuerzas paramilitares.

En abril de 2013 resurgió el ISIS de Irak, con un nombre y siglas diferentes, comúnmente conocida como el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS). Sin embargo, la formación de una entidad islamista que abarcara tanto Irak como Siria es parte de un programa de inteligencia de Estados Unidos que responde a los objetivos geopolíticos de Washington. También coincidió con el avance de las fuerzas del gobierno sirio contra la insurgencia patrocinada por Estados Unidos en Siria y los fracasos tanto del Ejército Libre Sirio (ELS) y sus diversas brigadas irregulares.

Lo que se sabe sobre el ISIS, sin embargo, es que se trata de una fuerza militar muy competente que puede atacar con la velocidad del rayo, despachar sus adversarios mejor equipados, sin esfuerzo, y conseguir el apoyo de la población local para unirse a sus filas.

La captura de Mosul, que es la segunda ciudad de Irak y cuenta con un millón de habitantes muestra parte de la trama oculta en esta historia que no puede ser explicada en términos estrictamente militares.

El 10 de junio, las fuerzas insurgentes del (ISIS) capturaron Mosul. Mientras los 30.000 efectivos iraquíes podrían fácilmente haber repelido a los 1.000 rebeldes del ISIS, el ejército iraquí optó por no intervenir y las deserciones fueron masivas. A tal punto que la revista británica The Economist se pregunta: "¿No fue la entrega de Mosul a ISIS parte de una agenda de inteligencia de Estados Unidos?".

El ISIS nunca podría haber capturado una ciudad del tamaño de Mosul a menos que el grueso de la población los viese como libertadores y no como ocupantes. Está claro que al-Maliki no ha podido ganar los corazones y las mentes de la gente en el corazón sunita donde se le ve como un tirano que gobierna con mano de hierro. Sin embargo, nada de esto explica por qué el ISIS ha surgido de lo oscuridad hace poco o cuáles son sus objetivos reales.

Según el profesor Muchel Chosudnovsky, de la ONG canadiense Globalresearcj, "la instauración de un Estado Islámico en Irak y el proyecto de creación del califato sunitade Al-Sham coinciden con un proyecto de vieja data de Estados Unidos para repartir Irak y Siria en tres territorios separados: un califato islámico sunita, una República Árabe chiíta y una República de Kurdistán.

Según Mahdi Darius Nazemroaya, la división de Irak en tres estados separados es parte de un proceso más amplio de volver a dibujar el mapa del Medio Oriente. El mapa anterior lo preparó el teniente-coronel Ralph Peters. Se publicó en el Armed Forces Journal en junio de 2006, Peters es un coronel retirado de la Academia Nacional de Guerra de Estados Unidos.

La militarización de Irak con 14 mil millones de dólares en aeronaves de combate, misiles Hellfire y todo tipo de armamento de última generación no ha impedido la derrota militar y política del gobierno títere iraquí. En ese sentido, el arrollador avance de los islamistas que luchan contra el gobierno iraquí, no tendría la menor chance de éxito si no estuvieran secretamente apoyados por la inteligencia occidental. El objetivo es diseñar una guerra civil en Irak, en la que ambas partes estén controladas indirectamente por Estados Unidos y la OTAN, vaticina Chosudnovsky.

Un reciente artículo del veterano periodista Robert Fisk, lleva el elocuente título "Crisis de Irak: califato sunita ha sido financiado por Arabia Saudita": "Desde Alepo, en el norte de Siria, casi hasta la frontera irano-iraquí, los yihadistas de Isis y diversos otros grupúsculos pagados por los wahabíes saudíes -y por oligarcas kuwaitíes- ahora gobiernan miles de kilómetros cuadrados ...", escribe Fisk en The Independent.

Según el influyente diario egipcio Alakhbar el ISIS, no es sólo un grupo de yihadistas fanáticos de la Guerra Santa. ¿Y qué hace al-Maliki para defender la capital de esta horda de soldados sunitas altamente motivados y fogueados en combate?

Malilki planea lanzar una campaña de reclutamiento para organizar un "ejército popular" similar a las Fuerzas Nacionales de Defensa de Siria. Es absurdo: la milicia con banderas negras se encuentra a pocos kilómetros de Bagdad y al-Maliki cree que va improvisar un ejército en las próximas horas para repelerlos.

Muchos analistas -como Mike Whitney, de la revista Counterpunch- aseguran que Obama y su entorno sólo están fingiendo estar sorprendidos por el repentino giro de los acontecimientos; que en realidad sabían que algo como esto se estaba gestando, pero decidieron mirar hacia otro lado pensando que la agresión del ISIS ayudaría a poner en práctica su estrategia regional más amplia para debilitar los Estados-nacionales, borrar las fronteras existentes y permitir una "partición suave" que fortalecería la hegemonía estadounidense-israelí.

La ocupación militar estadounidense de Irak ha sido sustituida por las formas no convencionales de guerra. Resulta una amarga ironía que la nación agresora sea retratada como que acude al rescate de un "soberano de Irak".

Lo que se prevé por parte de Washington es la supresión pura y simple del régimen de Bagdad y las instituciones del gobierno central, dando lugar a un proceso de fractura política y la eliminación de Irak como país. Esto conlleva la desestabilización y fragmentación política en Siria : la intención de Washington ya no es producir un cambio de régimen en Damasco. Lo que se contempla es la desintegración de Irak y Siria.

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