Los secuestros en Nigeria y los pretextos del africom
Y nada mejor que una hollywoodense misión de rescate como pretexto para una mayor militarización de África y exhumar los planes de instalación del Africom -un comando del Pentágono para Africa, equivalente al Comando Sur que vigila América Latina-, que hasta ahora funciona en la nada africana ciudad de Stuttgart, en Alemania, porque ningún país del continente negro quiere hospedarlo en su territorio.
Resulta llamativo -o más bien sospechoso-, que el presidente Barack Obama y la Primera Dama demorasen tanto en ponerse a la cabeza de una pseudocruzada para salvar a las chicas nigerianas secuestradas el 14 de abril, hace casi un mes. El mismo grupo había matado a unos 1500 niños y adultos meses antes, pero no hirió la sensibilidad de los que hoy se rasgan las vestiduras.
Por el contrario, el caso de las niñas del Colegio de Chibok tomó dimensión planetaria en coincidencia con la cumbre del Foro Económico Internacional dedicada al desarrollo de África, convocada en Abuya, porque Nigeria se puso a la cabeza de las economías del continente, lo cual le ha permitido alcanzar índices de crecimiento de hasta el 9% en los últimos años.
Nigeria es el cuarto mayor exportador mundial de gas natural licuado y el mayor productor de petróleo (de alta calidad y fácil de refinar) de África, con 2,5 millones de barriles al día.
Hasta 2011, EE UU era el destino del 70% del petróleo nigeriano. Sin embargo, desde el descubrimiento del gas esquisto en tierras estadounidenses, esta cantidad cayó un 15 por ciento. El gobierno del presidente Goodluck Jonathan ofreció a China -que invirtió unos 10 mil millones de dólares en la industria petrolífera nigeriana-, recibir el sobrante. Pero aunque EE UU no necesita ese petróleo, tampoco está dispuesto a permitir que se lo lleve su principal rival, al que ha intentado cortar las vías de suministro desde Sudán, Libia, Mali e Irán, para impedir su avance económico.
Los chinos son una alternativa a las petroleras occidentales que llevan décadas destruyendo el país. Royal Dutch Shell y Chevron Corp. no sólo pagan protección a los rebeldes y terroristas para que los dejen operar y no saboteen los oleoductos, sino que sobornan a funcionarios para llevarse el petróleo "en negro", o sea, sin pagar los impuestos. Por eso ganan 140 mil millones de dólares al año, mientras el 70% de los 170 millones de habitantes del país vive con menos de 2 dólares al día.
La anglo-holandesa Shell ha sido acusada de colaborar en 1995 con el gobierno en la ejecución de activistas nigerianos, entre los que se encontraba el escritor de 54 años Ken Saro-Wiwa Saltar, candidato al Premio Nobel de literatura. Según los ecologistas, cerca del 1,5 millones de toneladas de petróleo fueron vertidas en el delta de Níger. Las empresas Shell, Exxon Mobil, Chevron, Total y Eni aquí no quieren competencia, sobre todo si es China.
François Bozizé, presidente de la República Centroafricana, derrocado en 2013 por un golpe de Estado parecido al de Ucrania, señala que fue la firma de un gran acuerdo petrolífero con China el principal motivo de su caída. Los efectivos de Estados Unidos ya pusieron sus botas sobre el terreno de Nigeria y pronto harán lo mismo los militares británicos.
Boko Haram, en realidad, no tuvo entidad como grupo armado hasta 2009, cuando comenzó una oleada de atentados a instalaciones oficiales, que no ha hecho más que crecer. Ese año, murieron 15 de sus seguidores a manos de la policía y su líder, Mohamed Yusef, clamó venganza y realizó un llamamiento a la sublevación general en los estados mayoritariamente musulmanes. Su detención y posterior ejecución sumaria radicalizó aún más al grupo, que pasó a estar dirigido por Abubakar Shekau.
En estos cinco años, las acciones de Boko Haram se multiplicaron de forma acelerada, responsabilizándose de casi 3000 muertes. En 2012, Obama invocó la Resolución de Poderes de Guerra para aumentar la cantidad de personal militar estadounidense desplegado en Nigeria. El comandante entrante del Afrucom, general David M. Rodríguez, dijo que las operaciones de Boko Haram amenazaban a Nigeria, Camerún, Níger, Malí y Chad y que EE UU tiene autoridad en África como reacción a la amenaza planteada por al Qaeda.
En 2012, The Nigerian Tribune atribuyó el financiamiento de Boko Haram al Reino Unido y Arabia Saudita, especialmente del Al-Muntada Trust Fund. En 2005, el Centro de Política de Seguridad declaró: "Al Muntada ha sido particularmente activo en la promoción del islamismo al estilo wahabí en Nigeria... Al Muntada... paga para que clérigos nigerianos reciban "lavados de cerebro" en universidades saudíes".
Boko Haram recibió también ayuda indirecta de la OTAN a través de los mercenarios de Al Qaeda en Libia.
"Durante una entrevista realizada por Al-Jazeera con Abu Mousab Abdel Wadud, el líder de Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) declaró que organizaciones basadas en Argelia han suministrado armas al movimiento Boko Haram 'para defender a musulmanes en Nigeria y detener el progreso de una minoría de cruzados'. Está documentado que miembros de Al Qaeda (AQMI) y del Grupo Libio de Combate Islámico (LIFG) que combatieron junto a los rebeldes libios recibieron armas y apoyo logístico de países del bloque de la OTAN durante el conflicto libio en 2011", escribe Nile Bowie.
AQMI y Boko Haram, sin embargo, representan una menor amenaza en África que China. "EE UU y Francia planifican contrarrestar la amenaza junto a gobiernos títeres en África que plantean un desafío a la influencia económica y diplomática de China en la región", escribe Timothy Alexander Guzman.
Mali -vecino de Nigeria-, fue en 2012 en el cuarto país africano -después de Costa de Marfil, Sudán y Libia- invadido tras la creación en 2007 de Africom, el Comando de Estados Unidos para África, cuyo objetivo es contener la creciente presencia de China y desplegar tácticas contrainsurgentes contra movimientos radicales africanos.
Africom planea un cuartel general central con sucursales por todo el continente, en las que las antiguas colonialistas, Francia, Gran Bretaña, Portugal y España, tendrán responsabilidad y beneficio. Con unas acciones más de los talibanes africanos, otro poco de campañas de manipulación de medios occidentales y el Pentágono podrá tener sus bases militares en Nigeria.