Gestos
¿Le levantará el brazo, dirá algunas palabras en alusión a su figura o gestión? ¿Cuál será el gesto elegido por la Presidenta de la Nación para brindar su apoyo a María Eugenia Martini, dirigente clave en el proceso de revocatoria de Omar Goye? Preguntas que sólo en pocas horas se responderán como una pieza más del entramado de señales, signos y gestos políticos asociados a la ciudad.
Las cartas están sobre la mesa y comienzan a dejarse ver. La Provincia parece jugar su apuesta por Carlos Valeri, mientras la Nación -con la propia Cristina Fernández a la cabeza-, se inclinan por Martini.
Señales y gestos.
Un ejemplo. Algunas semanas atrás, el presidente del Concejo, Carlos Valeri, no permitió el acceso de la prensa a una reunión de Comisión a la que asistió el ministro de Salud de la Provincia, Norberto Delfino. Fue un claro gesto del edil frentegrandista a su padrino político, Alberto Weretilneck. La intención de Valeri, fue no desnudar (ante la prensa y la opinión pública) las críticas al sistema de salud y las discusiones entre el ministro provincial y los ediles.
El candidato a Intendente, buscó así evitar transparentar una de las falencias más serias del Gobierno rionegrino, reflejada a diario en el Hospital Zonal de Bariloche.
Otro ejemplo. La distribución solapada y paralela de garrafas sociales por parte de la Provincia -que restó potestad al Municipio en la implementación del Plan Calor- se convirtió en otro gesto político. En este caso, y según la propia lectura puertas adentro del Centro Cívico, se trató de un "claro respaldo" a Valeri como candidato a la intendencia de Bariloche, a partir de la horadación del sustento de confianza en la gestión Martini, en relación a un asunto tan sensible como la distribución de elementos necesarios para enfrentar el frío.
Lo cierto es que el episodio incita a rememorar los desaires que recibió Goye, por parte de la Provincia, cuando a pocos días de los saqueos del 20 de diciembre, el gabinete se instaló en la delegación local del Ministerio de Desarrollo Social, para asistir y organizar a las cooperativas de trabajo. Esas tareas, se hicieron también de forma paralela a la gestión Goye, minimizando facultades correspondientes al Municipio.
Si bien el cuadro de situación no es el mismo, los gestos, son siempre algo más que gestos.
El hecho de que la clandestina distribución de garrafas haya tomado estado público estaba, sin dudas, dentro de los cálculos de "El Brujo" Weretilneck. El fin fue socavar las aspiraciones del Gobierno interino, y desdeñar su imagen ascendente, en favor de la de Valeri, a través de un gesto clientelar. En el municipio comparten esa lectura; pero, oficialmente, el Gobierno interino eligió el silencio por toda respuesta a la Provincia y a la ciudadanía, frente al irregular reparto de garrafas sociales.
Señales
Martini interpretó como una claro signo de apoyo a su "esfuerzo" y gestión (un espaldarazo), las palabras de aliento que recibió de CFK, cuando asistió al acto del aniversario de los planes PROCREAR. Para la mandataria local, fue "un reconocimiento a los seis meses de trabajo, a través de palabras reconfortantes", confió a ANB. Lo entendió como un "respaldo fuerte".
"Mi campaña es la gestión", agregó oportunamente. Y sostuvo que siente haber demostrado lo que se puede hacer en seis meses de Gobierno, el potencial del Estado Municipal. Se tocaron intereses que no se habían tocado en años", consignó en ese sentido.
El Gobierno de la transición llega "cansado" a la elección, y según fuentes allegadas a la mandataria que aspira a seguir ocupando el sillón del Centro Cívico -al menos por los próximos dos años y medio-, Martini se siente en desventaja por su sobreexposición y el desgaste de estar al frente de un Gobierno, sobre el que recaen las más rigurosas miradas, las del electorado.
Lo cierto es que a sus adversarios, los desvela la propaganda y difusión del Gobierno interino, sostenido por una línea nacional que atraviesa la provincia, y que proviene de La Cámpora, agrupación que Martini integró. En ese ámbito, transparentó que apuntaba a la Intendencia de Bariloche.
Esos respaldos externos, como el de La Cámpora, sumado al sólido equipo que la acompaña -tanto el gabinete como los dos ediles ejecutivos del bloque PJ en el Concejo- dificultan medir a Martini en su real capacidad de gestión, en términos de aciertos del Gobierno interno. Sólo pueden evaluarse los errores, las falencias, y cuán poco de su retórica y origen en "lo social" se imprimen en la realidad de los barrios de la ciudad.
Son los riesgos de la gestión, a los que la dirigente teme.
Otra mirada, la aportó en público una allegada a Martini, en el marco de una conferencia de prensa: "Esta rubia empezó comiéndose el mundo, muy segura de sí misma, con ganas de trabajar con la gente y por la gente. La conozco desde hace años, y tenía la misma fuerza que ahora, el carácter y la militancia. El compromiso por la gente".
Una medida concreta e irrefutable del Gobierno interino, es la salida del giro en descubierto bancario como única herramienta posible para el pago de sueldos. Aunque todavía no está claro a qué costo: la priorización salarial dejará muchos programas sin ejecutar, situación que se irá transparentando con el paso de los meses.
Se trata de toda una definición (y no un gesto) la que tomó el Gobierno interino. Eligió dejar de endeudarse y promocionarlo en fecha preelectoral. En el mediano plazo, después de los comicios del 1 de septiembre, se podrá dimensionar el efecto real de esa decisión, que puede, por ejemplo, impactar negativamente en las políticas públicas que sostienen el tejido social por la falta de inversión en Desarrollo Humano.
Pese a los aciertos en la cartera que dirige Ariel Gomis, las finanzas municipales siguen al límite y los recursos menguados.
En rigor, algunas veces, se analizan cuáles son las medidas de dividendo inmediato, o cuáles evitan cortes de ruta, protestas y manifestaciones populares -en plena campaña- a las que a la Jefa Comunal parecen producirle alergia.
Así las cosas, Martini aún tiene abiertas las puertas a la legitimidad. Si gana las elecciones por un amplio margen -aunque todo apunta a que será una elección atomizada entre varias fuerzas- obtendrá la legitimidad de origen. La legitimidad de gestión, ya la tiene en su poder. Puede sostenerla, perderla, e incluso recuperarla. Prebenda y revancha que otorga la cotidianidad del poder.
La degradada calidad institucional de la ciudad espera definiciones de las próximas elecciones, previstas para el 1 de septiembre.
Esta semana, los candidatos lanzan sus campañas oficialmente. Hoy empiezan los golpes bajos, las operaciones de prensa, y las transacciones de dinero y el clientelismo.
Para hoy también estaba prevista la visita a la ciudad -postergada para este jueves- de la Presidenta de la Nación. Cada uno de sus gestos y silencios será interpretado de acuerdo a las ansiedades políticales locales. El anhelo, es que Bariloche esté a la altura de las circunstancias.