Zochori también quiere ser candidato a intendente
Barilochensis, vecinus, amigues: Hace casi dos años, cuando retorné a las arenas de la política vernácula, muchos y muchas oportunistis dijeron que yo, Próspero Zochori, era un personaje humorístico de ficción y no el político de raza (no tengo el pedigree, pero créame) bastante honesto que en realidad soy.
Tuve que escuchar y leer comentarios acerca de cuán graciosos, delirantes y poco oportunos eran mis discursos y mis propuestas.
Se me acusó de bufón, payaso, operador oculto de intereses ajenos y no sé cuántas cosas más.
Ahora, con los hechos que todos conocemos, y con la mayor parte de la opinión pública iluminada sobre quiénes deben hacerse cargo de los motes ut supra expuestos, debo plantearle a la comunidad que es hora de que el Partido al Medio, a través de sus representantes (yo, yo y yo) llegue al poder.
Confío en que la avalancha de votos que aguarda poner en caja a nuestra ciudad, provincia y -por que no- país me terminará favoreciendo de una buena vez.
Mientras el resto del colectivo político continuado enfrascado en sus peleas estériles (aunque debo reconocer sumamente graciosas, como si lo que relatan los distintos medios fuera en realidad una columna de humor), yo vengo a traer mis propuestas porque estoy convencido de que pronto las urnas abrirán sus bocas para ser alimentadas por el voto nacional y popular.
A todo lo que vengo proponiendo desde hace tiempo (hágase un rato y vea todo lo que escribí en este pasquincito digital) le vamos a sumar:
1. Reconversión del Centro Cívico. Gracias a las intervenciones artísticas y distintas ocupaciones que se han experimentado esta temporada, creo que se debe abandonar el uso institucional del punto más turístico de nuestra ciudad y generar un shopping-museo que funcione en los edificios que circundan la plaza. El Patio de comidas funcionaría, como hasta ahora, con los puestos ambulantes que producen alimentos genuinos, como choris y hamburguesas.
2. Liberar la plaza para todas las expresiones artísticas y manifestaciones políticas, fomentando el cruce de las distintas expresiones. Por ejemplo, una promoción de shampoo anticaspa (el otro día me regalaron un sachecito) podría atender las necesidades de los acampantes de protesta de turno (así al menos, huelen bien y sin caspa y permiten que el turismo no se aleje del lugar).
3. Centro Cívico Itinerante. (al límite con Dina Huapi, al Cerro Catedral, al Lago Moreno) De esa manera, los políticos podremos trabajar tranquilos. Quienes quieran protestar, deberán primero averiguar dónde se está gobernando a Bariloche. Parecido en algún sentido a las circunstancias actuales, pero más divertido. Así se fomentará, además, que la comunidad protestante (no por la religión, sino por los reclamos) utilice el transporte público para llegarse al lugar donde podrán quejarse libremente.
4. Resolver de manera inmediata que la casa de Bariloche en Buenos Aires tenga el rango de embajada (De paso... ¿alguien sabe quién quedó a cargo de esa representación luego de la crisis política?)
5. Reformar la carta orgánica para que se pueda cambiar al intendente y concejales con más facilidad. La presencia que San Carlos de Bariloche ha tenido en los medios nacionales gracias a esta crisis es algo que debe explotarse a futuro y podríamos generar de esa forma un atractivo extra para la temporada baja.
Tengo muchas más ideas brillantes y otras fosforescentes. Pero prefiero reservármelas para cuando llegue a gobernarlos bien gobernados a todos y todas y todaeaeaeae.
No lo olvide, vecino, vecina, vecini.... En las próximas elecciones habrá muchas alternativas, pero sólo una opción: El Partido al Medio.
Yo, Próspero Zochori, espero su voto. O al menos su donativo para nuestra campaña.
¡Hasta Las Victorias, siempre!