De formar médicos a formar especialistas: cómo Bariloche busca fortalecer su sistema de salud desde la ciudad | ANBariloche
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Importante egreso

De formar médicos a formar especialistas: cómo Bariloche busca fortalecer su sistema de salud desde la ciudad

El Hospital Privado Regional comenzó en 2019 con su primera residencia y desde entonces fue ampliando su propuesta de formación. Este año egresaron las primeras especialistas en Cirugía General formadas en la institución, con título universitario de la UBA. Desde Docencia e Investigación destacan que una parte importante de los profesionales decide quedarse en nuestra ciudad.
25/08/2026 17:47 Hs.
Las doctoras Alejandra Guerrero y Adriana López recibieron sus diplomas el pasado 8 de agosto. Foto gentileza.
Las doctoras Alejandra Guerrero y Adriana López recibieron sus diplomas el pasado 8 de agosto. Foto gentileza.

Formar especialistas en la ciudad para que puedan desarrollar aquí su profesión. Esa fue una de las razones que impulsaron, en 2019, la apertura de las primeras residencias médicas en el Hospital Privado Regional. Siete años después, aquella iniciativa comenzó a mostrar sus primeros resultados: este año egresaron las primeras especialistas en Cirugía General formadas íntegramente en la institución, con el respaldo académico de la Universidad de Buenos Aires.

Las doctoras Alejandra Guerrero y Adriana López recibieron sus diplomas el pasado 8 de agosto, durante un acto que contó con la presencia del doctor Luis Ignacio Brusco, decano de la Facultad de Medicina de la UBA, quien viajó especialmente a Bariloche para acompañar la ceremonia.

Las dos médicas cirujanas recibidas marcan un antes y un después en la formación de especialistas en Bariloche. Foto gentileza

Pero detrás de ese egreso hay un proceso que comenzó varios años antes y que fue ampliando progresivamente la oferta de formación médica en la ciudad.

“En realidad hay varias formas de especialización. Lo básico es ser médico y lo posbásico son las especializaciones. Se puede hacer un curso superior, residencias o ambas. Nosotros tenemos residencias en medicina interna, cirugía, pediatría, ginecología y varias más”, explicó el doctor Leonardo Azcona, jefe de Docencia e Investigación del Hospital Privado Regional, en diálogo con ANB.

En el caso de Cirugía General, las profesionales egresadas este año son las primeras especialistas que completaron todo el proceso de formación de la residencia en la institución.

Una residencia que empezó en 2019

El recorrido comenzó con la apertura de la primera residencia de Medicina Interna en 2019. Desde entonces se fueron incorporando nuevas especialidades y, paralelamente, el hospital se convirtió en sede de distintos cursos superiores universitarios.

“En Clínica Médica ya son cuatro camadas las que han salido. Este año son las primeras especialistas en Cirugía General”, señaló Azcona.

La experiencia acumulada también permite observar qué sucede con los profesionales una vez que terminan su formación. Según explicó, de los especialistas formados en Medicina Interna, aproximadamente la mitad decidió quedarse en Bariloche, mientras que otros regresaron a sus localidades de origen.

“Muchos son de Buenos Aires y algunos son de acá, muy poquitos. Muchos se quedan acá. De lo que hemos formado se quedó la mitad en Bariloche como especialistas en el Hospital Privado. El resto ha regresado a sus pueblos”, detalló.

Ese dato adquiere relevancia en una ciudad que históricamente debió incorporar buena parte de sus especialistas desde otros puntos del país.

El doctor Leonardo Azcona, jefe de Docencia e Investigación del Hospital Privado Regional. Foto gentileza 

El respaldo de la UBA

La propuesta de formación cuenta con un aval universitario de la Universidad de Buenos Aires. Azcona explicó que para abrir una residencia es necesario contar con el reconocimiento de una institución que respalde académicamente el proceso, que puede ser un colegio médico, un ministerio de Salud o una universidad.

En este caso, la formación se articula directamente con la UBA.

“El residente termina su formación, cuatro años normalmente, y al mismo tiempo va rindiendo exámenes de la UBA en nuestra sede. En cuatro años termina con el título de especialista universitario en cirugía, como fue en este caso”, explicó.

El esquema se replica en las distintas especialidades y permite que la formación práctica se desarrolle en Bariloche mientras los profesionales cumplen con las exigencias académicas de la universidad.

Actualmente, además de Medicina Interna y Cirugía General, el Hospital Privado Regional cuenta con residencias en Cardiología, Ortopedia y Traumatología, Tocoginecología y Pediatría, mientras que también desarrolla residencias posbásicas en Hemodinamia y Cirugía Vascular.

Estas últimas requieren que el profesional haya completado previamente otra especialización. Por ejemplo, para acceder a una formación posbásica vinculada con cirugía vascular es necesario contar con una residencia completa en Cirugía General, mientras que para Hemodinamia y Cardiología Intervencionista se requiere haber completado Cardiología.

El desafío de formar y retener profesionales

Para Azcona, uno de los principales motivos que impulsaron la apertura de las residencias fue una dificultad que conoce de cerca: la necesidad de incorporar especialistas provenientes de otras ciudades.

“Es complejo traer especialistas acá porque hay que traerlos de otros lados. Así nos fuimos nutriendo cada año en el Hospital Privado, pero cada una de las instituciones médicas de la ciudad también tiene especialistas formados en otros lados”, explicó.

El propio Azcona es un ejemplo de ese recorrido. Se formó en la Universidad de Buenos Aires y realizó su residencia en el Hospital Posadas. Según su experiencia, gran parte de los profesionales que históricamente llegaron a Bariloche para cubrir especialidades provenían de Córdoba, Rosario o Buenos Aires.

“Hoy los especialistas se están formando en nuestra ciudad y se quedan en nuestra ciudad”, destacó.

Para el responsable de Docencia e Investigación, esto permite además que las instituciones conozcan no solamente el nivel académico con el que egresan los profesionales, sino también su desempeño cotidiano y sus características personales.

“Uno ya sabe con el nivel que cuenta, el nivel de formación y con el nivel personal obviamente, que es muy importante también en el día a día”, sostuvo.

La formación en Bariloche también permite conocer su desempeño cotidiano y sus características personales. Foto gentileza 

Cuando los residentes también transforman a los servicios

La presencia de residencias, sin embargo, no impacta únicamente en quienes se están formando. Según Azcona, también genera una transformación dentro de los propios servicios médicos.

“La residencia mejora el nivel porque el médico de planta, el médico especialista que tiene un residente que se está formando, tiene que formarse. Si no, no es docente”, explicó.

El razonamiento es sencillo: los residentes tienen una formación permanente, estudian, leen y actualizan sus conocimientos como parte de su proceso cotidiano. Eso obliga también a los profesionales que los acompañan a mantenerse actualizados.

“Si no se forma, lo lleva por delante el médico residente porque el médico residente vive formándose, vive leyendo”, afirmó Azcona.

Según describió, ese proceso produjo cambios importantes en los servicios que fueron incorporando residencias. Primero ocurrió con Clínica Médica y luego se extendió a Cirugía, Cardiología, Hemodinamia, Cirugía Vascular y Traumatología, entre otras áreas.

“Cada servicio que tuvo residencias se acomodó académicamente y eso lo levantó muchísimo”, resumió.

Para Azcona, esa transformación constituye uno de los principales resultados buscados cuando se decidió comenzar con el sistema de residencias.

Una apuesta que empieza a dar sus frutos

La ceremonia del 8 de agosto tuvo, además, otro momento significativo. El doctor Pedro Mazzoleni, presidente del Hospital Privado Regional, recibió un reconocimiento por sus 50 años de ejercicio de la medicina, en una jornada que terminó cruzando dos generaciones: medio siglo de trayectoria profesional y el comienzo de la carrera de nuevas especialistas.

La escena sintetizó, de alguna manera, el proceso que atraviesa la institución: de una generación de profesionales que llegó a Bariloche luego de formarse en otros centros del país, hacia otra que puede completar su especialización en la propia ciudad.

El doctor Pedro Mazzoleni, presidente del Hospital Privado Regional, recibió un reconocimiento por sus 50 años de ejercicio de la medicina. Foto gentileza 

El desafío ahora es continuar ampliando esa posibilidad. La propuesta ya no se limita a una única residencia: Medicina Interna, Cirugía General, Cardiología, Ortopedia y Traumatología, Tocoginecología y Pediatría forman parte de la oferta actual, junto con las especializaciones posbásicas.

“Ese fue el principal motivo de abrir las residencias: formar nuestros propios especialistas con el nivel que ya conociéramos y que personalmente conociéramos, que no dependiera de traer gente de afuera”, explicó Azcona.

La llegada de profesionales desde otras ciudades, aclaró, continúa siendo parte del sistema sanitario. Pero la diferencia es que Bariloche comenzó a generar también sus propios especialistas.

Y ahí está quizás el dato más importante que deja este nuevo egreso: no se trata solamente de dos nuevas médicas especialistas en Cirugía General, sino de un modelo de formación que busca que una parte cada vez mayor de los profesionales que necesita la ciudad pueda formarse, trabajar y construir su trayectoria sin tener que irse para especializarse.

En ese camino, el egreso de las primeras cirujanas formadas por la residencia representa un punto de llegada, pero también la continuidad de un proyecto que comenzó en 2019 y que ya cuenta con nuevas generaciones de médicos en formación. (ANB)