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A 10 años del lanzamiento del ARSAT-2: orgullo barilochense y un hito para la Argentina

El 30 de septiembre de 2015, el ARSAT-2 despegaba desde la Guayana Francesa rumbo al espacio. Diseñado y fabricado en Bariloche por INVAP, fue el segundo satélite geoestacionario de comunicaciones de nuestro país y un símbolo del talento y la capacidad tecnológica argentina.
01/10/2025 16:12 Hs.
El equipo completo: demostrando, una vez más, la enorme capacidad que hay en nuestro país. Foto gentileza.
El equipo completo: demostrando, una vez más, la enorme capacidad que hay en nuestro país. Foto gentileza.

Hace diez años, la emoción recorría Bariloche y toda la Argentina. A las 17.30 horas del 30 de septiembre de 2015, el cohete europeo Ariane 5 se elevaba desde el Puerto Espacial de Kourou, en Guayana Francesa, llevando consigo al ARSAT-2, el segundo satélite de comunicaciones argentino.

El lanzamiento fue seguido en vivo por científicos, técnicos y cientos de personas que habían acompañado su desarrollo con orgullo, conscientes de estar presenciando un hito histórico.

El lanzamiento fue seguido en vivo con mucha emoción y orgullo. Foto gentileza

El ARSAT-2 nació en la ciudad de Bariloche, en las instalaciones de INVAP, y su desarrollo requirió una inversión de 250 millones de dólares. Con tres antenas en banda C y KU, garantiza cobertura en todo el continente americano y brinda servicios de televisión directa, acceso a internet y transmisión de datos y telefonía IP. 

Su capacidad de generar su propia energía a través de paneles solares y sus sistemas de protección frente a la radiación solar lo convierten en un verdadero ejemplo de ingeniería de avanzada.

La inversión fue de 250 millones de dólares. Foto gentileza

La historia detrás del satélite también está marcada por gestos de emoción y pertenencia. Antes de partir en el imponente avión Antonov AN-124 rumbo a Guayana Francesa, muchas personas se acercaron a despedirlo, sabiendo que se trataba de una obra hecha en el país, con el trabajo de nuestra gente. 

En Bariloche, el recuerdo de aquellos días sigue latente: ARSAT-2 no solo llevó la bandera argentina al espacio, sino que también demostró al mundo la capacidad tecnológica y el potencial de un país que apuesta a la ciencia y la soberanía satelital.

El día que el ARSAT se fue de Bariloche, el pueblo presenció la partida y lo celebró. Foto gentileza

Hoy, una década después, el ARSAT-2 continúa orbitando la Tierra, como símbolo de un sueño colectivo que se convirtió en realidad. (ANB)