Declaró Néstor Soto: "se me apagó la tele" | ANBariloche
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Femicidio en Córdoba

Declaró Néstor Soto: "se me apagó la tele"

En la sexta jornada del juicio que se lleva adelante contra el barilochense por el asesinato de Catalina Gutiérrez, el único acusado relató cómo fueron los hechos la noche del 17 de julio del año pasado.
18/03/2025 14:51 Hs.
El joven, oriundo de nuestra ciudad, explicó ante los jueces cómo mató a Catalina Gutiérrez. Foto gentileza: José Hernández
El joven, oriundo de nuestra ciudad, explicó ante los jueces cómo mató a Catalina Gutiérrez. Foto gentileza: José Hernández

Este martes (18/03) se reanudó el juicio contra el barilochense Néstor Soto por el homicidio de Catalina Gutiérrez en Córdoba tras el cuarto intermedio solicitado por el tribunal para analizar el cambio de caratula el viernes pasado.

En el desarrollo de esta sexta audiencia y luego de haber postergado su declaración en reiteradas oportunidades, Soto rompió el silencio y relató cómo fue la noche del 17 de julio de 2024 en su departamento cuando decidió terminar con la vida de su amiga.

Néstor Soto ante el tribunal detalló cómo fueron los hechos. Foto gentileza

“Lo primero que quiero pedir es perdón de todo corazón. A la familia de Catalina y a Catalina antes que todo. Soy el responsable de que ella no esté acá. No hay día en el que no piense en ella” comenzó diciendo.

Soto también les pidió perdón a su mamá y a su abuela, las dos personas que lo criaron desde pequeño. “No sé qué les hice. El nieto y el hijo del que estaban orgullosas, que estaba en 4to año de la facultad de golpe es un homicida”, sostuvo y se preguntó: “¿En qué momento les regalé esto a ellas? El dolor que le generé a la familia de Catalina también me lo generé a mí”.

A su vez, el único acusado del asesinato de Catalina dijo que extraña “su vida normal” porque era “perfecta” e insistió en que “yo soy un homicida, lo dije desde el momento cero. Pero sí me voy a defender de las acusaciones de que soy un femicida, de que tengo celos y de que lo planee”.

¿Qué pasó la noche del 17 de julio de 2024?

Néstor Soto relató que organizó la juntada con Agustina Elías, Ulises Balián y otro amigo más. Con Catalina habló más tarde y coordinó que ella lo pasaría a buscar por su departamento ubicado en Podestá Costa 3100 en la ciudad de Córdoba.

Según contó, cuando ella llegó a su departamento él aún no estaba listo y le dijo que se bajara a esperarlo. Como empezó a tardar, Catalina se enojó. “Estaba tensa y fría. Le dije que me iba a cambiar la ropa y me dijo ‘dale culiado, encima de que no me invitás (sobre la juntada del bowling) te tengo que esperar’”, contó y agregó que “me acuerdo que le contesté mal, me enojé y le dije ‘tomatela’. Ahí ella se enojó y me dijo ‘Nesti, no podés ser tan pelotudo’ y me pegó una cachetada”.

“Yo reaccioné de la peor manera, nunca respondí así”, admitió y contó los detalles del aberrante crimen. “Reaccioné con un golpe y le dije ‘Cati, me fui a la mierda, perdón’. Y cuando me estoy acercando ella me dice ‘pelotudo, me pegaste re fuerte’. Me agarra y estábamos los dos en el piso peleando”.

“Ella estaba en el piso y me toca el cuello. Era una práctica que hacíamos antes. Ella me apretó fuerte la nuez y ahí se me apagó la tele. Ahí arranca Néstor Soto loco. Le agarro las manos, se las zafo y hago la maniobra del mataleón. Lo hice fuerte y lo dejé de hacer. Como que, no es que me cayó la ficha. En ningún momento paró ese estado de emoción. Cuando la suelto lo primero que hago es escucharla si estaba viva y ví que no”, sentenció.

 

Soto en la audiencia, con su abogada, mostrando la maniobra con la que mató a Catalina.

Tras darse cuenta de que Catalina estaba muerta se puso nervioso y empezó a pensar “qué hago”. “Se me pasó por la cabeza matarme, agarrar el auto y chocar. Vi arriba de la heladera el alcohol y dije ‘me prendo fuego acá en el departamento’. No sabía qué hacer, iba y venía, me senté y no entendía qué hacer” expresó.

En ese momento, sostuvo, decidió sacar a Catalina de su departamento y llevarla “a la casa”. “Ahí agarré la cinta, se la puse para llevarla y se zafa. La subo al auto y en ningún momento se fue de mi cabeza el ‘qué está pasando’. No entendía nada. De golpe iba al bowling y de golpe estaba con Cati atrás”.

Después, Soto detalló que comenzó a manejar hacia la zona sur de Córdoba hasta que llegó al barrio Kennedy. “Freno en un lugar, no quería manejar más, me quería matar. Agarro el alcohol, tiro en el piso y me tiro a mí. Prendo un fósforo y se empieza a prender despacito. Ahí es cuando no me dieron los huevos, el fuego avanzaba paulatinamente y arranqué a caminar”, recordó sobre el momento en el que abandonó a su compañera de facultad muerta en su auto.

El momento de la confesión

Néstor Soto aseguró que mientras caminaba a su departamento desde el lugar donde había dejado el cuerpo de Catalina ya sabía lo que le esperaba y que en ese trayecto empezó “a fingir”. “Me llamó Ele y empecé a hacerme el boludo. No tenía los huevos para contarle a ellos. Llegué a mi departamento, me cambié y me pasó a buscar Zaza”.

“Yo sabía que íbamos a terminar en una comisaría entonces cuando me llevan yo lloraba porque era el único que sabía la verdad”, reconoció y continuó, “cuando llego a la comisaría empiezo a ver al papá, a la mamá, a la hermana y dije ‘ni en pedo hablo acá’. Seguí mintiendo. Dicen que se me vio nervioso. Y sí, más vale”.

Luego de eso, el asesino de Catalina Gutiérrez recordó cuando Eleonora Vollenweider lo abrazó en la comisaría para consolarlo y se quebró sin poder seguir hablando. “Se me acercó y me abrazó como consolándome a mí y a mí me daba asco, si yo lo hice. Me estaban tratando así y me daba asco, me sentía sucio”, sostuvo por haber estado engañando a la mamá de la víctima.

Más tarde, la Policía lo buscó en su departamento para declarar sobre ese 17 de julio. Fue ahí cuando Soto se quebró y confesó el homicidio. “No aguanté más, exploté llorando y dije ‘me arruiné la vida señor, me arruiné la vida’".