sábado 25 de septiembre de 2021

Florencia Sznur

La bailarina barilochense que llegó a Dubai

Estudió danzas árabes toda su vida sin saber que podría vivir de eso en un país extranjero y con una cultura totalmente distinta.

sábado 11 de septiembre de 2021
La bailarina barilochense que llegó a Dubai
Florencia se fue a Dubai cuando tenía 21 años, tras una audición en Buenos Aires. (Foto: gentileza)
Florencia se fue a Dubai cuando tenía 21 años, tras una audición en Buenos Aires. (Foto: gentileza)

Por Claudia Olate

Cuando Florencia Sznur comenzó con las clases de danzas árabes a los 7 años, no imaginaba que en un futuro viviría del baile y en un país como Dubai. Empezó casi por una moda, “queríamos ser como Shakira” recordó entre risas, pero luego le tomó el gusto y siguió durante toda su vida.

Es nacida y criada en Bariloche, pero como muchos jóvenes, partió a Buenos Aires cuando finalizó los estudios secundarios para comenzar una carrera universitaria y también el profesorado en danzas árabes.

En 2019 una oportunidad tocó a su puerta y no lo dudó. “Me enteré que una bailarina de danzas árabes muy conocida realizaba audiciones para viajar a Dubai a bailar y me presenté. Pasé por todas las etapas y al final me dijeron que quedé”, contó la joven de 23 años que este mes pudo volver a Bariloche de paseo, tras varios intentos de viaje frustrados por la pandemia.

Florencia logró volver a Bariloche tras dos años sin viajar por la pandemia. (Foto: Marcelo Martínez)

Su familia en Bariloche no sabía siquiera que iba a participar de las audiciones, “les dije cuando ya me habían confirmado”, recordó. Todo sucedió muy rápido. Una llamada le indicaba que en dos semanas debería estar viajando hacia Emiratos Árabes pero “tampoco  era 100% seguro, era un constante ir viendo qué pasaba”, relató.

Finalmente, en pleno invierno argentino de 2019 y con 21 años, viajó a Dubai. “En principio era por tres meses”, señaló. En Buenos Aires quedaba su departamento de estudiante, la carrera de licenciatura de Turismo y Hotelería y amistades. “Creo que en el fondo sabía que no era por tres meses, lo repetía para convencerme a mí misma”, contó.

“Ya había hecho viajes largos o a lugares lejos de casa, pero siempre con mi familia. Era toda una experiencia nueva”, recordó. Llegó a Dubai pero el primer lugar donde estuvo fue Umm Al Qwain, un pequeño pueblo, alejado de la ciudad cosmopolita.

La propuesta laboral constaba de bailar en shows que se realizan en campamentos turísticos en medio del desierto. Visitantes de todo el mundo pagan paquetes de viajes que incluyen esta experiencia única de vivir de cerca la cultura árabe. “Instalan carpas donde hay comida, otra con souvenirs, otro espacio donde se instala el escenario y se montan los shows”, contó y añadió que "es algo mágico cuando lo ves, las luces, todo la ambientación es increíble".

La joven de 23 años comenzó a practicar danzas a los 7 años. (Foto: gentileza)

“Cuando llegué todavía estaban en Ramadán, por lo que no hay espectáculos de bailarinas”, explicó. Los primeros días fueron para acomodarse. “El cambio cultural es muy fuerte”, señaló. El idioma, la religión e incluso hasta la comida es totalmente diferente, además del huso horario que modifica toda la vida.

Si bien aseguró que no se vive acoso, sí hay un respeto muy estricto por la religión “y por eso mismo te adaptás”, sostuvo y añadió que “un día salí en short a la calle, porque encima en verano hacen unos 50 grados, y sentí las miradas más que de acoso, de desaprobación”, recordó.

Tras los primeros tres meses, el trabajo en el desierto se extendió. Florencia vivía en un departamento junto a otras bailarinas, “una mexicana con la que nos hicimos re amigas” y chicas de distintos países.El trabajo se centra durante el atardecer y la noche, que además, es cuando mejor se abona por cada show.

En diciembre de 2019 le propusieron continuar pero en el desierto de Dubai. “Cambié y me fui al más grande. Ya casi a seis meses de su llegada al extranjero, la joven se encontraba más acostumbrada a las formas nuevas de vida que atravesaba. “Siempre se extraña, por más que estés bien”, destacó.

Al continuar con propuestas laborales, el plan original de Florencia era continuar trabajando hasta el Ramadán de 2020. En ese mes que por las celebraciones religiosas no puede haber bailarinas en los campamentos, pensaba volver a Argentina, compartir un tiempo con su familia en Bariloche para luego, retornar a Dubai.

“Me di cuenta de que quiero estar allá, me gusta y planeo seguir mi vida en ese país por unos años al menos”, sostuvo. Decidida a venir de vacaciones a su ciudad natal, compró los pasajes en los que invirtió gran parte de lo ahorrado sin saber lo que vendría después.

Pero, así como a millones de personas alrededor del mundo, la pandemia cambió los planes de la bailarina barilochense y la obligó a quedarse en Dubai. “Los primeros días había mucha gente desesperada por irse. Una amiga de Mendoza quería volver sí o sí, entre todas la ayudamos”, recordó.

"Me imagino mi vida en Dubai por varios años", contó. (Foto: Marcelo Martínez)

En las primeras semanas de la cuarentena estricta que hubo en prácticamente todos los países, Florencia supo que algo tenía que inventar ya que, además del aburrimiento de estar encerrada, el no poder trabajar sumado a la compra en vano de los pasajes a Argentina, hizo que sus ingresos se vean afectados.

“Un día estaba tan aburrida que hice dulce de leche en casa. Quedó rico y pensamos que sería una buena idea para vender comidas argentinas, ya que hay muchísimos argentinos viviendo allá”, relató.

Así fue como comenzaron con la producción: dulce de leche, pasta frola, alfajorcitos de maicena. Los clásicos que no faltan a la hora del mate y que se extrañan viviendo lejos. “No era que nos llenábamos de plata, pero algo nos dejaba y además, ocupábamos el tiempo en algo”, contó.

En Dubai no hay venta ambulante, “si vendíamos en la calle lo más probable era que termináramos presas”, apuntó entre risas. Por esto, se organizaron para cocinar por pedidos y entregas puntuales.

En Dubai bailó en campamentos turísticos en medio del desierto, hoteles y restaurantes. (Foto: gentileza)

A mediados de 2020 comenzaron a levantarse algunas restricciones y volvieron los campamentos de turistas pero “había muy poco trabajo”, indicó. Recién en septiembre surgieron propuestas laborales distintas. Hoteles, restaurantes, lounge bar. “En general los contratos son apalabrados y por un mes. Vivís muy en el día a día, vas viendo qué podes hacer, qué va a surgir hoy”, detalló.

Hacia fines de 2020 había posibilidades de trabajo en restaurantes, con músicos en vivo, “que son los espectáculos mejor pagos”, agregó. Con el paso de los meses y el comienzo de la vacunación contra el Covid-19, surgió un pequeño detalle: para trabajar, había que tener las dos dosis de vacunas y para acceder a ellas, había que tener la residencia.

Hasta entonces, Florencia como miles de extranjeros que viven allí, renovaba su visa de turista cada tres meses. “Todo el mundo sabe cómo funciona, ya está establecido: vas a la frontera, te sellan el pasaporte y volves, o antes de la pandemia, te tomabas un vuelo afuera del país y volvías en el mismo, la cosa es tener el sello en el pasaporte”, contó.

Después de un mes de visita en su ciudad natal, Florencia volverá a Dubai. (Foto:Marcelo Martínez)

Pero ahora, era necesario acceder a la residencia que no requiere mayores trámites que básicamente, pagar una importante suma de dinero. “Tuve que hacer los papeles y me pude vacunar, así fue como volvimos a trabajar”, recordó.

Tras idas y venidas con la pandemia, finalmente se restableció algo de la normalidad previa al Covid-19 y el trabajo volvió a ser el mismo. Florencia decidió viajar en septiembre a Argentina, “quise venir de sorpresa y solo sabía mi papá. Me prestó la tarjeta para sacar los pasajes pero rebotó la compra y el mensaje le llegó a mi mamá”, relató divertida.

En pocos días vuelve a Dubai. “Extrañaba mucho la naturaleza. Voy por la calle sacándole fotos hasta a los árboles”, dijo entre risas. También admite extrañar a su familia, sus afectos, pero está convencida de querer vivir allí. “Me imagino mi vida allá por varios años, aprendiendo y creciendo en lo mío”, sostuvo.

Hay cosas que no tienen precio. “En Argentina, y ni hablar de Bariloche, la cultura está muy desvalorizada. Acá tenés que pagar para tener tu show, allá te pagan para vivir de esto”, finalizó la joven. (ANB)

Te puede interesar
Últimas noticias