Audiencia
Un joven fue imputado por los disparos en el barrio 270 Viviendas y dio su versión de los hechos
Agustín Roa fue encontrado con un arma de fuego en sus manos mientras dos familias protagonizaban un enfrentamiento en el barrio 270 viviendas. El joven fue detenido y este miércoles fue imputado por portación ilegítima de armas de fuego y abuso de armas en un hecho que terminó con una mujer herida producto de un disparo. Roa dio su versión de los hechos y aseguró que respondió a un ataque en su contra.
El hecho generó preocupación y temor entre los vecinos de la zona de calles San Lucas y Namuncurá el martes entre las 7.30 y 8.20 horas. A plena luz del día, las detonaciones con arma de fuego derivaron en varias llamadas al 911.
Cuando los efectivos policiales arribaron al lugar, se encontraron con un enfrentamiento entre familias y un joven portando un arma de fuego de fabricación casera, denominada como "tumbera". Este sujeto, identificado como Agustín Roa, fue detenido e imputado hoy por tenencia y abuso de armas de fuego tipo de guerra.
El fiscal Facundo D'Apice detalló lo investigado por la Fiscalía hasta el momento y las pruebas que recopilaron en las últimas horas. Indicó que, de acuerdo a lo que pudieron recabar, todo comenzó cuando el joven arrojó piedras contra la casa de una familia con la que tendrían rencillas desde hace tiempo.
La fiscalía solicitó la imputación y prisión preventiva de Roa. Foto: Marcelo Martínez.
Siguiendo la descripción de la Fiscalía, luego de este episodio, Roa se dirigió a su vivienda y buscó el arma de fuego con la que efectuó varias detonaciones contra la casa de la otra familia. Uno de los disparos impactó contra una joven que se encuentra fuera de peligro y que, de hecho, no ha presentado denuncias por lo ocurrido.
“Debido a que los vecinos dijeron que hubo disparos de ambos lados, decidimos allanar las dos viviendas. En la de Roa no encontramos más armas y en la de la familia Vázquez tampoco se halló ninguna”, indicó el fiscal y agregó que “no encontramos casquillos en la vía pública, solo encontramos los cartuchos del arma de Roa”.
Nelson Vigueras, defensor oficial de Roa, adelantó que manejan otra teoría del caso, basada fundamentalmente en la salud mental del joven que, de acuerdo a lo manifestado, se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico desde hace años debido a un cuadro relacionado con adicciones, pero además, aseguran que hubo un enfrentamiento y que el joven respondió a una agresión previa.
Vigueras además agregó que, entre los llamados que recibió el 911 por la situación, también hubo uno de una trabajadora del Centro de Salud ubicado a metros de donde ocurrieron los hechos, en el que advertía que el joven “estaba sufriendo un brote psicótico y la madre no puede contenerlo”.
El defensor oficial indicó que hubo un enfrentamiento y que Roa también recibió un disparo. Foto: Marcelo Martínez.
El defensor también informó que la madre del ahora imputado fue agredida, que recibió golpes en la cabeza que demandaron sutura en el hospital como parte de este conflicto que se desató en plena mañana.
Agustín Roa habló y relató su versión de lo ocurrido. El joven indicó que él caminaba por la calle esa mañana temprano cuando la familia con la que mantiene una relación conflictiva desde hace tiempo le disparó desde el interior de su vivienda, hiriéndolo en el brazo izquierdo. Para acompañar lo que dijo, mostró las lesiones sufridas.
En ese momento, “tiré una piedra y ellos le pegaron a mi mamá”, dijo y agregó que “cuando vi que le pegaron a mi mamá, me agarró un brote y no pude contenerme”. El joven además remarcó que “consumo desde los 12 años y por culpa de eso estoy haciendo tratamientos. Voy al psicólogo, al psiquiatra y tomo medicación”.
Agustín Roa manifestó que tiene problemas de salud mental y además, aseveró haber respondido a un ataque inicial. Foto: Marcelo Martínez.
Luego de la declaración de Roa, el fiscal indicó que solicitaría prisión preventiva por tratarse de un delito que, en caso de encontrarlo culpable, contempla una pena de prisión efectiva. Además, hizo referencia a los riesgos procesales, ya que las dos familias involucradas viven a 30 metros de distancia y no se podría garantizar la seguridad de los testigos.
El abogado defensor se opuso a la medida cautelar, la más gravosa establecida, y remarcó la situación de salud mental de Roa. Además, hizo mención de que en las horas que lleva detenido no fue atendido por un especialista ni le suministraron su medicación.
Finalmente, el juez César Lanfranchi indicó que discrepaba con uno de los planteos de la Fiscalía, ya que la prisión preventiva no es la única salida ante un delito con penas de prisión efectiva. A pesar de esto, indicó que: “No solo estamos en un delito de portación de armas, sino en uno que puso en riesgo la vida de los demás. Creo que hay un peligro si están tan cerca”, consideró.
El magistrado consultó además por ese llamado al que hizo referencia el abogado defensor, sobre un posible brote psicótico. El fiscal indicó que estaban en conocimiento de esa prueba y que Roa no había sido atendido por un especialista desde que fue detenido.
Por todo esto, el juez ordenó que Roa sea internado por cinco días en el área de Salud Mental del hospital zonal con guardia policial, para que pueda ser examinado y especialistas revisen su situación. Luego, en caso de que no requiera otro período de internación, cumplirá prisión preventiva mientras dure la investigación en una dependencia policial. (ANB)