General Roca
Claudio Kielmasz fue trasladado a la cárcel de Roca: los antecedentes del condenado por el Triple Crimen
Claudio Rodolfo Kielmasz, condenado a prisión perpetua por el Triple Crimen de Cipolletti, fue trasladado a la Colonia Penal U5 de General Roca, en Río Negro. El cambio de establecimiento se concretó durante la noche y bajo un importante operativo de seguridad. Hasta el momento, no se informaron oficialmente los motivos de la decisión ni las condiciones de su nuevo alojamiento.
La información se conoció este lunes a través del Noticiero de Canal 10. Kielmasz permanecía alojado desde octubre de 2023 en la Unidad 4 de Santa Rosa, en La Pampa, y ahora regresó a una cárcel rionegrina en la que ya había estado durante un breve período.
El traslado representa un nuevo cambio en el recorrido penitenciario del hombre que fue condenado por uno de los crímenes más conmocionantes de la historia reciente de Cipolletti. Por ahora, tampoco se precisó si la medida tendrá alguna consecuencia sobre su régimen de detención o sobre los pedidos de beneficios que presentó ante la Justicia.
Un antecedente de su paso por la cárcel de Roca
No es la primera vez que Kielmasz permanece detenido en la Colonia Penal U5. En abril de 2017, pasó aproximadamente 20 días en ese establecimiento, después de que la Justicia autorizara su traslado para facilitar el contacto con su familia.
Desde entonces, su recorrido por el sistema penitenciario incluyó diferentes establecimientos federales. Entre las unidades en las que estuvo alojado figuran cárceles de Neuquén, Río Gallegos, Viedma, Senillosa y Santa Rosa.
En cada uno de esos destinos, las condiciones de detención y las posibilidades de acceder a determinados beneficios quedaron sujetas a las decisiones judiciales y a las evaluaciones correspondientes. Su situación también estuvo atravesada por informes psicológicos y psiquiátricos que fueron considerados al momento de analizar su evolución durante el cumplimiento de la condena.
La condena por el Triple Crimen de Cipolletti
Kielmasz fue condenado en julio de 2001 por su participación en el asesinato de María Emilia González, su hermana Paula González y Verónica Villar. Los hechos ocurrieron el 11 de noviembre de 1997 y provocaron una profunda conmoción en Cipolletti, Río Negro, y en el resto del país.
Las tres jóvenes habían salido a caminar cuando fueron atacadas. Sus asesinatos dieron lugar a una investigación que se extendió durante años y que se convirtió en uno de los casos policiales y judiciales más recordados de la región.
La causa tuvo una enorme repercusión pública y estuvo marcada por las dificultades para esclarecer lo ocurrido. La condena a prisión perpetua contra Kielmasz fue uno de los resultados centrales del proceso judicial.
A más de dos décadas de aquella sentencia, su situación penitenciaria continúa generando novedades vinculadas con los establecimientos en los que permanece alojado y con los planteos que realiza para obtener cambios en sus condiciones de detención.
Los informes psicológicos y los pedidos de beneficios
A lo largo de los años, distintas evaluaciones psicológicas y psiquiátricas formaron parte de los antecedentes que la Justicia tuvo en cuenta al analizar las solicitudes de Kielmasz para acceder a beneficios penitenciarios.
Entre los informes incorporados a su legajo se mencionaron características de personalidad y dificultades para reconocer los sentimientos de otras personas. Los profesionales intervinientes consideraron que esos aspectos debían ser contemplados al evaluar su evolución durante el encierro.
Uno de los antecedentes relevantes corresponde a 2015, cuando el psiquiatra Ricardo Risso realizó una evaluación sobre el condenado. En ese informe, sostuvo que Kielmasz había aprendido de entrevistas anteriores y que seleccionaba qué aspectos de sus pensamientos y sentimientos exponía durante los exámenes.
Las conclusiones desfavorables integraron los antecedentes que luego fueron considerados en otros planteos vinculados con la posibilidad de acceder a beneficios. Estas evaluaciones no determinaron por sí solas todas las decisiones judiciales, pero formaron parte de los elementos analizados para establecer su situación.
El reclamo que presentó en 2025 desde Santa Rosa
En julio de 2025, mientras se encontraba alojado en la Unidad 4 de Santa Rosa, Kielmasz volvió a recurrir a la Justicia para cuestionar las condiciones de su tratamiento penitenciario.
En esa oportunidad, denunció que había recibido pocas entrevistas psicológicas y objetó la continuidad de los informes desfavorables que incidían en sus posibilidades de acceder a beneficios.
A partir de ese planteo, su defensa solicitó que se implementara un plan de atención individual, con seguimiento psicológico y psiquiátrico. El objetivo era que tuviera un esquema de tratamiento definido y que su evolución pudiera ser evaluada de manera sistemática.
En ese contexto, el juez Fernando Romera ordenó una evaluación médica, requirió la elaboración de un plan de tratamiento y pidió analizar la posible incorporación de Kielmasz a un sector de mayor autodisciplina.
Sin embargo, esa resolución no le concedió salidas transitorias. El planteo estuvo relacionado con las condiciones de atención y el seguimiento dentro del establecimiento penitenciario, sin que eso implicara una modificación de la condena a prisión perpetua.
La otra investigación judicial en la que estuvo involucrado
La trayectoria judicial de Kielmasz también estuvo vinculada con la investigación por el ataque armado contra Yanet Opazo y Claudina Kilapi, ocurrido en Cipolletti en junio de 1993.
Opazo murió al día siguiente del ataque, mientras que Kilapi sobrevivió a las heridas. Durante la investigación, Kielmasz fue señalado como sospechoso y estuvo procesado, aunque posteriormente fue sobreseído.
En 2006, declaró como testigo durante el juicio por el asesinato y negó haber participado en el ataque. Por esos hechos, no recibió una condena.
Este antecedente forma parte de su recorrido judicial, aunque es importante distinguirlo de la causa por la que cumple prisión perpetua: los asesinatos de María Emilia y Paula González y Verónica Villar.
Qué se sabe sobre su nueva detención
Por el momento, la información disponible indica que Kielmasz dejó la cárcel de Santa Rosa y fue llevado a la Colonia Penal U5 de General Roca durante un operativo nocturno de seguridad.
No se comunicaron oficialmente las razones del traslado ni se brindaron detalles sobre el sector en el que quedó alojado. Tampoco se informó si el cambio responde a una reorganización del sistema penitenciario, a una solicitud particular o a otra decisión administrativa o judicial.
Su llegada a Roca marca una nueva etapa dentro de su recorrido por distintas unidades penitenciarias. Mientras tanto, su condena a prisión perpetua continúa vigente y cualquier eventual modificación de las condiciones de detención deberá ajustarse a las decisiones de las autoridades competentes.