EL MUNDO
Agosto bajo extremos: terremotos, inundaciones, incendios y fenómenos excepcionales alrededor del mundo
Agosto de 2026 dejó imágenes que recorrieron el mundo. Ciudades bajo el agua, enormes extensiones afectadas por incendios forestales, evacuaciones ante la llegada de tifones, terremotos de gran magnitud, actividad volcánica y tormentas capaces de provocar importantes daños.
Los episodios tuvieron características, orígenes y consecuencias muy diferentes y se distribuyeron prácticamente por todo el planeta. Asia, Europa, América y África registraron durante el mes fenómenos naturales que dejaron víctimas, evacuados y daños sobre viviendas e infraestructura.
El relevamiento realizado por ANB reúne 20 de los episodios más significativos registrados durante agosto, que se presentan en el gráfico:
Terremotos en distintos puntos del planeta
La actividad sísmica fue uno de los fenómenos presentes durante agosto.
Se registraron terremotos importantes en Colombia, Indonesia, Filipinas y Perú, además de numerosos movimientos de menor magnitud en otras regiones.
Entre ellos estuvo el terremoto registrado en Colombia el 10 de agosto, uno de los movimientos sísmicos de mayor magnitud relevados durante el mes. Días después, Indonesia sufrió otro fuerte terremoto acompañado por una extensa secuencia de réplicas.
También se registraron sismos significativos en Filipinas y, el 20 de agosto, un terremoto de magnitud 6,7 afectó la región andina de Perú.
Estos fenómenos tienen un origen geológico. Los terremotos se producen principalmente por la liberación repentina de energía acumulada en fallas vinculadas al movimiento de las placas tectónicas, por lo que deben diferenciarse de los acontecimientos meteorológicos y climáticos ocurridos durante el mismo período.
Nepal y una de las tragedias de agosto
Uno de los acontecimientos de mayor impacto ocurrió el 26 de agosto en la región del Himalaya, cerca de la frontera entre Nepal y China.
Un enorme colapso glaciar desencadenó una avalancha de hielo, roca, barro y agua que descendió violentamente por los valles, afectando poblaciones, caminos, puentes e infraestructura hidroeléctrica.
Al finalizar agosto, las tareas de búsqueda continuaban y las cifras de víctimas y desaparecidos todavía estaban siendo actualizadas, por lo que el balance permanecía abierto.
El episodio volvió además a poner la atención sobre los glaciares del Himalaya y los riesgos asociados a desprendimientos, avalanchas y lagos glaciares en regiones de alta montaña.
Japón: lluvias, inundaciones y evacuaciones
Japón atravesó durante agosto al menos dos episodios de lluvias extraordinarias, acompañados por inundaciones, deslizamientos y evacuaciones.
Uno de los registros más importantes se produjo hacia finales de mes en Himi, donde se acumularon alrededor de 361,5 milímetros de lluvia en apenas 24 horas.
Las precipitaciones provocaron desbordes, anegamientos y problemas en distintas localidades, mientras las autoridades meteorológicas emitieron alertas por lluvias intensas y riesgo de deslizamientos.
A este escenario se sumó la actividad de tifones sobre diferentes sectores de Asia oriental. China, Vietnam, Filipinas y Japón estuvieron entre los países alcanzados por tormentas tropicales que provocaron evacuaciones, cancelaciones de vuelos, cortes de energía e inundaciones.
Los incendios atravesaron Europa y otras regiones
El fuego también tuvo una presencia importante durante agosto.
Grecia, España y Bélgica registraron grandes incendios forestales, favorecidos por una combinación de temperaturas elevadas, vegetación seca, falta de precipitaciones y episodios de viento.
En Bélgica, las llamas alcanzaron miles de hectáreas de la reserva natural High Fens, mientras España debió combatir distintos focos de gran magnitud a lo largo del mes.
Los incendios no se limitaron a Europa. También se registró una intensa actividad en Canadá, Estados Unidos e Indonesia, con grandes columnas de humo que pudieron ser observadas mediante imágenes satelitales.
Suiza: granizo gigante y decenas de heridos
Otra de las imágenes impactantes de agosto llegó desde Suiza.
El 28 de agosto, una violenta tormenta atravesó el cantón de Zúrich acompañada por granizo de gran tamaño, fuertes ráfagas de viento y una intensa actividad eléctrica.
En las localidades de Seuzach y Neftenbach, alrededor de 40 personas resultaron heridas, en su mayoría niños, de acuerdo con la información oficial de la Policía del Cantón de Zúrich.
El granizo provocó además roturas de ventanas, parabrisas, techos y fachadas, mientras algunos conductores debieron detener sus vehículos porque no podían continuar circulando.
Volcanes, tifones y otros episodios
La lista de acontecimientos de agosto incluyó además actividad volcánica.
El Volcán de Fuego, en Guatemala, registró explosiones y expulsión de material incandescente, mientras el Etna, en Italia, mantuvo durante el mes actividad con emisión de lava y cenizas.
En Asia, los tifones Dolphin, Narra y Saudel, entre otros sistemas, provocaron fuertes lluvias, vientos, inundaciones, evacuaciones y alteraciones en el transporte en distintos sectores de China, Vietnam, Japón y Filipinas.
África también registró episodios graves. En Conakry, Guinea, el colapso de un vertedero sobre viviendas provocó decenas de víctimas.
El mapa de agosto terminó así extendiéndose sobre buena parte del planeta.
Fenómenos diferentes, causas diferentes
La coincidencia temporal de todos estos acontecimientos no significa que tengan un mismo origen.
Los terremotos y las erupciones volcánicas responden fundamentalmente a procesos geológicos internos de la Tierra. Las tormentas, tifones, lluvias intensas y granizo están relacionados con procesos atmosféricos, mientras que las inundaciones, olas de calor, sequías y condiciones que favorecen determinados incendios involucran procesos meteorológicos, climáticos e hidrológicos.
El cambio climático constituye un factor relevante para analizar algunos tipos de fenómenos meteorológicos extremos, pero eso no significa que pueda atribuirse automáticamente cada acontecimiento individual al calentamiento global. La atribución de eventos concretos requiere análisis científicos específicos.
¿OCURREN MÁS CATÁSTROFES O AHORA LAS VEMOS MÁS?
La sucesión de terremotos, inundaciones, incendios y tifones puede generar la sensación de que el planeta atraviesa una etapa con una cantidad inusual de catástrofes. Sin embargo, la concentración de varios episodios en un mismo período no alcanza para determinar que exista una anomalía global.
Algunos riesgos sí están cambiando: el calentamiento global está modificando la frecuencia o intensidad de determinados fenómenos, como las olas de calor y las precipitaciones extremas. Esto no significa, sin embargo, que cada incendio, tormenta o inundación pueda atribuirse directamente al cambio climático.
A la vez, nunca tuvimos tanta capacidad para ver lo que ocurre en el mundo. Satélites, celulares, Internet y redes sociales permiten conocer prácticamente en tiempo real un desastre ocurrido a miles de kilómetros.
También mejoraron los sistemas internacionales de registro, por lo que hoy se documentan muchos acontecimientos que décadas atrás podían pasar inadvertidos. En definitiva, algunos riesgos están cambiando, pero también cambió —y enormemente— nuestra capacidad de verlos y registrarlos.
Una mirada sobre cómo percibimos los desastres
La investigadora Hannah Ritchie, de Our World in Data, ha analizado justamente esta cuestión a partir de las estadísticas internacionales de desastres. Su planteo ayuda a entender una parte de esa sensación:
“Lo que cambió es la frecuencia de la información: en lugar de recibir un periódico por la mañana, somos bombardeados con actualizaciones prácticamente en tiempo real.”
Hannah Ritchie
Así, pueden coexistir dos realidades: algunos fenómenos extremos están siendo modificados por un planeta más cálido y, al mismo tiempo, nunca antes tuvimos tanta capacidad para conocer, registrar y observar inmediatamente lo que ocurre alrededor del mundo.
Agosto, una postal de una historia que se repite:
LOS 10 DESASTRES NATURALES MÁS MORTÍFEROS DE LOS ÚLTIMOS 60 AÑOS
El impacto humano y económico de algunas de las mayores catástrofes desde 1966.El mundo convive a diario con fenómenos naturales capaces de transformar territorios y comunidades en cuestión de minutos. Lo ocurrido durante agosto de 2026 —terremotos, inundaciones, incendios, tifones y actividad volcánica en distintos puntos del planeta— es también parte de una historia mucho más extensa. En las últimas décadas, algunos desastres dejaron cientos de miles de víctimas y pérdidas económicas extraordinarias. El siguiente cuadro recorre diez de los episodios de mayor impacto de los últimos 60 años y permite poner en perspectiva los acontecimientos que volvieron a ocupar la agenda mundial durante agosto.
Organización Meteorológica Mundial (OMM/WMO)
GDACS – Global Disaster Alert and Coordination System
USGS – U.S. Geological Survey
Copernicus Emergency Management Service
Swiss Federal Office for the Environment y MeteoSwiss
Cantón de Zúrich – comunicado oficial sobre la tormenta del 28 de agosto
Swiss Re Institute
Reuters y organismos meteorológicos, geológicos y de emergencia de los países afectados para información complementaria y balances de víctimas.