Neuquén
Muerte en el centro de Neuquén: las cámaras captaron a una persona y la Policía sigue una pista clave
La investigación por la muerte de Alejandro Vallejos, el petrolero de 56 años que fue encontrado sin vida en su departamento del centro de Neuquén, ya tiene una hipótesis principal. La Policía analiza las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y busca identificar a una persona que habría sido registrada al salir de las inmediaciones del edificio.
El comisario mayor Sergio Llaytuqueo, director de Delitos de la Policía de Neuquén, confirmó que esa pista es actualmente una de las principales líneas de investigación. “Tenemos una hipótesis establecida y formada en esto. Estamos trabajando a fin de identificar a una persona. Es la que se ve del lugar”, explicó en diálogo con La Primera Mañana, por AM550.
Según detalló el jefe policial, las cámaras permitieron reconstruir parte de los movimientos registrados en los alrededores del departamento donde vivía Vallejos. Si bien todavía no se logró establecer la identidad de la persona observada, los investigadores buscan determinar quién es, cuándo estuvo en el lugar y qué relación tenía con la víctima.
La posibilidad de que se trate de alguien conocido por Vallejos también está sobre la mesa. La Policía analiza indicios que hacen pensar que esa persona podría haber estado anteriormente en el departamento, incluso más de una vez.
“También estamos analizando el tema de la salida, porque hay otros ribetes que hacen sospechar de que la persona que estuvo había estado al menos una vez anteriormente o más”, explicó Llaytuqueo.
Cómo encontraron a Vallejos
Alejandro Vallejos tenía 56 años, era oriundo de San Rafael, Mendoza, y trabajaba para una empresa vinculada a la actividad petrolera. Desde hacía aproximadamente tres años vivía solo en Neuquén, en un departamento ubicado sobre calle 25 de Mayo al 270, en pleno microcentro de la ciudad.
La situación comenzó a llamar la atención de sus compañeros de trabajo cuando notaron que no había salido para cumplir con su jornada habitual.
Los compañeros conocían además que Vallejos tenía una afección de salud, por lo que decidieron acercarse hasta el departamento para saber qué había ocurrido.
El hombre fue encontrado por su empleada doméstica. (Foto: gentileza)
Al llegar, se encontraron con la mujer encargada de la limpieza, quien había ingresado al lugar pocos minutos antes. Fue entonces cuando descubrieron que Vallejos estaba muerto sobre la cama.
La puerta del departamento no tenía signos de haber sido violentada. Tampoco se encontró un escenario de desorden generalizado en el interior. Sin embargo, el cuerpo presentaba golpes y una lesión sangrante en la zona de la cabeza y el rostro.
Ese contraste fue uno de los elementos que llevó a los investigadores a descartar, al menos inicialmente, que se tratara simplemente de una muerte vinculada con su estado de salud y a comenzar a trabajar sobre la posibilidad de un hecho criminal.
“Estamos hablando de una muerte, como usted dice, de origen dudoso. Hay elementos que hacen sospechar de criminalidad”, sostuvo el comisario.
La puerta estaba intacta y no había desorden
Uno de los interrogantes que todavía intenta resolver la investigación es cómo ingresó la persona que habría estado en el departamento.
Hasta el momento, no se detectaron daños en la puerta ni signos de que alguien hubiera tenido que forzar una abertura para entrar.
“No hay violencia física contra el espacio físico del departamento, o sea, abertura, entrada o desorden en el interior de la morada”, explicó Llaytuqueo.
Sin embargo, la ausencia de daños materiales contrasta con la violencia ejercida contra Vallejos. El hombre presentaba golpes principalmente en el rostro y en la zona frontal de la cabeza.
“No hay violencia dentro del departamento, pero sí una violencia extrema contra este hombre”, resumió el director de Delitos.
Los investigadores no encontraron armas de fuego ni armas blancas relacionadas con el hecho. Sí secuestraron algunos elementos contundentes que podrían haber sido utilizados para provocar las lesiones.
La gravedad y profundidad de los golpes será establecida con precisión mediante la autopsia. Ese estudio también será clave para determinar cuál fue la causa concreta de muerte.
El hombre vivía en Neuquén, pero era oriundo de Mendoza. (Foto: gentileza)
Buscan rastros que puedan llevar al agresor
Mientras avanzan con el análisis de las cámaras, los peritos trabajan dentro del departamento para encontrar cualquier indicio que permita determinar si hubo una tercera persona.
Durante las tareas criminalísticas se utilizaron distintas herramientas técnico-científicas, entre ellas luces forenses y procedimientos destinados a detectar rastros que no pueden observarse a simple vista.
También fueron levantadas muestras para realizar estudios de ADN.
Uno de los elementos que genera expectativa entre los investigadores son algunas manchas hemáticas encontradas en objetos secuestrados durante el procedimiento.
“Hay unos elementos con manchas hemáticas que fueron levantados para perfil genético, porque no sabemos si son de la víctima o pueden haber sido del victimario”, explicó Llaytuqueo.
El resultado de esos estudios podría aportar una pista importante. Si alguno de esos rastros no pertenece a Vallejos, podría indicar que otra persona resultó herida durante el episodio o que quedó material biológico de quien estuvo con él.
Por ahora, tampoco se observaron a simple vista lesiones típicas de defensa en el cuerpo de la víctima.
“No presentaba signos a simple vista de lesiones de defensa. Pero puede dejar algo en el lugar”, aclaró el comisario.
Las cámaras, una de las claves de la investigación
El departamento estaba ubicado en una zona que, para los investigadores, ofrece una ventaja: el microcentro neuquino cuenta con una importante cantidad de cámaras de seguridad.
“Como es un microcentro, lo que sobreabunda son cámaras”, señaló Llaytuqueo.
Por ese motivo, los investigadores recolectaron imágenes de distintos puntos y comenzaron a reconstruir los movimientos registrados antes y después del momento en que se estima que ocurrió el hecho.
Ese trabajo permitió detectar a una persona en las inmediaciones del departamento. La Policía ahora intenta seguir su recorrido y establecer su identidad.
“Se ve una persona salir en inmediaciones”, indicó el jefe policial.
Sin embargo, Llaytuqueo fue cuidadoso al remarcar que todavía no existe una identificación concreta.
“No tenemos identificada a esta persona, tenemos sospecha. Más quisiéramos nosotros que estuviera identificada, pero no”, reconoció.
El análisis de la evidencia digital continúa y podría permitir determinar con mayor precisión desde dónde llegó esa persona, cuánto tiempo permaneció en la zona y hacia dónde se dirigió después.
Una transacción económica que también se investiga
Otro de los datos que forman parte de la pesquisa está relacionado con la situación económica de Vallejos durante las últimas semanas.
De acuerdo con la información aportada por el jefe policial, el hombre había vendido un vehículo aproximadamente un mes antes de su muerte y posteriormente habría utilizado rápidamente ese dinero.
“También sabíamos que había hecho alguna transacción, la venta de algún rodado unas semanas atrás, un mes atrás. También sabemos que lo había invertido rápidamente”, señaló.
Por ahora, los investigadores no establecieron que esa operación tenga relación con el crimen. Sin embargo, forma parte de las circunstancias que se están reconstruyendo para conocer los últimos movimientos de Vallejos y determinar si existió algún conflicto, deuda, vínculo o situación que pueda aportar una explicación sobre lo ocurrido.
Qué falta determinar
La investigación tiene todavía varios interrogantes abiertos. La autopsia deberá precisar la causa de muerte y la gravedad de las lesiones, mientras que los estudios de laboratorio podrían establecer a quién pertenecen las manchas encontradas en los elementos secuestrados.
También resta determinar si hubo faltantes dentro del departamento y, especialmente, quién es la persona que aparece en las cámaras.
“Faltan muchas cosas: determinar causa de muerte, circunstancias, si hay faltantes en el lugar, qué tipo de faltante”, enumeró Llaytuqueo.
Los investigadores también intentan reconstruir el círculo cercano de Vallejos. El hombre no tenía familiares directos en Neuquén capital, aunque contaba con familiares en Zapala y había formado un grupo de amigos en la ciudad.
Ese dato será importante para establecer con quién mantenía contacto y quiénes pudieron haber tenido acceso a su departamento.
Por el momento, la Policía no habla de una hipótesis cerrada. Sí reconoce que existe una línea investigativa concreta y que las cámaras permitieron avanzar sobre una persona que podría ser determinante para esclarecer el caso.
“Tenemos la hipótesis, por eso le digo: el camino al norte lo tenemos marcado, pero nos faltan varias herramientas conclusivas para llegar a una conclusión acabada”, afirmó Llaytuqueo.
La identificación de esa persona, los resultados de la autopsia y los análisis de ADN serán ahora algunas de las piezas centrales para determinar qué ocurrió dentro del departamento de calle 25 de Mayo y cómo murió Alejandro Vallejos.