2026-08-28

Reforma de la Carta Orgánica

Proponen incorporar el libre acceso a costas y senderos en la Carta Orgánica

La iniciativa, impulsada por Alejo Ramos Mejía, busca consagrar a nivel constitucional municipal la circulación pública por las riberas de los cuerpos de agua y el libre tránsito por los circuitos de montaña, sin vulnerar la propiedad privada.

El dirigente Alejo Ramos Mejía, presidente del Frente Renovador rionegrino, presentó una propuesta para reformar la Carta Orgánica de Bariloche con el objetivo de incorporar formalmente los principios de "costas libres" y "senderos públicos conectados". Esta iniciativa busca elevar a rango de política de Estado el libre acceso a lagos, ríos y arroyos, al mismo tiempo que establece una red pública de circuitos para caminatas, trekking y trail running, bajo la premisa de no afectar la propiedad privada de las tierras circundantes.

En lo que respecta a las costas, el proyecto retoma los lineamientos de la Ordenanza 2694-CM-15 —promovida anteriormente por Ramos Mejía—, la cual determinó una restricción de dominio de hasta 35 metros sobre los márgenes de lagos, lagunas, ríos y arroyos para asegurar el acceso, la circulación y la permanencia de la ciudadanía.

Según detalló el impulsor del proyecto, la discusión original surgió tras la reducción a nivel nacional del camino de sirga de 35 a 15 metros por parte del Congreso nacional, lo que motivó a la ciudad a reestablecer localmente el límite de los 35 metros. La inclusión de esta medida en la Carta Orgánica busca consolidar de forma definitiva este límite de protección e impedir que la garantía de acceso dependa de decisiones administrativas o legislativas circunstanciales del Concejo Deliberante.

Por otra parte, el segundo eje de la iniciativa apunta a regular el uso de las sendas destinadas a actividades deportivas y de esparcimiento en la naturaleza. La propuesta plantea reconocer la red de senderos existente y futura mediante una restricción al dominio basada en el interés público. Esto facultaría al municipio a garantizar la apertura, el mantenimiento y el usufructo de estos trayectos tanto para los habitantes de la localidad como para los turistas.

Al fundamentar la propuesta, Ramos Mejía comparó los senderos con la infraestructura vial urbana tradicional, sosteniendo que deben ser considerados de la misma manera que las calles o las ciclovías para evitar que la ciudad se convierta en un espacio fragmentado y exclusivo.

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