Neuquén
Pagó más de $3 millones por una camioneta, nunca se la entregaron y ahora denuncia una estafa
Una vecina de Neuquén capital denunció haber sido víctima de una presunta estafa luego de pagar más de $3 millones como parte de la compra de una camioneta en una concesionaria de Córdoba. La operación comenzó a través de una publicación en redes sociales, continuó con un viaje hasta el local comercial y terminó en una extensa disputa para intentar recuperar el dinero.
Mayra Díaz contó que el contacto inicial con la empresa City Car surgió luego de encontrar en Facebook una publicación de una camioneta que estaba a la venta. Junto a su familia, se comunicó con un vendedor, envió fotografías y videos de su vehículo particular y recibió una propuesta que incluía la entrega de ese auto como parte de pago.
Según relató, la operación parecía normal. La empresa le informó cuánto le reconocerían por su vehículo, cuál era el valor de la camioneta que quería comprar y de qué manera podía abonar la diferencia.
La propuesta les resultó conveniente y decidieron viajar desde Neuquén hasta Córdoba para concretarla.
Viajaron a Córdoba, vieron la camioneta y pagaron
Una vez en la concesionaria, aseguró Díaz, pudieron ingresar al comercio, observar los vehículos y revisar personalmente la camioneta que pretendían comprar. También llevaron su propio auto para que fuera inspeccionado.
Tras acordar las condiciones de la operación, realizaron un pago inicial de $3 millones mediante Mercado Pago. Para conseguir ese dinero, la mujer explicó que tomó un préstamo que todavía continúa pagando.
La promesa, según su testimonio, era que la camioneta estaría disponible para ser retirada aproximadamente dos días después. Sin embargo, la entrega nunca se concretó.
Durante los días siguientes, aseguró que comenzaron a recibir llamados desde distintos números telefónicos con sucesivos inconvenientes administrativos. En algunas comunicaciones les indicaban que había errores con el domicilio, el color u otros datos vinculados con la operación.
La familia permaneció cerca de una semana en Córdoba esperando una solución, pero finalmente debió regresar a Neuquén debido a los gastos que implicaba continuar alojándose y alimentándose fuera de la provincia.
La mujer tomó préstamos para pagar la camioneta.
Pasó un mes y la camioneta nunca llegó
Ya de regreso en Neuquén, comenzaron los intentos de comunicación con la concesionaria. De acuerdo con la mujer, pasó cerca de un mes sin novedades concretas. Los mensajes dejaron de ser respondidos con regularidad hasta que finalmente consiguió comunicarse con una persona de la empresa.
Fue entonces cuando desde el supuesto sector de adjudicaciones le solicitaron otros $100.000 para avanzar con el trámite y obtener una fecha para retirar el vehículo.
La familia volvió a pagar. Pero después llegó una noticia inesperada.
Según Díaz, desde la firma le informaron que la camioneta que originalmente habían acordado en aproximadamente $34 millones ahora tenía un valor de $50 millones. Al mismo tiempo, el auto de la familia, que inicialmente había sido cotizado en alrededor de $23 millones, pasó a ser valuado en apenas $13 millones.
La diferencia modificaba por completo las condiciones económicas que habían llevado a la familia a aceptar el negocio.
Descubrieron que la camioneta seguía publicada
En medio del conflicto ocurrió otro episodio que aumentó las sospechas. Un familiar de la mujer observó nuevamente en redes sociales una publicación de la misma camioneta que ellos creían haber reservado.
Díaz buscó las imágenes que había recibido de la empresa y encontró publicaciones con las mismas fotografías. Para comprobar qué ocurría, pidió a familiares que consultaran como potenciales compradores.
Según aseguró, comprobaron que el vehículo continuaba siendo ofrecido para la venta.
Frente al reclamo, desde la concesionaria les habrían planteado otras alternativas: elegir entre tres vehículos diferentes o pagar la nueva diferencia exigida para acceder a la camioneta originalmente acordada.
La familia rechazó esas posibilidades y pidió recuperar el dinero.
Una carta documento y una respuesta que complicó el reclamo
Díaz explicó que desde la propia empresa inicialmente le indicaron que podía enviar una carta documento solicitando la devolución y que no sería necesario contratar un abogado.
La mujer afirmó que incluso le manifestaron que analizarían favorablemente su situación familiar, ya que tiene un hijo con discapacidad y necesitaba el vehículo también como herramienta para trabajar y afrontar los gastos cotidianos.
Sin embargo, aseguró que la respuesta posterior fue completamente diferente.
Según contó, recibió una comunicación en la que la empresa sostenía que debía continuar con el contrato y que no accedería simplemente a devolver el dinero. También afirmó que recibió advertencias vinculadas con eventuales reclamos legales.
Ante esa situación recurrió a organismos de defensa del consumidor.
La víctima realizó transferencias por Mercado Pago.
Una audiencia a la que la empresa no se presentó
La neuquina señaló que inicialmente se encontró con importantes demoras para conseguir una respuesta administrativa. Finalmente, por las características de su situación, consiguió que su reclamo fuera tratado con prioridad y se convocó a una audiencia.
Según su testimonio, representantes de la concesionaria no participaron del encuentro ni respondieron los contactos realizados para intentar una conciliación.
La mujer indicó que le explicaron que los organismos de defensa del consumidor pueden aplicar sanciones económicas ante determinados incumplimientos, pero que esa vía no necesariamente garantiza que consiga recuperar los más de $3 millones reclamados.
Para avanzar con esa pretensión, sostiene, debería iniciar otras acciones legales y afrontar gastos de abogados que actualmente no puede pagar.
El problema para denunciar desde Neuquén
Otro de los puntos cuestionados por Díaz fue el recorrido que realizó para intentar presentar una denuncia penal.
Aseguró que se presentó ante el área correspondiente a delitos económicos en Neuquén, pero luego recibió información relacionada con la competencia territorial del caso y la posibilidad de que el trámite tuviera que continuar en Córdoba.
Cuando se comunicó con organismos cordobeses, explicó, se encontró con nuevas dificultades porque algunos trámites exigen residencia en esa provincia o presentaciones presenciales.
Así, sostiene que quedó atrapada en un recorrido entre organismos de ambas provincias sin conseguir hasta el momento una solución definitiva.
“Somos varios”: aparecieron reclamos de otras provincias
Después de contar su experiencia en redes sociales, Díaz comenzó a recibir mensajes de otras personas.
Según relató, fueron contactándola presuntos damnificados de distintas provincias e incluso de Uruguay, quienes aseguraban haber atravesado situaciones similares vinculadas con operaciones de vehículos.
Parte de ellos conformó un grupo de WhatsApp para intercambiar información y evaluar posibles acciones.
Sin embargo, la mujer explicó que varias personas terminaron abandonando el grupo ante el desgaste emocional, económico y judicial que significaba continuar con los reclamos.
En su caso, decidió seguir intentando recuperar el dinero.
La situación familiar vuelve especialmente difícil el perjuicio económico: Díaz contó que tomó un préstamo para realizar el pago y que todavía debe afrontar las cuotas, pese a que nunca recibió la camioneta con la que esperaba trabajar.
Mientras analiza cuáles serán los próximos pasos legales, reclama una respuesta que, asegura, todavía no llegó: la devolución del dinero entregado en una operación que nunca terminó de concretarse.