Robo agravado
Imputaron a dos hombres por el violento ataque a un conductor de aplicación
Dos hombres fueron formalmente imputados por un violento episodio de inseguridad ocurrido el pasado 11 de agosto, entre las 14:30 y las 15:07 horas, en la intersección de las calles Gallardo y Quaglia.
Según la acusación fiscal, los sujetos solicitaron un viaje a través de una aplicación de transporte y, una vez dentro del vehículo, agredieron al conductor con el fin de apoderarse de su teléfono celular. El ataque se produjo cuando uno de los imputados, ubicado en el asiento trasero, le propinó una patada en el tórax al chofer e intentó sujetarlo del cuello, mientras el acompañante en el asiento delantero tomaba el dispositivo móvil de la víctima.
La violencia escaló cuando uno de los atacantes utilizó un elemento cortopunzante para lesionar al conductor en diversas partes del cuerpo, siendo arengado por su cómplice para que lo atacara específicamente en el rostro y el cuello. A pesar de la agresión, la víctima logró expulsar a los hombres del automóvil, quienes emprendieron la huida a pie.
Sin embargo, personal de la Comisaría Segunda que realizaba tareas preventivas en la zona observó la persecución y logró interceptar a los sospechosos en la esquina de Juramento y 20 de Febrero. Como consecuencia del forcejeo, el conductor sufrió heridas punzocortantes en un brazo, una mano, una pierna y el tórax.
Durante la audiencia, la Fiscalía sustentó la acusación mediante el acta del procedimiento policial, la denuncia de la víctima, certificados médicos y los elementos secuestrados en el lugar. Ante estas evidencias, el juez declaró legal la detención y formuló cargos por robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa, en concurso real con lesiones leves.
Aunque la Defensa Pública planteó una teoría alternativa sobre los hechos, el magistrado aceptó la calificación legal propuesta por la fiscalía de forma provisoria.
La investigación penal preparatoria se extenderá por un plazo de cuatro meses, con fecha de finalización el 14 de diciembre. En cuanto a las medidas cautelares, se impuso a uno de los imputados la prohibición de acercarse a menos de 100 metros o mantener cualquier contacto con la víctima. Para el segundo acusado, el juez dispuso la prisión preventiva por el mismo período, argumentando riesgo de entorpecimiento de la investigación. Aunque la defensa solicitó que esta medida se cumpliera en un hospital debido a problemas de consumo, el pedido fue rechazado por falta de informes médicos actualizados, aunque se ordenó garantizar su debida atención sanitaria.