General Roca
Tras el ataque a corredores en Paso Córdoba, la Doble Apolo prepara una denuncia judicial
El violento ataque contra corredores durante la tradicional Doble Apolo generó conmoción en la región y rápidamente alcanzó repercusión nacional. Tras las imágenes de atletas golpeados con rebenques y participantes desorientados en la barda, uno de los organizadores rompió el silencio y confirmó que analizan avanzar con una presentación ante la Justicia.
Alejandro Pellegrini, referente de la competencia de trail running, aseguró que la carrera contaba con las autorizaciones necesarias para desarrollarse en Paso Córdoba y sostuvo que los agresores aparecieron de manera sorpresiva cuando los primeros participantes ya estaban atravesando uno de los tramos del circuito.
“Aparecieron de golpe a pegarle a los corredores. Fue tremendo, fue un hecho de violencia tremendo”, expresó en diálogo con AMLU5.
Según explicó, cuatro personas habrían protagonizado el ataque y luego habrían celebrado lo ocurrido mediante audios enviados a un grupo de WhatsApp. Ahora, esos elementos podrían formar parte de las pruebas que serán analizadas junto con los videos registrados durante la competencia.
Los corredores se encontraron con los gauchos de sorpresa.
“La carrera tiene 18 años y siempre pasó por el mismo lugar”
Pellegrini remarcó que la Doble Apolo es una prueba con una extensa trayectoria en la zona de bardas de General Roca. La competencia lleva 17 ediciones realizadas a lo largo de 18 años, debido a que una de ellas debió suspenderse durante la pandemia.
“Esta carrera tiene 18 años por el mismo lugar. Esto lleva una organización muy grande”, señaló.
| El organizador aseguró que cuentan con permisos municipales, autorizaciones provinciales relacionadas con el uso de la ruta y el consentimiento del propietario de uno de los campos atravesados por el circuito. |
También afirmó que nunca antes se había registrado una agresión directa contra los corredores, aunque reconoció que existían antecedentes de personas que interferían en la prueba y reclamaban la propiedad de distintos sectores de la barda.
Revisaron el circuito minutos antes del ataque
Uno de los puntos que más sorprendió a los responsables de la carrera fue la rapidez con la que se produjo el ataque. Pellegrini explicó que el recorrido se publica en la página oficial aproximadamente un mes antes y que, el día de la competencia, se realizan controles en distintos sectores.
La última revisión se había efectuado apenas media hora antes del paso de los atletas. Durante ese control detectaron que faltaban algunas cintas, aunque no observaron personas en el lugar ni recibieron reclamos.
“Treinta minutos antes recorremos los circuitos por sectores. Nos habían sacado un poco de cinta, pero no había personas en la zona ni reclamo alguno”, explicó.
Ante la falta de señalización, uno de los integrantes de la organización recorrió nuevamente cerca de dos kilómetros en bicicleta y repuso las marcas. Además, en el puesto ubicado en el kilómetro dos ya había una persona asignada al control del paso de los atletas.
“Diez o quince minutos antes volvió a marcar ese sector y el chico que estaba en el puesto del kilómetro dos ya estaba ahí. No había nadie”, insistió.
Sin embargo, cuando llegaron los primeros corredores, las personas involucradas aparecieron en el sendero e intentaron impedir el avance de la competencia.
Golpes con rebenques y corredores sorprendidos
Los primeros 30 o 40 atletas fueron quienes quedaron directamente expuestos a la agresión. Según relató Pellegrini, se trató de un ataque inesperado y muchos de los competidores no alcanzaron a comprender qué estaba ocurriendo.
“Los corredores están bien. Los primeros 30 o 40 son los que pasaron un mal momento porque los tomaron por sorpresa”, aclaró.
La situación pudo destrabarse gracias a la intervención de algunos atletas de General Roca que conocían el terreno y entrenaban habitualmente en el lugar.
| Los deportistas enfrentaron a quienes bloqueaban el paso para intentar continuar con la carrera. Fue entonces cuando se produjo uno de los ataques registrados en video. “Los corredores encararon y ahí es donde se ve que les pegan. Les pegaron con el rebenque, a uno de ellos en la panza”, detalló. |
Los competidores que venían más atrás no presenciaron los enfrentamientos y recién se enteraron de lo ocurrido cuando comenzaron a circular las imágenes.
Entre 20 y 30 atletas se perdieron
El conflicto no se limitó al sector donde fueron golpeados los corredores. En otro tramo del circuito también fueron retiradas cintas utilizadas para indicar el recorrido.
Como consecuencia, entre 20 y 30 participantes tomaron caminos equivocados, se desorientaron y vieron perjudicado su desempeño deportivo.
Desde la organización señalaron que el retiro de la señalización se habría producido después de las últimas verificaciones, lo que dificultó detectar el problema antes del paso de los corredores.
La situación provocó preocupación entre los familiares y acompañantes, que durante varios minutos no tuvieron información precisa sobre el paradero de algunos competidores.
Un conflicto territorial que lleva años
Pellegrini también se refirió al conflicto por el uso de la zona de bardas, un espacio declarado como área protegida municipal por el Concejo Deliberante y utilizado habitualmente para actividades deportivas y recreativas.
Los primeros inconvenientes se habrían registrado alrededor de 2010, con pobladores ubicados en cercanías del Náutico. En ese momento, la organización decidió modificar el recorrido original para evitar nuevos enfrentamientos.
Sin embargo, hace dos o tres años comenzaron otros reclamos en un sector diferente. Según relató el organizador, personas que se identificaron como integrantes de una comunidad mapuche les manifestaron que no podían utilizar el lugar.
“Me muestran un plano y dicen: ‘Desde Allen hasta Cervantes es nuestro’. Un planito que no sé de dónde lo sacaron”, afirmó.
Pellegrini reconoció que los pobladores llevan más de 30 años en el lugar y que podrían tener derechos sobre determinados sectores. Incluso aseguró que intentaron abrir una instancia de diálogo y ofrecieron dinero o fardos de pasto para los animales.
Sin embargo, cuestionó que se intente impedir el uso de toda la zona de bardas.
“Yo lo voy a seguir haciendo porque es una actividad que tiene 15 años y es para que la gente venga a disfrutar”, sostuvo.
Analizan una presentación conjunta con el Municipio
Tras los incidentes, los organizadores se pusieron en contacto con su abogado para definir los próximos pasos judiciales.
“Con el abogado nos vamos a juntar para ver qué acciones debemos llevar a cabo”, confirmó Pellegrini.
Los videos del ataque, los testimonios de corredores y los audios que habrían enviado los agresores serán parte del material que podría presentarse ante la Fiscalía.
El Municipio de General Roca también se comunicó con los responsables de la Doble Apolo luego de los hechos.
“El Municipio se comunicó con nosotros y supongo que haremos algún reclamo conjunto”, adelantó.
La organización buscará ahora determinar responsabilidades por las agresiones, el retiro de la señalización y el riesgo al que quedaron expuestos decenas de corredores durante una de las competencias deportivas más tradicionales de la región.