Infraestructura
El vivero propio de la UNRN en Bariloche empieza a tomar forma en el nuevo Campus
La Universidad Nacional de Río Negro dio un paso clave para fortalecer una de sus carreras con mayor arraigo territorial. El viernes pasado, un grupo de docentes de las cátedras Viveros I y II visitó las instalaciones del flamante Campus universitario de Bariloche, aún en fase de culminación, con un objetivo claro: empezar a trazar el mapa del futuro vivero que albergará la tecnicatura.
La recorrida permitió comenzar a definir aspectos fundamentales del proyecto, como la ubicación y orientación de las instalaciones y la distribución general del nuevo espacio, que tendría tanto invernáculos para docencia como para producción, además de canchas de cultivo.
Hoy, la tecnicatura se sostiene sobre dos frentes de trabajo: el vivero educativo de Pasaje Gutiérrez 983 y el del Camino viejo a Catedral, en el kilómetro 11. La mudanza al nuevo predio no será inmediata ni total; los equipos prevén una transición escalonada en la que los tres espacios convivirán durante un tiempo. Esto se debe a que mientras se afina la puesta en marcha del nuevo vivero, es imprescindible mantener el ritmo de producción de plantas –mayoritariamente nativas– que alimenta proyectos de restauración ecológica y acciones comunitarias.
Este nuevo ámbito de trabajo favorecerá la articulación con otras asignaturas, entre ellas Construcciones e Infraestructura de Viveros y Sistemas de Riego y Fertilización, promoviendo una experiencia formativa más integrada y vinculada con la práctica profesional.
La iniciativa también contempla la participación activa de estudiantes, quienes podrán involucrarse en las distintas etapas de diseño e implementación del vivero, contribuyendo a la construcción de un espacio pensado desde las necesidades y desafíos de la propia carrera.
Con entusiasmo, el equipo docente destacó la relevancia de este avance para el crecimiento institucional. "Consideramos esta etapa como un hito de gran importancia para el desarrollo de la carrera. Contar con un espacio propio permitirá ampliar las superficies productivas y fortalecer las actividades prácticas junto a las y los estudiantes, favoreciendo además la integración con la comunidad de la sede”, señalaron.
Asimismo, remarcaron que la nueva infraestructura permitirá superar limitaciones de espacio que históricamente condicionaron el alcance de proyectos de extensión, investigación y la producción de material vegetal destinado a iniciativas de restauración ecológica y acciones sociocomunitarias.
La futura implantación del vivero representa un paso significativo para consolidar el perfil formativo de la Tecnicatura en Viveros y ampliar su aporte al territorio a través de la enseñanza, la investigación, la producción y la vinculación con la comunidad.