femicidio de Estefanía Civardi
La Justicia volvió a rechazar las nulidades de la defensa de Emerson Marín
La audiencia virtual celebrada esta mañana en el marco de la etapa preparatoria del juicio contra Emerson Marín no logró modificar la comprometida situación del imputado. Lejos de fortalecer la estrategia de la defensa, la jornada dejó al descubierto el cuestionado accionar del abogado Diego Navarro, tanto desde lo jurídico como desde lo ético , lo que llevó a la querella a solicitar un seguimiento de su desempeño ante el Colegio de Abogados de Río Negro.
La disputa por la entrevista a la licenciada del Servicio Penitenciario
El punto de mayor tensión giró en torno al intento de Navarro de entrevistar ante la Fiscalía y de forma grabada a la licenciada Uribe, profesional del Servicio Penitenciario que aún no reviste el carácter de testigo en la causa. El fiscal Martín Lozada rechazó de plano ese formato, advirtiendo que la entrevista rompería las reglas procesales establecidas y que su producto no podría ser incorporado como material probatorio.
No obstante, el juez César Lanfranchi resolvió a favor de la defensa en este punto: autorizó una entrevista con la profesional, aunque con límites precisos. La instancia deberá circunscribirse a las tareas técnicas de la licenciada y no podrá utilizarse para refutar ni controvertir sus informes fuera del marco procesal correspondiente. Ese fue el único avance concreto que obtuvo Navarro durante la jornada.
Nuevos pedidos de nulidad rechazados: el arma, el ADN y la preventiva
La defensa volvió a insistir con la anulación de las tres actas de pericia ocular del día de la detención, argumentando que el proceso fue "defectuoso" por la aparición de ADN de un tercero en el arma secuestrada. Navarro también solicitó la nulidad del secuestro del arma y cuestionó la cadena de custodia de las pruebas.
Asimismo, el abogado reiteró el pedido de revocatoria de la prisión preventiva de Marín, alegando que la única capacitación acreditada del imputado fue el curso sobre la Ley Micaela y que no existirían argumentos verídicos para sostener el riesgo de fuga. Cuestionó además las resoluciones que avalaron la preventiva y sus prórrogas, acusando a la Fiscalía de haber aportado información falsa.
El juez Lanfranchi desestimó todos estos planteos. Señaló que las nulidades solicitadas no conservan argumentos jurídicos que las sustenten y que las observaciones sobre el ADN y la pericia ocular son cuestiones a debatir en el juicio oral, no causales de nulidad anticipada.
Indignación y pedido de control ético al Colegio de Abogados
Los abogados Martín Govetto y Tomás Soto, que representan a la querella, solicitaron que se liberara a la licenciada Uribe de la audiencia virtual por haber sido convocada sin fundamento suficiente. Plantearon además que los planteos de la defensa resultan improcedentes en todos sus puntos y que, en su reiteración, contribuyen a un permanente desgaste de la situación emocional de la familia de Estefanía Civardi.
La querella fue más lejos y solicitó formalmente el envío de las actuaciones del doctor Navarro al Colegio de Abogados de Río Negro, por considerar que el letrado formuló graves acusaciones sin los fundamentos exigidos por las normativas del proceso. La Comisión de Ética del Colegio deberá evaluar si hubo irregularidades en su desempeño profesional.
Amago de indefensión y marcha atrás
Minutos antes de concluir la audiencia, Navarro anunció que impugnaría el acto procesal por "indefensión" de su cliente, una figura jurídica que implica que se habría impedido o limitado indebidamente el derecho de defensa. La declaración generó una inmediata advertencia del juez Lanfranchi: si avanzaba con ese planteo, debería solicitar la intervención de la defensa oficial y apartarse del caso.
Ante esa situación, el magistrado otorgó una prórroga de cinco minutos para que el abogado reconsiderara su posición. Navarro solicitó entonces desglosar la última parte de la audiencia pública, en la que había expresado su intención y se retractó de la declaración de indefensión.
Emerson Marín, policía de 34 años, está acusado como único imputado por el femicidio de Estefanía Civardi, de 22 años. El crimen ocurrió en la madrugada del 30 de julio en el barrio Lera. Según la investigación, Marín habría disparado contra su pareja, con quien llevaba aproximadamente un mes de relación, tras una discusión. El arma secuestrada en el operativo presentó material genético del imputado, prueba que la defensa intentó anular sin éxito en reiteradas oportunidades. (ANB)